Francisco Muro de Íscar

MUY PERSONAL

Francisco Muro de Íscar

Periodista


La gran oportunidad del PP

10/06/2021

Las encuestas -y la apabullante victoria electoral en Madrid- van situando poco a poco al PP como posible ganador de unas futuras elecciones, de momento más por la incompetencia demostrada por el Gobierno de Pedro Sánchez que por los méritos del PP. Haría mal Pablo Casado en creer que la batalla empieza a estar ganada porque si Sánchez aguanta dos años más, logra algún acuerdo en Cataluña, maneja con cierta fluidez los fondos europeos, hace un cambio de Gobierno que vuelva a engañarnos a todos e insiste en la corrupción sistémica del PP y en que "viene la ultraderecha", es posible que de la vuelta a las encuestas y encadene otra legislatura. Si es que el país aguanta.

Para poder ser una alternativa real de poder no basta con las encuestas, con manifestaciones en la plaza de Colón, con firmas contra los indultos o con recursos, ganados, ante los tribunales. Si el PP quiere gobernar España con solvencia necesita algo que, hoy por hoy, no tiene. Lo primero, un liderazgo firme de Casado tanto interno como de sus votantes actuales y de los que todavía no lo son, pero son imprescindibles para una victoria. En lo interno, tiene todavía que apuntalar su liderazgo. De cara a la calle, necesita un perfil claro de "hombre de Estado", que critica, pero que aporta soluciones, que sabe lo que hay que hacer. Juan Luis Cebrián ha escrito que la incompetencia del Gobierno de Sánchez no es "simplemente funcional, sino fruto de la ausencia de buen criterio que, por lo demás, no es exclusiva del partido en el poder". Tiene razón.

El Gobierno de Sánchez y asociados está demostrando su radical incompetencia en casi todos los asuntos: la gestión de la pandemia, la inexistente cogobernanza, la crisis con Marruecos y la política exterior en general, la fiscalidad, la subida de la luz, el desempleo, la educación, la Justicia, el acercamiento de los presos de ETA y el desprecio a las víctimas... Se mantiene gracias a cesiones continuas a sus socios, que empeoran los problemas en lugar de solucionarlos. No hay prácticamente ningún ministro o ministra que apruebe en su gestión porque no hay un proyecto de Gobierno sino solo maniobras para mantener el poder. Escribe Maquiavelo en "El Príncipe" que "Alejandro VI no hizo nunca otra cosa ni pensó nunca en otra cosa que engañar a los hombres y siempre encontró medios de poder hacerlo". Un retrato de Pedro Sánchez.

Pero si el PP quiere ser alternativa tiene que tener un proyecto ya, un programa de Gobierno; plantear no sólo críticas o bloqueos sino soluciones alternativas a los problemas; contar activamente con los grupos económicos, sociales y profesionales que están en desacuerdo con el Gobierno, pero que no tienen quien los escuche y los defienda; tejer bien las relaciones y las diferencias con sus posibles socios (y no ayuda lo de Granada ni casi ningún comportamiento de Vox); ensanchar su "mercado" y resolver con inteligencia su problema de marginalidad en Cataluña y en el País Vasco; y, sobre todo, ser creíble, transmitir que no va a engañar a los ciudadanos.

Eso exige no solo ética en los comportamientos actuales sino también de los pasados, de los que cometieron otros en su partido no hace tanto tiempo. Kitchen, Tandem, Púnica son casos reales y hay que afrontarlos. Son graves, pero no más que los de los ERE en Andalucía -juzgados ya, con condenas duras, y escandalosamente silenciados-, los saqueos del 3% en Cataluña, los de Jordi Pujol y su familia- una "organización criminal" según la Justicia, incomprensiblemente, todavía sin juicio-, la malversación del procès y otros muchos sin necesidad de remontarnos más atrás. Si el PP tiene que asumir sus casos de corrupción, igual el PSOE, Junts, ERC, etc. Pero si el PP quiere ser alternativa, tiene que luchar contra las cloacas, contra todas las cloacas. No se trata de dejar de hacer ruido sino de ser realmente la alternativa limpia que España necesita con urgencia.



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