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Alfonso González Mozo

PLAZA MAYOR

Alfonso González Mozo

Periodista


Desmemoriados

26/03/2022

El tiempo va tan deprisa que a veces nos olvidamos de las cosas más pronto de la cuenta. No solo es que pasemos página, sino que arrancamos las hojas del pasado y solo vivimos en un histérico presente que en no pocas ocasiones se emborrona por las prisas. Y, de pronto, nos volvemos desagradecidos.
«Nosotros hemos tenido aquellos aplausos de las ocho de la tarde, se nos encumbró... pero sabíamos que eso iba a durar muy poquito y que detrás vendrían algunas puñaladas», dice el presidente del Colegio de Médicos, José Luis Almudí, en una entrevista con este periódico en la que, pese a todo, habla sin rencor.
Que los médicos se sientan traicionados por buena parte de esa ciudadanía por la que se jugaron la salud en las fases más críticas de la pandemia, habla muy mal de la sociedad que estamos construyendo; sonaba tan bien aquello de que íbamos a salir mejores, pero la cruda realidad es que hemos salido mucho peores. Más egoístas, más exigentes, menos comprensivos... empujados por el hartazgo de una pandemia que parece que se va a dar por cerrada tras dos años (desde el lunes solo se vigilará a los mayores que se contagien), pero que deja una crisis brutal, aliñada en las últimas semanas por el alza de los precios que el Gobierno no ha sabido (o querido) controlar antes de que estallase una guerra extemporánea que nadie acierta a detener y que ha provocado una hecatombe con los precios de los combustibles que ha puesto en pie de guerra a los camioneros, abocando al país al desabastecimiento. Casi nada.
Y en medio de esta avalancha, nos hemos vuelto desmemoriados y desagradecidos. Cuando nos ponemos antipáticos con ese cajero de supermercado que, para atendernos, improvisó pantallas con las que protegerse de la incertidumbre por ese coronavirus que tenía confinada a toda España. O cuando nos olvidamos del papel de policías, guardias, militares... y transportistas, por supuesto. Todos aquellos que nunca pararon.
Pero no tener memoria con los sanitarios clama al cielo. Cuando somos pacientes y nos enfadamos con el médico, el enfermero o el auxiliar de turno que, igual es percepción mía, pero yo diría que sí han salido mejores. Estarán más cansados y más desgastados, pero yo creo que la mayoría trata al paciente con un cariño que no puede obtener otro premio que el aplauso.