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Santiago González

CARTA DEL DIRECTOR

Santiago González

Director de El Día de Valladolid


Diálogo Social, herramienta de progreso y cohesión social

08/05/2022

Las sociedades más modernas y avanzadas se caracterizan y distinguen por mantener un diálogo institucionalizado entre la administración pública y los agentes económicos y sociales, representados por las organizaciones empresariales y sindicales más representativas. Este Diálogo Social y su utilidad como factor de progreso económico y cohesión social tiene en Castilla y León a uno de los mejores ejemplos con una trayectoria que supera ya los veinte años y unos resultados espléndidos concretados en más de un centenar de acuerdos que han mejorado la vida de los ciudadanos de esta Comunidad. Respaldado incluso por el propio Estatuto de Autonomía, que en su artículo 16 lo convierte en principio rector de las políticas públicas, el alto nivel de concertación alcanzado debe servir de referencia para las administraciones locales en su pretensión de reforzar la eficacia y el apoyo de sus actuaciones con el obligado concurso de las organizaciones sociales y económicas.
El Ayuntamiento de Valladolid lleva ya seis años en su apuesta por este modelo y ya son comprobables los buenos resultados que ha producido, especialmente útiles en los difíciles años de la pandemia. Tanto la patronal CEOE como la Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras se muestran muy satisfechos por la concertación, que en los últimos cinco años ha propiciado una inversión cercana a los 100 millones en programas acordados para mejorar la situación del empleo en la ciudad, a la vez que se dotaba de políticas sociales para las personas o colectivos menos favorecidos. Especialmente útil ha sido este instrumento durante la crisis sanitaria y económica provocada por la covid-19, ya que precisamente el último acuerdo se firmó a mediados de 2020 con el objetivo de lograr el fortalecimiento de los servicios sociales y una reactivación económica rápida pero sostenible, que girara en torno al crecimiento verde y la transformación digital.
Esta trayectoria avala la ampliación del abanico de políticas municipales incorporadas al Diálogo Social y sus participantes ya están en ello. El consenso de aspectos polémicos e importantes para la ciudadanía como es la movilidad será una ventaja a la hora de ir tomando decisiones en el camino hacia la transformación de la capital y su conversión en una ciudad climáticamente neutra. La zona de bajas emisiones o la asunción de nuevas competencias por parte de Auvasa son solamente dos decisiones sobre las que se han vertido ríos de tinta en medios de comunicación y redes sociales, pero en los próximos meses y años llegarán muchas más. El Ayuntamiento ha tenido que encajar numerosas críticas, tanto de la oposición como de los ciudadanos, por lo que parece muy acertado escuchar a los representantes de los trabajadores y de los empresarios antes de aprobar planes, estrategias o proyectos que tengan un fuerte impacto en los vallisoletanos. Incluso sería bueno contar con otros colectivos que pudieran aportar sobre decisiones que les afectan especialmente.
Esta positiva experiencia de Diálogo Social en el Ayuntamiento se repite en la Diputación, donde también está cosechando frutos que revierten en la promoción del empleo e iniciativas sociales en los pequeños y medianos municipios de la provincia. No obstante, la Corporación Provincial debería también incorporar otras competencias propias para consensuar planes que contribuyan a un mayor desarrollo urbanístico, industrial y cultural que permita fijar población en el medio rural.
Y la tercera pata este Diálogo Social son los municipios de más de 20.000 habitantes, donde existe un desarrollo desigual en los tres existentes en la provincia. En Medina del Campo funciona bien y con satisfacción de todas las partes, en Laguna de Duero se trabaja en ello aunque debería ponerse más empeño y el Ayuntamiento de Arroyo de la Encomienda no se lo plantea. Esto viene propiciado por la falta de obligación para poner en marcha este instrumento de concertación, sin embargo los políticos deben mirarse en el espejo de las administraciones donde todo funciona mejor. En este caso, la Junta de Castilla y León, la Diputación y el Ayuntamiento de Valladolid son ejemplos para estudiar y aprender por parte de otras corporaciones más pequeñas.