VERDADES ARRIESGADAS

Víctor Arribas

Periodista


La carretera

Había una vez un partido político que mantenía un discurso medioambiental duro en defensa del entorno natural y contra todos los comportamientos y proyectos que pusieran en riesgo ese patrimonio de todos que es el planeta. Allá donde se planteaba una obra para mejorar la vida de los ciudadanos, para facilitar su movilidad o bienestar, el partido en cuestión anteponía los intereses de la Naturaleza para someter las reformas planteadas a un examen muy exigente con el medioambiente de la zona en la que se propusiera. Ocurrió en Teruel, esa provincia que ahora existe, veremos si a costa de que deje de existir el resto de la nación a la que pertenece. Las autoridades políticas turolenses exigieron que una carretera de alta capacidad uniera su ciudad con Cuenca, para de esa forma dejar de ser la única capital de provincia no conectada con Madrid por autovía. El objetivo era loable, pese al escaso tráfico que generaba ese recorrido, y vendría a paliar en alguna medida los efectos de eso que ahora se llama, etiqueta en mano, la “España vaciada”.

Corría el año 2008. Los sueños de los habitantes de Teruel quedaron frustrados por una DIA, Declaración de Impacto Ambiental negativa por los efectos muy dañinos que causaría en la fauna y la flora de los territorios que la carretera iba a atravesar. Con la firma de la entonces Secretaria de Estado de Cambio Climático, el texto concluía que la autovía “fracturaría de una forma severa una de las zonas forestales con mayor extensión, continuidad y naturalidad existentes en el centro de la Península”, y advertía especialmente del peligro que supondría para ungulados y carnívoros a pesar de que todo el trazado proyectado contemplaba un vallado especial y pasos habilitados para que los animales cruzaran de un lado a otro. La política ambiental del gobierno del PSOE, presidido por Zapatero, se imponía a las demandas de los habitantes de Teruel.

Han pasado once años. En el acuerdo que Teruel Existe ha firmado con el PSOE para apoyar la investidura de Pedro Sánchez se anuncia que el gobierno impulsará la construcción de la autovía entonces vetada. De aquellos efectos terribles para el entorno de la zona nada se menciona. Ni palabra de los ungulados y carnívoros. Ahora hay un bien superior que es el poder, protegido frente a la amenaza de cualquier vertebrado o invertebrado. La entonces Secretaria de Estado Teresa Ribera, que firmó la implacable DIA, es hoy la ministra de Transición Ecológica, pero el voto del diputado aragonés ha sido más importante que sus principios.



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