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Óscar Puente: "Mi candidatura no es personalista"

M.Rodríguez
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El alcalde de Valladolid asegura que la decisión de presentarse a la secretaría provincial del PSOE es muy meditada y un reto que le motiva, al margen de apartarse del desgaste de las polémicas que le daba su puesto en Ferraz

Óscar Puente - Foto: J.T.

Cambia la política nacional por la del terruño. Un paso que justifica en el reto que supone recuperar la Diputación y modernizar la provincia, en un proyecto conjunto con la capital. Óscar Puente asegura que es una decisión muy meditada y un reto que le motiva, al margen de apartarse del desgaste de las polémicas que le daba su puesto en Ferraz. De momento, ha conseguido al poco habitual en el partido en Valladolid: mostrar una imagen de unidad y sintonía.

¿Este es un paso muy medido?

Sí. Es un paso meditado, y también fruto de una reflexión colectiva. Nunca me han gustado los políticos que dicen que se lo ha pedido mucha gente; siempre que lo escucho creo que debajo está su ambición  sustentada sobre la excusa del apoyo  de otros. Y este no es el caso. La secretaría provincial no era mi ambición, la ambicioné hace muchos años, pero ahora la experiencia me dice que ser secretario provincial es una responsabilidad. No es un cargo, es una carga. Pero sí que en este momento me he sentido, de alguna manera, muy comprometido por las aportaciones de otros, que me han dicho que el partido necesitaba fortalecerse y avanzar.

La presentación de su candidatura se realizó con una puesta en escena de una unidad inédita en el partido.

Sí, quién me lo iba a decir a mí, que hace 21 años fui a un congreso provincial siendo el outsider, con todo en contra y que durante mucho tiempo he sido protagonista de la división del partido. Y ahora ver a todos esos secretarios generales detrás, pues para mí es un apoyo político, pero también tiene un significado emocional muy grande.

Habla de una reflexión colectiva, pero sí que parece un proyecto muy basado en  su figura.

No, y se verá en la ejecutiva, que estará formada por las personas más relevantes y con más fortaleza política del partido. Quiero que tenga peso político y capacidad de trabajo, y para eso habrá que contar con personas que se remanguen y bajen a la arena. Y no es personalista, lo que me toca es jugar en el puesto en el que creen muchos que debería haber estado jugando desde hace tiempo. No es una cuestión de que asuma todo el protagonismo o toda la responsabilidad  sino que asuma la que es acorde con la que algunos consideran que soy. Y algunos piensan que soy el referente más relevante que tiene el partido y que debo ejercer un papel orgánico que sea coherente con esa posición.

La decisión llega en un momento complejo, con las encuestas en contra para el PSOE nacional.

Si hablamos de las tres últimas se ve que las cosas están cambiando. La recuperación económica y las vacunas, que han sido un proceso ejemplar en el mundo, empiezan a soplar a favor en las velas del barco del PSOE. Y el PP tiene una situación muy complicada, con un liderazgo muy endeble, como es el de Pablo Casado, con división interna, y eso se está notando. En todo caso, las encuestas son fotos de un momento muy concreto. La política va a una velocidad muy grande. Si me preguntas cómo veo al PSOE dentro de dos años, creo que serán dos buenos años porque viene la recuperación, los fondos europeos, la vuelta a la normalidad,… y eso al PSOE le ayudará. Y si es capaz de hacer una agenda muy potente, creo que saldrá reforzado.

El escenario también es complejo en Valladolid, al margen de un posible adelanto electoral, de cara a las municipales por el futuro de VTLP. ¿Este paso es para reforzar el partido en ese escenario?

La situación que tengan terceras fuerzas políticas no depende de nosotros. Por eso tenemos que poner lo máximo e ir un poco más allá de la coyuntura. No se trata de afrontar bien el proceso electoral que puede haber en breve en el ámbito regional o las municipales, se trata de fortalecer de verdad el partido en ámbito de la provincia. Y es una oportunidad de oro para hacerlo. 

Para recuperar la Diputación confía en que su autoridad como alcalde le ayudará. ¿Ha testado bien eso dado lo complejo que es hacer listas en muchos pueblos?

Creo que el que una figura como el alcalde de Valladolid, no Óscar Puente, se acerque a la provincia va a ayudar a remover algunas resistencias de cara a la confección de algunas candidaturas y poder atraer a personas que, a la mejor, de otra manera no se ilusionarían tanto. Y por otro lado, dará autoridad al secretario general para afrontar algunos cambios que en algunos territorios son necesarios. Ese doble factor es importante y juega a favor de la nueva dirección política, si es que al final resulto elegido. Todavía hay un congreso por delante y hay los militantes se tienen que pronunciar.

Dice que todavía tiene que ser elegido. ¿Considera que alguien optará al cargo después del ejercicio de unidad que mostró el otro día?

Bueno, el PSOE es un partido de militantes. Los cargos públicos y orgánicos, en los procesos congresuales, tienen autoridad siempre y cuando su posicionamiento vaya en consonancia con el de la militancia. Lo vivimos en las primarias de Pedro Sánchez, donde quien tuvo todo el apoyo orgánico e institucional las perdió. En este caso la foto no pretende trasladar un mensaje a la militancia, que creo que están en consonancia con ese mensaje, lo que busca es trasladar es una situación que se da en el PSOE y que hacía mucho tiempo que no se daba: de paz interior, armonía, unidad y continuidad entre pasado, presente .y futuro. Pero no frenar la posibilidad de que alguien se quiera presentar.

En su presentación aseguró que será conciliador. ¿Qué postura tendrá con los militantes que han promovido la plataforma por el soterramiento frente a su proyecto de integración?

El PSOE es un partido que respeta la libertad de expresión y los posicionamientos de todo el mundo. Y quienes se posicionan a favor de un proyecto concreto, por cierto son muy pocos, están en su derecho de hacerlo. No me he sentido agredido, insultado, ni que me hayan faltado al respeto. Creo que se equivocan, entre otras cosas, porque es imposible ahora. Pero tienen todo mi respeto. No tengo nada que decir porque no creo que sea un tema de los que tenga que afrontar el partido. 

Lo relevante en este momento es fortalecer la organización en lo que se refiere en la provincia y explotar al máximo las posibilidades del PSOE en este territorio. El otro es un debate muy residual y que no tiene eco ni en la ciudad, ni en el partido.

En su reto de fortalecer la provincia es fundamental el equipo. ¿Será el portavoz de la Diputación el secretario de organización? ¿Tiene definido los cargos?

Tengo ideas, pero no voy a hacer solo las cosas. Me sentaré con mucha gente y quiero que lo que resulte sea fruto de una reflexión conjunta. No tomaré la decisión de quiero a este en tal sitio. Quiero tener muchas opiniones y tener un diagnóstico lo más certero de cómo está la provincia. Y ya he recibo escritos de gente del partido que van a resultar de enorme utilidad. Afortunadamente tengo tiempo para escuchar y que lo que hagamos en diciembre sea algo verdaderamente meditado.

¿Ha tenido conversaciones con el portavoz en la Diputación para hacer más visible a la oposición?

La Diputación es una institución que da menos juego al conflicto político, al juego partidista, pero no veo que el ambiente sea tan pacífico como en otros mandatos. Veo al portavoz  poniendo encima de la mesa asuntos importantes y no está siendo nada complaciente con el actual presidente. En el caso de Bomberos, cuando acabe el año haremos balance porque es un caso paradigmático de cómo está funcionando la Diputación en el ámbito provincial. No hay ideas, ni imaginación. 

La última feria de alimentos de Valladolid me parece una idea absolutamente peregrina teniendo en cuenta que hay un recinto ferial y que la Diputación participa con un 17%. Y la mejor idea que han tenido para dar utilidad a un edificio que lleva un montón de años vacío es hacer esta feria, que por cierto, ha pasado sin pena ni gloria. Creo que la provincia debe tomar conciencia de que lleva demasiado tiempo en manos de los mismos y sin avanzar todo lo que podría.

¿Es más oposición para usted Conrado Íscar que el grupo municipal?

Hasta ahora no lo ha sido. Parece que se ha propuesto serlo e incluso ha contratado a un experto en bajarse al barro, y si de lo que se trata es de eso pues está en las mejores manos.  Si es así, creo que se equivoca, pero mi oposición está más en el ámbito del Ayuntamiento, aunque debo decir, a tener de lo que escucho a los ciudadanos que no está calando la labor ni del grupo, ni de los otros.

El reto de la Diputación no se antoja fácil, ya que perdieron grandes municipios. Ahora dice que quiere contar con los mejores. ¿Estarán disponibles para ser candidatos en Medina, Rioseco y Tordesillas?

Vamos a verlo. Lo que sí digo es que vamos a intentar que estén. Esos tres municipios son importantes, pero no podemos renunciar a hacer candidatura en todos los rincones de la provincia. El PSOE no se puede conformar con no tener candidatos en muchos municipios y ese trabajo lo tenemos que hacer, además de explotar el margen de crecimiento en la capital. Creo que la Diputación no está nada lejos y a las pruebas me remito: en cuento el actual presidente del PP ha sentido un poco el aliento en el cogote ha entrado en pánico, con algunos movimiento que incluso descolocan en su partido. Creo que lo podemos conseguir.

Antes le acusaban de que su presencia en la Ejecutiva Federal le restaba atención a la capital. ¿Sucederá lo mismo ahora?

Me he pasado toda la vida cerrando bocas. No iba a ser alcalde nunca y ya voy por el segundo mandato. En el primero era un okupa y en el segundo gané las elecciones, cosa que no hacía el PSOE desde el año 87. También decían que me iba a centrar en Madrid e irme de ministro, y eso esta ahí. En fin, ahora algo tendrán que decir. Yo me siento con muchas ganas de hacer trabajo en esta provincia. La ciudad y la provincia son dos entes inseparables. Lo vemos en multitud de iniciativas: el turismo, el trabajo por el vino y la industria,... Me siento muy involucrado, ilusionado y con muchas ganas de trabajar, y creo que me va a venir muy bien, y también a la ciudad, que no se entiende sin su provincia y viceversa. La etapa en Madrid me ha venido bien para tener contactos, traer inversiones y hacer cosas, esta será una etapa que seguro que aportará cosas a Valladolid. 

¿Se retira de la Federal por el desgaste de las polémicas personales?

No. Esa decisión la tenía muy meditada y madurada antes de este verano. Si hubiera querido seguir en la Ejecutiva Federal hubiera podido hacerlo, no de portavoz, que ya no ejercía esa responsabilidad. Creo que uno tiene que analizar cuáles son los momentos; no tiene sentido haber sido portavoz y ahora estar en una vocalía. No creo que me aportase mucho más, ni yo le aportase más Pedro Sánchez en ese ámbito. Tengo hilo directo con él y seguiremos hablando, y en la medida que pueda le daré mi opinión y le apoyaré. Sin embargo, creo que abrir una etapa nueva en el partido en Valladolid, ordenar algunas cosas y potenciar otras es la operación más rentable en estos momentos para el partido, y puede que para mí. Sí creo que en el ámbito personal me vendrá bien porque es verdad que la Ejecutiva da una visibilidad y te cola en el foco, mientras que de ser solo alcalde no hubieran sucedido. Pero eso no me influye. Yo no opte por hacer política para estar cómodo, en ese caso hubiera seguido en el despacho de abogados y con una vida más confortable en casi todos los aspectos. Se está en política para hacer lo que a uno le motiva y desarrollar la vocación.

Esa vocación le ha hecho soñar proyectos importantes para Valladolid. ¿Ya tiene ideas para la provincia?

Estamos en un momento muy preliminar al Congreso y creo que ese tipo de cosas pertenecen a un momento posterior, incluso por respeto a los militantes. En todo caso, el proyecto debe ser fruto de una reflexión colectiva. En estos años he trabajado en la capital para darle modernidad, colocarla a la vanguardia en muchas cosas, dinamizarla, que tenga más actividad económica y que tenga mejor imagen. Todo eso es trasladable a la provincia, que tiene carencias importantes en servicios. Tenemos una Diputación que escurre mucho el bulto en muchas cosas: gestión de residuos, transporte interurbano,... 

¿Esta fusión que abandera servirá también para impulsar la MIG?

Ese es uno de los elementos importantes, donde chocamos frontalmente con la voluntad política de la Junta. Tengo mis más y menos con De Santiago-Juárez, pero él cuando estaba al frente tenía una cierta voluntad de impulsar las áreas metropolitanas. Eso ha desaparecido porque se ha vuelto a una concepción anticuada y de muy corto alcance, que ve nuestra área como un contrapoder de la Junta. Eso es tener las miras muy cortas. Necesitamos que al menos nos permitan tener una adecuada gestión de los servicios públicos básicos a través de esta entidad dotándola de un mínimo presupuesto.

Si hay un adelanto electoral, ¿tendrá repercusión negativa para proyectos pendientes en Valladolid?

En lo que dependa de la Junta proyectos importantes en Valladolid no hay, salvo la obra del a rehabilitación de las viviendas de Puente Colgante. Y llevamos seis años con ello. Es muy poco lo que deja en Valladolid, aunque en gasto social hay una mejor disposición ahora. Pero en el resto de temas ahí estamos: la Casa Museo de Delibes lleva año y medio esperando solución. Y así podría acudir a muchos ejemplos. En ese sentido, las elecciones no me preocupan mucho. No sé cómo afectarán a la gestión de los fotos europeos, que en buena medida se van a canalizar por las comunidades autónomas.