ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista


Hacer la mudanza

20/02/2021

Ahora que el Partido Popular está empezando a embalar las fotos de glorias pasadas para llevarlas a una nueva sede, no está de más recordar que la NASA acaba de aterrizar un vehículo en Marte con tecnología de Castilla y León. Puede quedar un poco a desmano, pero es seguro que en Terra Sabae (la vasta meseta del planeta rojo donde se posó el artilugio), nadie le iba a recordar a Pablo Casado sus disgustos de los últimos días.
No ha sido fácil la semana para nuestro paisano palentino. La empezó con apenas tres diputados en el parlamento de Cataluña. Después intentó desviar la atención del personal anunciando que se mudan de Génova 13 por los vínculos que tiene el edificio con la corrupción. Y la termina con unos datos del CIS que le alejan un poco más de Pedro Sánchez y un poco menos de Santiago Abascal. Los resultados del 14-F han dejado al heredero de Rajoy tocado. Le han faltado reflejos hasta para condenar las protestas callejeras por la detención del rapero Hasél y a los líderes de Podemos por alentarlas. No ha dejado pasar esa oportunidad la presidenta de la Comunidad de Madrid, que visitó las zonas de la capital afectadas por la revuelta, cogió un adoquín y se lo llevó a la Asamblea para acusar a la facción madrileña de Pablo Iglesias de dar alas a los violentos.
En el foro ya han comenzado los rumores de boda entre PP y Ciudadanos, con Albert Rivera ejerciendo de padrino entre los dos partidos. La combinación azul-naranja ha tenido sus días. En Galicia no la quiso ver ni en pintura Alberto Núñez Feijoó, porque consideraba que ponía en peligro su mayoría absoluta. En el País Vasco la coalición fracasó y se quedó con seis parlamentarios, frente a los nueve que había obtenido en solitario el PP en las elecciones de 2016. En Cataluña no llegó a fraguar ningún tipo de acuerdo y los resultados han sido penosos para los dos.
El truco del divide y vencerás le está funcionando a Sánchez como en su día le sirvió a Rajoy cuando se empeñó en promocionar a Podemos para debilitar al PSOE. El tiempo dirá si el romance del centroderecha termina en matrimonio o si las disputas por la dote termina con Vox dejándoles compuestos y sin novia.