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Detenido y despedido por grabar a su compañera de trabajo en el vestuario

D.V.
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Dejó el móvil oculto en la taquilla y lo puso a grabar un vídeo mientras la chica se cambiaba · Está acusado de un delito contra la intimidad

Un hombre acabó el miércoles arrestado por la Policía Nacional, y despedido de su trabajo, después de que se demostrase que se había encargado de ocultar un teléfono móvil en su taquilla para grabar en vídeo a una compañera de trabajo mientras se cambiaba en los vestuarios.

Los agentes del GIT (Grupo de Investigación Tecnológica) de la Brigada de Policía Judicial creen que este hombre sería el autor de un delito contra la intimidad, que, según el Código Penal, se castiga con penas de entre uno y cuatro años de prisión, así como multa de 12 a 24 meses. Incluso cuando se trata de asuntos relativos a la sexualidad de una persona, los jueces pueden imponer todas esas penas en su mitad superior, es decir, que podrían ser tres o cuatro años de cárcel.

Las pesquisas llevadas a cabo por este equipo comenzaron en los últimos días del pasado mes de noviembre, cuando se recibió la denuncia de la trabajadora de una empresa de Valladolid (no ha trascendido ni siquiera el sector de actividad de esta compañía) descubrió en los vestuarios de su centro de trabajo la existencia de un teléfono móvil cuya cámara había estado encendida y, por tanto, grabando y enfocando a su taquilla mientras se cambiaba.

La joven llamó directamente a la Sala del 091 y una patrulla se encargó directamente de efectuar la intervención del teléfono y de comprobar que pertenecía a otro empleado de dicha empresa, que fue plenamente identificado.

A continuación, la Policía se hizo cargo de ese móvil y con las debidas garantías procedió a comprobar la existencia del vídeo y que, en efecto, se había grabado a esta empleada en el interior del vestuario mientras se cambiaba, por lo que el pasado miércoles se procedió a la detención del titular de ese terminal por su presunta implicación en un delito contra la intimidad.

Una broma. En su declaración en comisaría y en presencia de su abogado el autor reconoció los hechos, explicando que se había tratado de una «broma».

Desde el GIT se advierte a los ciudadanos de las consecuencias tan graves que tienen este tipo de hechos tanto en el ámbito penal (penas de hasta cuatro años de cárcel) como laboral, ya que esta persona fue finalmente despedida, tal como explicaron fuentes de la Comisaría Provincial en una nota de prensa oficial recogida por este periódico.