Mascarilla transparente, lavable y con la normativa UNE 0065

M.B
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La empresa vallisoletana Comercial Ulsa, pionera en la venta de una mascarilla «para dar solución al colectivo de las personas con discapacidad auditiva», cuenta ya con miles de pedidos

Las mascarillas transparentes de Comercial Ulsa empezaron a comercializarse hace unas semanas.

Transparentes, reutilizables, lavables y certificadas según la normativa UNE 0065:2020. Así son las mascarillas que vende la empresa vallisoletana Comercial Ulsa desde hace unas semanas y que pueden acabar con uno de los handicaps con el que se ha encontrado el colectivo de personas con problemas de audición en la actual pandemia de la covid, la barrera visual de las propias mascarillas. 
«Llevábamos desde abril analizando como se podía obtener un tejido que cumpliese la normativa. Lo que había dificultaba este aspecto. La nuestra no se empaña y ofrece una enorme transpirabilidad», señala el gerente de Comercial Ulsa, Javier Gómez Salamanca, que añade que su objetivo es «dar solución a un colectivo minoritario, el de las personas con discapacidad auditiva».
Amparados en su experiencia de cuatro décadas, desde esta empresa buscaron ese tejido que cumpliese con la Especificación UNE 0065:2020 de la Asociación Española de Normalización, por la que se recogen los requisitos para la fabricación de mascarillas higiénicas reutilizables para adultos y menores, así como su utilización. Lo encontraron y ya tienen a su disposición las famosas mascarillas transparentes, patentando además su tejido para evitar copias o falsificaciones. «No nos vamos a poner medallas, pero desde hace meses nos consultaron y vimos cómo se podía solucionar. Me consta que somos los primeros, aunque alguno más ya está empezando», añade Gómez Salamanca.
El precio de la mascarilla es de 15 euros más IVA y están disponibles tanto en su web como en su tienda del polígono. «Estamos recibiendo miles de pedidos. Casi todos a nivel peninsular o nacional, aunque ya ha habido muchas consultas llegadas desde el extranjero», relata.
Pero estas mascarillas, añade el gerente de Comercial Ulsa, no van destinadas o dirigidas de forma exclusiva para colectivos de personas sordas. «Son solo un pequeño porcentaje, ya que nos han solicitado logopedas, escuelas de idiomas, universidades, escuelas infantiles, gente que trabaja con personas mayores, asociaciones de muchos sectores de la discapacidad; e incluso de otros, como a nivel deportivo, algún club...», concretan desde la empresa vallisoletana.
Fabricadas en España y comercializadas por Ulsa, estas mascarillas pretenden romper una de esas barreras que se encuentran no solo las personas sordas sino de otros muchos colectivos y sectores con las mascarillas ‘convencionales’, que no permiten la visión de los labios o de la expresión de la cara al hablar o recibir una noticia.