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Maite Rodríguez Iglesias

PLAZA MAYOR

Maite Rodríguez Iglesias

Periodista


Los viejóvenes de cuarenta y tantos

11/07/2021

La quinta ola de la covid ha llegado cuando nadie la esperaba, y a más  de uno le ha dado un buen revolcón. El fin de las restricciones ha supuesto una barra libre general, que han aprovechado unos más que otros, pero cuando ha llegado la resaca, en vez de soportarla estoicamente, los afectados miran alrededor y buscan culpables. No seré yo quien estigmatice a los jóvenes y les acuse de ser los causantes de una crisis sanitaria  que afecta a todos. Pero me sorprende mucho que alguno de ellos como defensa dispare sin sentido contra el resto de la sociedad. No vale pedir árnica, pero dar estopa. El mejor ejemplo, que supera incluso el espectáculo surrealista de los estudiantes confinados en Mallorca, es el reproche de una chica asturiana. Ana Santos afirmó en un diario local : «Después de vacunarse los mayores deberíamos haber ido nosotros. Queremos hacer cosas. No van a salir los de 40, ¿no?». 
Una declaración que se ha hecho viral porque los de mi generación no sabíamos que ya no podemos salir, disfrutar, trasnochar, bailar y celebrar.  No sé bien dónde pone Ana el límite de la juventud, que supongo irá flexibilizando conforme cumpla años y compruebe que la edad no está sólo en el DNI sino que está sobre todo en la mente y el ánimo de cada uno. Supongo que tiene muy interiorizada la imagen publicitaria de los jóvenes dinámicos y triunfadores en una sociedad que esconde las arrugas y tapa las canas. 
En muchos jóvenes ha crecido una especie de gerontofobia irracional que, además, ha subido la barrera de la vejez a la década de los 40 y les deniega la capacidades de disfrutar plenamente de la vida, incluido el ocio nocturno. Y choca más porque los grupos de edad han cambiado mucho en las últimas décadas. De hecho, hasta finales de los años 50 no había jóvenes en Europa porque los más pequeños, mientras estudiaban, eran niños y cuando dejaban la escuela y se ponían a trabajar se convertían en adultos; adultos jóvenes, pero adultos. Después, las etapas -juventud, edad adulta y vejez- se han estirado marcadas por el trabajo, el acceso a la educación y la mejora de la alimentación. 
Por eso resulta tan llamativo que esta chica quiera dejarnos ya en casa para que ella pueva vivir la vida loca. Quizás sea bueno que exista más convivencia intergeneracional para no despreciar lo que no se conoce.