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Ganar el concurso provincial de pinchos relanza los negocios

M.B
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Los Zagales, Suite 22, Puerto Chico, 5 Gustos y Rioluz Gastronomía explican lo que significó sus Premios de Oro y cómo han ido adaptando las creaciones a sus cartas y menús, sobre todo a raíz de la pandemia de la covid

Foto de los cinco últimos ganadores del Concurso Provincial esta semana en la Plaza Mayor. - Foto: Jonathan Tajes

Una velada perfecta, Contradicción, Esencia, La terreta y Socarrat de quinoa son nombres que están en la historia del Concurso Provincial de Pinchos. Al menos en la historia reciente. Son los cinco últimos ganadores del certamen que arrancará este martes y que el 4 de octubre coronará a la mejor creación en miniatura de Valladolid, que luego representará a la provincia, junto a otras tres elegidas, en el Nacional. 

«La vela se ha pedido mucho puesto que es muy comercial visualmente además de estar muy rica», reconoce Antonio González desde Los Zagales, ganador en 2020 con ‘Una velada perfecta’ (gallo campero km0, con manzana, piñones, y chocolate, con forma de vela sobre una palmatoria). Eso sí, en verano tuvieron que dejar de hacerla porque se fundía el chocolate con los dedos: «Volvemos a ofertarla tanto en un menú de tapas sentado como en la barra a partir del 1 de octubre». La vela ha entrado en el top4 de ventas tras otros premiados de este establecimiento: «La número 1 es Tigretostón. Después el que más se vende es el Obama y La Baguetina, y después la vela».

Emilio Martín (Suite 22) recuerda aún el Premio de Oro de 2019 por su Contradicción (un buñuelo colombiano de sopas de ajo): «Supuso un punto de inflexión en la oferta del restaurante. Lo seguimos ofreciendo, de hecho lo tuvimos en el menú degustación. Se lo debo al pincho y es una de nuestras señas de identidad». En su caso se ofrece en barra y en mesa, como el Corchifrito, que le hizo ganar el Nacional el año pasado y este 2021 le hará representar a España en el Mundial.

«Para nosotras, significó mucho. Era que nos conocieran en Puerto Chico, donde habíamos abierto en 2017, era ponernos en el mapa. Es un pincho que no podemos quitar y al que tenemos un especial cariño», habla Isabel González desde Puerto Chico de ‘Esencia’ (con chipirón del cantábrico y el Pan de Valladolid como ingredientes principales), ganador en el Concurso de 2018. Es verdad que, con la covid, han cambiado la forma de presentarlo: «Antes en una cajita, y desde la pandemia la eliminamos y se presenta en una barquita de bambú». «Lo ofertamos todos los días, tiene mucho éxito y a la gente le encanta», añade Isabel.

La Terreta (teja de sésamo con galera al horno y crema de sus cabezas), del 5 Gustos, se hizo con el Premio de Oro en 2017 y a diferencia del resto va por temporadas. «Lo ofrecemos cuando hace frío. En Valladolid me cuesta que llegue en condiciones. Así que por temporada, cuando hay buena galera», reconoce Palmira Soler, que añade la importancia de la calidad del crustáceo y su precio. «El premio fue la leche. Te abre las puertas a muchas cosas», recuerda la chef, que cuando lo oferta lo hace en barra y en algún menú degustación, como uno de los entrantes.

José Antonio Guerrero y el Rioluz Gastronomía triunfaron en 2016 con el ‘Socarrat de quinoa’ (pan de cristal con socarrat de quinoa con tinta de calamar, rape alangostado coronado con alioli de lima, hondashi y mahonesa). Lo pasaron a Sabores y Aquarium, para ofertarlo con el resto de pinchos y tapas premiadas en otros certámenes: «Tras la pandemia redujimos la carta, adaptándonos a las nuevas circunstancias (en barra no se podía trabajar, etc). Por eso se dejó de ofertar al no haber tanta demanda de pinchos y más de terraza». Ahora ya están meditando cómo volver a introducirlo en formato menú o carta.

Ellos son cinco de los 22 ganadores de un concurso más que consolidado. Todos ya saben lo que es participar en un Nacional... e incluso algunos ganarlo. Todos reconocen que el Premio en el Provincial relanzó su negocio.