CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


El lío del PP vasco

Pablo Casado pone voluntad para llevar al PP a buen puerto, pero fueron muchos los errores cometidos y se le soliviantan dirigentes regionales y militantes que no reconocen al actual PP como el partido en el que depositan su confianza desde hace años.

El presidente del PP ha llevado a la dirección a personas de escasísima trayectoria que cometen el error de los que no cuentan con gran curriculum: imponer su criterio. Y los que sí cuentan con experiencia y trayectoria se resisten. El lío del PP en el País Vasco es muy grave porque va a haber muertos por alguno de los dos lados, y todo apunta a que será Alfonso Alonso el que quedara fuera de juego. Mal asunto para el PP, que perdería a una de sus mejores cabezas.

Pablo Casado y Teodoro García Egea se equivocaron negociando con Ciudadanos dejando de lado a Alfonso Alonso. Dicen que él mismo se apartó pero si es así, tendrían que haber hecho el máximo esfuerzo para acercarlo en vez de lanzarle pataditas en las espinillas a la menor ocasión, sobre todo por parte de los aznaristas que han recibido tan gloriosamente a Pablo Casado. Alfonso Alonso por su parte se ha equivocado, e incluso ha demostrado un talante poco recomendable, si es cierto que al recibir la llamada de García Egea le colgó el teléfono después de llamarle de todo menos bonito. Aunque le reviente, como revienta a muchos veteranos del PP que no le ven méritos para tan alto cargo, es el secretario general del partido. Como Ana Beltrán es la responsable de organización y también hay que responder sus llamadas, aunque también a muchos veteranos del PP les soliviante que ocupe tan alto cargo sin los méritos necesarios.

Pablo Casado debió pensar mejor las cosas cuando se dispuso a dirigir el PP. No tuvo en cuenta trayectorias ni sensibilidades. Su equipo de dirección es mediocre, pero es lo que hay, y se acepta, o se va uno, o se prepara una operación para sustituir al presidente en cuanto se convoque el nuevo congreso.

El círculo de Casado está convencido de que solo puede ganar a Sánchez a través de un gran pacto nacional con Ciudadanos. Tiene razón, pero hay formas y formas de concretar un pacto. Ciudadanos no es referente en Cataluña, aunque lo fue. Y su fuerza actual se basa en que el PP le ha dado cancha al compartir gobiernos regionales y municipales. Si no fuera por eso Ciudadanos sería hoy un partido irrelevante. Lo que deberían tener en cuenta Casado y Egea cuando pretenden imponer listas con candidatos de Cs a los que ni conocen en las comunidades en las que se presentan.

Casado no puede desautorizar a García Egea en su enfrentamiento con Alonso. Pero sí puede echarle una pensada a qué quiere hacer con el PP y cuál es la gente adecuada para colocar al PP en primera división.



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