Alfonso González Mozo

PLAZA MAYOR

Alfonso González Mozo

Periodista


Un año

29/05/2021

Felicidades. Lo primero es lo primero. Y ya sé que lo de los cumpleaños no te hacía demasiada gracia, pero es lo que toca. Este 29 de mayo que antes siempre era sinónimo de velas, abrazos, besos y una buena comilona, de ahora hasta el infinito siempre será un día agridulce en las vidas de los que te queremos. En presente, sí, porque te seguimos queriendo aunque ya no estés.
Pero es que sigues estando, qué quieres que te diga papá. Todavía me da un vuelco el alma cuando pienso en ti y de pronto recuerdo que no estás; que te has ido tan pronto. Entrar en Mata y que no aparezcas por ahí. Ir a casa y que no aparezcas esperándonos por la calle echando un cigarro, como cuando os llevaba a los niños cada mañana. Hay muchas veces que creo verte, hay muchísimas que tengo que pensarlo un par de veces, que pestañeo diciéndome que no puede ser verdad que ya llevemos un año sin ti.
En realidad te empezaste a ir año y medio antes, desde el mismo día que saliste de aquel quirófano. Ya nunca volviste a ser quien eras, sino quien te dejó aquella enfermedad. Te fuiste apagando tan poquito a poco, durante dieciocho crueles meses en los que un cáncer totalmente implacable te fue absorbiendo sin piedad, haciendo honor a todo lo malo que hablaban de él. Te fuiste yendo aun estando todavía entre nosotros, dando pasos atrás, asumiendo tu último rol con la grandeza y generosidad que siempre nos enseñaste. Por un lado, sabemos que sufriste durante esa larga retirada, pero, por otro, quiero pensar que lo hiciste para intentar mitigar el trauma; para que nos hiciésemos a una vida sin ti.
No nos hacemos, que lo sepas. Aquí nadie te olvida.
En el WhatsApp ya no me sales el segundo, detrás de mamá, pero todavía te guardo en la agenda del móvil; me niego a borrarte. Tengo millones de recuerdos en mi memoria, pero también guardo nuestras últimas charlas virtuales, ese último mensaje de voz en el que nos decías que no nos preocupáramos por la operación y que diese un beso a los niños. Te adoraban. Te adorábamos todos.
Basta de llorar, es el día de tu cumpleaños. Lo tuyo eran las risas y las bromas. Este 29 de mayo deberíamos estar celebrando tus 67 años y no recordando que hace un año que te has ido; y aquella llamada de mamá, aquel adiós, aquellos días... Prometo intentarlo.