OTRO GALLO CANTARÍA

Ignacio Fernández

Periodista


Expectativas

22/04/2021

¡Hola¡ ¿Hay alguién ahí para gestionar expectativas? Lo digo porque se acerca el día después y nos va a pillar en paños menores. “¿El día después? Qué dice…”. Pues si, algo tan de tanto provecho y tan poco usual en España como la gestión de las expectativas. Acostumbrados a la holganza del cortoplacismo y el entretenimiento del juego corto, no nos da por mirar el medio plazo.

Conviene recordar varias cosas: la primera y principal, que el nivel de ahorro acumulado en España es muy importante. Se ha publicado que es el cuarto país en acumular mayor cantidad de dinero sin gastar de entre los de la OCDE. Segundo, que esto no es propiamente una crisis como las anteriores producto del deterioro de sistemas económicos, sino un parón, un frenazo en seco debido a causas sanitarias. Es el parón el que produce el daño y no lo contrario.

Y naturalmente hay que estar atentos a la gestión de los estados de ánimo, de una civilización entera deseosa de que termine este calvario, dispuesta a celebrarlo con todas las fuerzas y deseando que llegue ese día. Aquí nos pasamos las horas acariciando el dato frío de ayer, la anécdota de anteayer o las consabidas consecuencias de lo ocurrido hace un año.

Pero alguien dijo: “me interesa más el futuro que el presente porque en el futuro es donde voy a pasar el resto de mi vida”. Pues es lo que hay que estar preparando, y sobre todo, de lo que hay que estar hablando, tomando decisiones estratégicas, planificando (qué mal se nos da ésto en España), y sobre todo instalándose en el optimismo, excipiente imprescindible del éxito.

Quienes cotizan estas cosas llevan tiempo descontando el escenario de la recuperación, pero esto no funciona como las profecia autocumplida, al contrario, para que se materialicen es necesario esfuerzo, sacrificio y planificación. Es decir, intentemos cada día pensar en lo que deberíamos estar haciendo dentro de seis meses para que, en efecto, lo que queremos acabe ocurriendo.