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Helena de Llanos rinde tributo a Fernán Gómez y Emma Cohen

D.V.
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La nieta del actor busca sus huellas en la casa familiar y establece un diálogo imposible con ambos gracias a la magia del cine

La directora de la película de Sección Oficial ‘Viaje a alguna parte’ Helena de Llanos junto a los actores Tristán Ulloa y Óscar Ladoire. - Foto: Miriam Chacón ICAL

El cine es un ejercicio de fantasmagoría, un desesperado intento de atrapar el tiempo, de apresar el instante, y de capturar momentos únicos que jamás se volverán a repetir, pero cuya huella queda para siempre impresa en el celuloide y, a través de él, en las retinas del público. Bien lo sabía Fernando Fernán Gómez, uno de los directores, actores, dramaturgos y guionistas más brillantes que ha deparado el cine español en toda su historia, que el pasado 28 hubiera cumplidos cien años.

Como tributo a él y a quien fuera su segunda esposa, la nieta del actor, Helena de Llanos, ha dado forma a 'Viaje a alguna parte', que se ha estrenado fuera de competición en la 66 Semana Internacional de Cine de Valladolid. En la película, la realizadora profundiza en la indagación que emprendió hace un lustro en torno al legado de sus abuelos, llevando la mezcla de documental y ficción un paso más allá, y proponiendo al espectador un "excéntrico" juego de espejos donde mediante un cuidado "collage fílmico" ella misma entabla diálogos imposibles con los registros sonoros y audiovisuales de sus ancestros.

La acción arranca estableciendo el tono desde el inicio, a caballo entre el surrealismo y el verismo, salpicada de tintes de humor. La propia cineasta se enfrenta en la primera secuencia a la maraña burocrática de la herencia que acaba de recibir de sus abuelos: el hogar familiar que Fernán Gómez y su segunda mujer compartieron, un espacio que a partir de entonces comenzará a habitar De Llanos, que convivirá durante el metraje con el profundo peso de la ausencia de los dos. 

En esa casa, la cineasta recrea el espíritu juguetón de ellos, a través de grabaciones y de recreaciones gracias a la ayuda de cómplices como Tristán Ulloa, José Sacristán, Óscar Ladoire o Juan Diego, que se zambullen en la propuesta para rendir un tributo muy particular a los ausentes.  

La película, surgida de las tripas, homenajea desde su mismo título uno de los clásicos más grandes de nuestro cine, 'El viaje a ninguna parte', el colosal monumento que hace 35 años Fernán Gómez rindió a todos los cómicos de la legua que ha habido en nuestro país. Y ese espíritu de comedia, entre lo absurdo y lo descarnado, sobrevuela por momentos la película que hoy se estrenó en Valladolid. 

Su directora, Helena de Llanos, explicó en Valladolid en declaraciones recogidas por Ical que "es difícil ponerle una etiqueta a la película" y aseguró que "que sea tan inclasificable es muy buena señal". "Tiene una naturaleza sumamente excéntrica, y muy libremente mezcla muchos discursos cinematográficos. Le puede venir bien la palabra collage; es un collage fílmico, como los que hacía la propia Emma, cuyo espíritu está ahí. Ella decía que este proyecto era una ficción soñante, algo que creo que responde muy bien a la naturaleza de la película. Otros lo definen como un drama surrealista. Por decirlo en una sola frase, podría ser una mezcla de realidad y de ficción a partir de la presencia y ausencia de Fernán Gómez", explicó.

La cineasta afirmó que el proceso creativo, que comenzó hace más de cinco años, cuando Emma Cohen aún vivía, ha sido "complejísimo y dificilísimo". En un primer momento, la película iba girar exclusivamente en torno al legado de Fernán Gómez, con el asesoramiento y ayuda de la propia Emma, pero cuando ella murió pasó a convertirse en un personaje igual de capital que él. "Cuando me instalé donde ellos habían vivido hice una inmersión profunda en esa casa tan llena de memoria, de recuerdos, de pasado y de contexto, y a medida que me empapaba de esos dos grandes seres, creadores todoterreno, iba cobrando forma un objeto marcado por la imaginación", relató.

La cineasta apuntó que la intención de mezclar realidad y archivo estuvo muy presente desde el inicio, con la idea de "traer al presente" a los dos. Por ello, empezó a "minutar más de 200 películas de Fernán Gómez, más todas las que hizo Emma y entrevistas con los dos", para ir componiendo un "puzle de elementos", hasta que llegó a una versión final del guion, que posteriormente en el montaje sufrió una nueva mutación.

En la película, Tristán Ulloa interpreta a Juan Soldado, uno de los personajes encarnados por su abuelo en un telefilme de 1973, para dar vida a "una alegoría" de una de sus creaciones. "Fue muy divertido, Me lo tomé como un divertimento y como un ejercicio de descubrimiento de la figura de ambos a través de sus objetos, de sus lugares, al poder sentarme en su sillón, ponerme su ropa, su colonia... Por momentos me sentí un poco un usurpador y un farsante, pero lo viví desde un respeto y desde el gran cariño que le tengo sin haberlo conocido en persona siquiera".

En el encuentro con los medios también intervino Óscar Ladoire, que hace un pequeño cameo en el film. "Conozco a Fernán Gómez desde que empecé a dedicarme a este oficio de farsantes. Helena me explicó el proyecto, y ha llevado a cabo una tarea titánica fascinante en esa casa con tantos recuerdos, donde está todo, para sacar adelante la película", afirmó.