"Elaboraremos un plan de empleo joven"

M. Rodríguez
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La concejala de Educación, Infancia, Juventud e Igualdad explica que crearan un plan de empleo joven y un carné municipal con beneficios para que los jóvenes se queden en Valladolid

"Elaboraremos un plan de empleo joven"

El reto de María Victoria Soto este mandato es ampliar la oferta de actividades extraescolares del Ayuntamiento,  recuperar la Escuela e Danza y construir más escuelas infantiles. Pero, sobre todo, su obsesión es trabajar y poner en marcha medidas para los adolescentes que abandonan prematuramente sus estudios no entren en riesgo de exclusión y ofrecer ayudas para que puedan seguir cursando sus estudios, incluso los universitarios.  La Concejalía de Educación, Infancia, Juventud e Igualdad se ha convertido en un macroárea que debe trabajar coordinada con la mayoría de áreas, otro de los objetivos  que la edil se marca para este mandato.
Con la experiencia de gestión del pasado mandato, ¿qué considera que es prioritario para este?
Ya pusimos los cimientos de una Concejalía que no existía, salgo que quiero dejar claro porque en los últimos cuatro años del PP había desaparecido. Es verdad que el Ayuntamiento tiene muy poquitas competencias en Educación, pero son muy importantes.
¿Qué retos suponen?
Tiene que haber una oferta muy amplia de actividades extraescolares y complementarias. Primero, para intentar conciliar más la vida familiar y laboral, pero también porque hay familias que no se pueden permitir pagarlas, y tienen derecho a ese complemento que es tan importante como la educación reglada.
Una de sus primeras acciones el pasado mandato fue la puesta en marcha de los comedores de verano para niños sin recursos. ¿Sigue siendo la medida que más le satisface?
Personalmente, sí. Y todavía hay niños con esa necesidad porque hay familias que hace poco no eran consideradas en riesgo de pobreza pero que ahora lo pueden ser. Y hay niños que no tienen una alimentación adecuada. De hecho, tenemos las 150 plazas, que ofertamos todos los años, cubiertas. Y eso que hay entidades que también nos ayudan en verano, como Cruz Roja o Ymca.
¿Se ampliarán entonces las plazas?
Una vez pasados estos cuatro años es el momento de una reflexión, que haremos con las Ampas y todos los implicados para ver qué se puede hacer. Tenemos un gran reto porque hay chavales que están terminando el colegio y que cuando pasan a Secundaria parece que el problema desaparece, y no es así. Habrá que darle una vuelta.
¿Y qué novedades plantean en las actividades extraescolares?
Hay que llevar a los coles mucho más las actividades artísticas. Queremos darle muchísimo más protagonismo a todas las expresiones artísticas. Estamos trabajando también con las nuevas tecnologías y ya hemos puesto en marcha talleres de robótica y tecnologías diversas. Tienen mucha aceptación; son actividades caras, que muchas familias no pueden pagar pero queremos que lleguen a todos los niños. 
También hay que ampliar las rutas porque habían desaparecido para los chicos mayores. Hemos recuperado alguna, pero hay que recuperar alguna teatralizada para que conozcan Valladolid. Tenemos que implementar  el trabajar conjuntamente con el Archivo municipal con talleres, que tienen mucho que ver con la creatividad, y que en las experiencias que hemos tenido han dado unos resultados estupendos.
¿Cómo se financiaría? ¿Sería en coordinación con la Junta?
La coordinación con la Junta en estos momentos prácticamente no existe. Hemos tenido buenas relaciones personales con la directora provincial de Educación, pero creo que se debería fijar unas reuniones de coordinación. Por ejemplo, deberíamos hablar de la renovación y mantenimiento de los colegios. Este verano estamos arreglando tejados, pero cambiar uno entero creemos que es una reforma estructural. Los edificios suelen tener más de 75 años como es el caso de colegio José Zorrilla, donde se realiza ese trabajo. Esos colegios necesitan una reforma estructural. La Junta, que cada vez tiene que construir menos, se tiene dar cuenta que tiene meter dinero en reformas estructurales de estos edificios. Otro ejemplo, algunas de las calderas que hemos cambiado tenían más de 50 años.
¿Cuánto dinero se ha dedicado a mantenimiento en estos años?
En los cuatro años anteriores hemos dedicado cerca de nueve millones.
¿Y cuántos considera que tenían que haber sido de la Junta?
Creo que más de la mitad, y siendo muy generosos. No nos quitamos de financiar estas partidas, pero en colaboración con ellos. La Junta no ha llegado ni a los 600.000 euros porque emplea más dinero en mantener sus edificios, que son los de los IES, y en la zona rural. Pero las zonas urbanas, como Valladolid, que tienen cinco edificios históricos pues deberían recibir apoyo. Pedimos es más coordinación y una planificación ordenada de las reformas estructurales. 
¿Seguirán apostando por reforzar la educación de 0 a tres años con la apertura de nuevos centros?
El pasado mandato pusimos en marcha una nueva escuela infantil, pero en otra de las escuelas no teníamos espacio propio del Ayuntamiento y ocupábamos un espacio cedido. Se lo agradezco mucho a las personas que nos lo cedieron, pero no reunía ya condiciones. Y en ese caso pusimos en marcha nuestro modelo de hacer las escuelas infantiles cerca de los colegios. Tenemos una que está en el Miguel de Cervantes y también está Fantasía, en Huerta del Rey. Esa es la línea que queremos seguir para rentabilizar la educación y por eso me alegro que la Junta vaya a pasar las escuelas infantiles a Educación. 
¿Y hay nuevos centros previstos?
Está pendiente la de La Rondilla de que la Junta nos dé la desafectación definitiva. Se hará en el patio de un colegio y será muy moderna porque será la única con autosuficiencia energética, además de tener en cuenta el mapa de ruidos. Dará mucha vida a esa zona del barrio y es una vieja demanda de las asociaciones de vecinos. También tenemos una deuda con Las Delicias y hay que intentar por todos los medios hacer la segunda escuela infantil. Sentimos enormemente que no dos dejaran utilizar los espacios del Allúe Morer. Espero que ahora se vuelva a reconducir el tema y si no tendremos que mirar algún espacio. La lástima es que no cabe en ningún colegio de la zona, pero hay que hacer una segunda escuela porque es un barrio con necesidades.
¿Qué aportará el plan de empleo joven al que ya existe a nivel global?
Estará dividido en dos partes. Una será para los jóvenes, en general, pero también nos centraremos en aquellos chicos que abandonan prematuramente los estudios, un colectivo que me preocupa enormemente.
Todos los años publican una memoria de absentismo escolar. ¿Se coordinará mejor las políticas frente al abandono y el absentismo teniendo las competencias en el mismo área?
Permite un seguimiento más integral y ese ha sido el motivo de la integración en este área. Nos trajimos juventud porque no hubiera ruptura y dejáramos sin trabajar el colectivo de los adolescentes. Estamos planteándonos remunicipalizar el servicio de absentismo para poder trabajarlo mejor, aunque está estancado en los últimos años. Lo que ha ido creciendo es el abandono escolar temprano y cada vez abandona más chicos que luego tienen muchísimos problemas para incorporarse. Hay que buscarles una salida profesional porque si no se pueden cruzar con las apuestas, las drogas, etc. Y queremos trabajar con esos sectores.
¿Una opción serían las escuelas taller?
Sí, claramente y muchísimo ampliado el programa. Este año hemos hecho un proyecto piloto, sobre todo, para chicas que hayan abandonado sus estudios y en riesgo de exclusión. Están haciendo talleres donde reciben una formación profesional. El gran reto es que la Junta nos reconozca el certificado de profesionalidad para que luego puedan tener una opción de integración laboral.
Entre sus competencias también están las de igualdad.
El mandato pasado se inauguró el Centro de Igualdad, ¿está satisfecha con su funcionamiento? ¿Incorporarán nuevas actividades?
Ese el gran reto que tenemos. Puede dar mucho más de sí. Ahora se va a completar toda la plantilla y eso supondrá trabajar alguna cosa más, como todo lo correspondiente al plan de conciliación y corresponsabilidad, que vamos a aprobar y que se presentará en septiembre. Vamos a ser la localidad de más de 200.000 habitantes que lo va a tener, aunque será obligatorio para todos. Tengo muchas esperanzas porque es cambiar la concepción de la corresponsabilidad y las tareas. Hay que trabajar la formación del profesorado y las familias. También hay que trabajar el tema de las agresiones sexuales y sexistas, no solo violencia de género porque es un grave problema, además de incidir en la educación afectivo-sexual.
¿Se conoce lo suficiente este centro y su oferta?
Nos hemos reunido con el Foro Feminista porque hay que sacar el nuevo plan de violencia y el de igualdad. Creo que vamos a firmar un convenio con ellas para que sean las agentes difusoras de los planes y de este centro y su actividad. Pueden ser un buen agente difusor porque llegan a muchas mujeres y ámbitos. Y como novedad, este año vamos a abrir en la casa del conserje de la calle Panaderos un lugar donde se dé formación y orientación afectivo-sexual porque detectamos que la mayoría de los chavales no la tienen y se guían por la pornografía. Eso crea situaciones no deseadas. La Junta no lo hace y nosotros vamos a intentar ayudar.
¿Eso no les plantea problemas con algunas asociaciones de padres?
Sí. Hemos tenido padres que han venido a quejarse de que no quieren que a los chavales se les adoctrine, algo que hacia mucho que no nos pasaba. Y al contrario, algún padre que ha venido y nos ha dicho que sí damos nosotros como Ayuntamiento la formación su hijo va porque hay también demasiada oferta que no viene avalada por las instituciones.
El Ayuntamiento ha dado un giro radical en las políticas de igualdad. ¿Se puede decir que somos una ciudad libre de homofobia o es un eslogan?
Creo que como en toda ciudad hay una parte oculta, pero llevamos mucho tiempo trabajando y cada vez más la sociedad vallisoletana es tolerante. A veces es más tolerante la sociedad que los propios políticos. Todo el mundo tiene asumido ya que el Día del Orgullo tiene que haber actividades y este año ha habido un grupo político que no se ha sumado. Vamos a crear el Consejo de la Diversidad, que estará formado por colectivos LGTBI y por todos los grupos que entiendan que esa diversidad es buena. Será básico para que haya políticas municipales durante todo el año, pero teniendo en cuenta su opinión. 
Esta Concejalía aglutina Educación, Igualdad, Infancia y Juventud. ¿Esto permite un enfoque integral del trabajo con los niños y los adolescentes en temas como la igualdad o la educación sexual?
Una diferencia grande con este equipo de Gobierno es que hemos sido capaces de coordinarnos y entender que lo importante es que se hagan las actuaciones porque, a veces, no es tan importante quién las haga como que se hagan. Creo que el reto que nos queda es que no dejemos huecos sin cubrir ni que nos dupliquemos. Y en eso hay avances y trabajamos muy bien entre las áreas. Ese es el gran reto. Ahora vamos a trabajar con la Concejalía de Innovación los planes de empleo para que sean más eficaces.
Otro reto será convencer al nuevo concejal de Hacienda para que en los presupuestos tenga en cuenta el área. ¿Para qué proyectos pedirá financiación?
Tengo varios retos. Tengo que terminar de construir la escuela infantil de La Rondilla, que requiere una inversión de 1,5 millones. Será la primera autosuficiente y con suelo radiante y toldos para no tener que utilizar en verano el aire acondicionado. Queremos construir alguna más como mejorar y ampliar la de La Rubia porque Tobogán tiene mucha demanda. Además, tengo como meta tener un espacio digno para la Escuela de Música. Hay que dignificarla porque si en algo se equivocó el anterior Gobierno es en desmantelar todo lo que había hecho el anterior gobierno socialista con las escuelas municipales, que eran muy interesante. Vamos a recuperar la escuela de danza y la vamos a poner conjuntamente con la de Música para que haya una oferta amplia. Se ubicarán en el colegio María de Molina.
¿Sería mediante adjudicación como la de Música?
No nos dejan remunicipalizar la de Música porque no son competencias propias.

¿Está satisfecha con los concesionarios?
Les controlamos mucho. Todas las actividades que realizan se las visamos y tienen que seguir un currículum básico que redactamos nosotros. También se controlan los precios y novedades, como la música para embarazadas, que esperamos poder ofrecer en el espacio nuevo. Además, hemos invertido mucho dinero en instrumentos y a los niños que tienen problemas económicos se les prestan. Ahora vamos a comprar dos pianos. 
¿Incrementarán las ayudas sociales para programas educativos?
Vamos a plantear alguna ayuda de cara a los jóvenes. Por ejemplo, hay un grupo al que se les podría ayudar a pagar las matriculas de la Universidad. Creo que en Valladolid tiene que quedar muy claro que todo lo que pueda hacer el Ayuntamiento para que los chavales tengan igualdad de oportunidades, sobre todo en tema educativo, lo haremos. La educación a mi me transformó mí vida porque tuve la oportunidad de estudiar. Hay chavales que no puede estudiar una FP digna o no pueden llegar a los estudios que les gustaría porque no pueden pagarlo y hay que darle una vuelta a ese tema.