CRÓNICA POLÍTICA

Isaías Lafuente

Escritor y periodista. Analista político


¿A quién le interesa repetir elecciones?

A 20 días del debate de investidura de Pedro Sánchez, el CIS ha publicado un sondeo con intención de voto. Una encuesta que reviste especial interés si tenemos en cuenta que la posibilidad de bloqueo por ambos flancos puede conducir a la repetición de elecciones en noviembre. La encuesta es muy favorable al PSOE, que crece y se despega a gran distancia del resto de los partidos. Por el contrario, pierde fuelle electoral el consorcio PP, Ciudadanos y Vox, partido que perdería la mitad de los apoyos, frente al bloque de izquierdas, a pesar de que Podemos también se deja en la gatera dos puntos de apoyo electoral. 
Es solo una encuesta que, como es tradición, ha sido recibida con entusiasmo diverso por los afectados. Pero por grande que sea el margen de error del sondeo, por importante que sea la corrección en la asignación de escaños, parece improbable que unas nuevas elecciones, una vez compensadas las pérdidas de unos y las ganancias de los otros, nos llevase a una situación radicalmente distinta a la actual. Por eso, convendría que no se fuerce la máquina de una ciudadanía cansada que ya se ha expresado reiteradamente y que espera que los partidos resuelvan sus problemas y dejen de crear o alimentar otros añadidos. 
Y de esos problemas habla también este CIS. Y ahí sigue el paro en la cumbre. Y el sondeo muestra un clamor ciudadano por la dificultad de acceder a una vivienda digna y la petición de una inmensa mayoría de españoles para que el Gobierno actúe para hacerlo efectivo, incluso limitando los precios de los alquileres como han comenzado a hacerlo ciudades como Berlín o París. Y, lo que es más inquietante, los ciudadanos consultados vuelven a situar como segunda preocupación la política, los partidos y los políticos en general, a unos niveles que no se conocían desde 1985. Y este dato, que no necesita cocina ni grandes interpretaciones, tendría que hacer reflexionar a los responsables públicos de cualquier democracia. Porque una democracia que cree un problema, la política y sus políticos va por muy mal camino.  


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