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Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Sánchez se va de Congresos

09/11/2021

Tras el cuadragésimo congreso federal del PSOE celebrado el pasado mes con la victoria a la búlgara de Pedro Sánchez, le toca al secretario general del PSOE acudir a los congresos regionales en los que ocurrirá lo mismo que en Valencia, que ganarán los que tienen que ganar, bien porque son los candidatos de Ferraz, bien porque los actuales barones socialistas  lo seguirán siendo después de que el líder del PSOE haya dejado de ajustar cuentas y de dar batallas que no dio en su día y que ahora habrían abierto un cisma innecesario, y más cuando el viento sopla en contra para el partido a pesar de las inyecciones de moral orgánica que suponen los procesos congresuales.  

De Aragón a Andalucía, Sánchez participó en los congresos de ambas comunidades autónomas. Javier Lambán, presidente de Aragón en un gobierno de coalición con Unidas Podemos, ha sido uno de los 'pepito grillo' junto a Emiliano García-Page que se han opuesto a muchas de las decisiones que emanan de La Moncloa, ya sean los indultos a los líderes del procés o la mesa de diálogo con la Generalitat.  Pero como es habitual en Lambán cuando el jefe está delante no ha habido ninguna salida de tono y se ha escenificado la unidad del partido y su alineamiento con la ejecutiva federal. En línea con el congreso federal, Lambán se siente muy cómodo con la nueva apuesta socialdemócrata envuelta en aragonesismo sin veleidades nacionalistas y la advertencia de que antepondrá los intereses de España a los del partido.  

En el congreso del PSOE de Andalucía si se produjeron cambios, con la entronización en la secretaria general de Juan Espadas, que ganó las primarias a Susana Díaz y que sitúa al alcalde de Sevilla al frente de la maquinaria que ha de tratar de recuperar la Junta de Andalucía, una posibilidad que las encuestas no prevén en este momento. La expresidenta andaluza, Susana Díaz ha tenido un comportamiento exquisito, sin generar problemas, aunque también desde la candidatura de Espadas se ha apostado por la integración en una ejecutiva regional muy amplia para evitar rencillas. "Ni un solo socialista enfadado con otro socialista", resumió Juan Espadas su programa de acción, que ahora se debe trasladar a las provincias sin que se avecinen grandes batallas internas, aunque alguna puede haber porque su elección ha sido menos unánime que en otras ocasiones dado que su ejecutiva fue respaldada por el 85% de los delegados al congreso.  

Unidad, tábula rasa con respecto a la política de sus predecesores y oposición fiable son las premisas de Juan Espadas, que puede contar con muy poco tiempo para consolidar su proyecto de recuperar el terreno perdido en 2017 si el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, decide adelantar las elecciones a primavera.   

En Aragón y en Andalucía, Pedro Sánchez echó de menos contar con una oposición con sentido de Estado y deslizó referencias a la situación del PP en torno al enfrentamiento entre Pablo Casado y Díaz Ayuso, un debate interno que contrapone a la unidad del PSOE. Los dos congresos han sido paseos militares y en el resto de los que han de celebrarse no se espera que surjan enfrentamientos que comprometan más las expectativas electorales del PSOE. Sobre todo, si se tiene en cuenta que las elecciones autonómicas y municipales serán previas a las generales. O quizá simultáneas.