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Zorrilla mide las primeras urgencias

M.B
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El Real Valladolid recibe este domingo (21.00 horas) al Alcorcón después de sumar tres derrotas consecutivas y con cierto runrún ya sobre el juego individual y colectivo

Pacheta, dando instrucciones en el primer partido jugado en Zorrilla esta temporada, ante el Real Zaragoza. - Foto: realvalladolid.es

"Paciencia. El que tenga más paciencia cuando vengan mal dadas, tendrá mucho ganado". Pacheta espetó esta frase el día de su presentación como nuevo entrenador del Real Valladolid. Era mediados de junio. Aún no tenía a su equipo definido, desconocía las plantillas de sus rivales pero ya iba avisando de lo que podía ocurrir. A pesar de ello, en la jornada 7 de la larga Liga SmartBank, el Pucela de Pacheta no solo se enfrentará este domingo (21.00 horas) al Alcorcón. Lo hará también a sus propios miedos, a esa paciencia de la que hablaba Pacheta y a la confianza. En definitiva, a sí mismo. 

El Real Valladolid, que comenzó la temporada mucho más enchufado a la categoría de lo previsto tras una preparación sin apenas amistosos, ha pasado de estar en cabeza de la tabla, de pelear tras su triunfo en Lugo por el liderato, a caer al 15º puesto tras su derrota en Lugo. A estas alturas, con Luis César Sampedro en la campaña 2017-18 era sexto; con Paco Herrera, en la 2016-17, undécimo; con Garitano, en la 2015-16, décimo tercero; con Rubi, en la 2014-15, segundo; con Djukic, en la 2011-12, sexto; con Antonio Gómez, en la 2010-11, octavo; y con Mendilibar, en la 2006-07, décimo cuarto, con 7 puntos y unos números muy similares a los que tiene ahora.

El problema del Pucela de Pacheta es individual y colectivo, y en ello anda trabajando el técnico burgalés. Individualmente, cada golpe en forma de gol en contra se presenta como una losa de la que no hay forma de levantarse. En defensa, ha habido errores, como el innecesario (y controvertido) penalti de Diego Queirós en Girona; la pérdida de duelos aéreos con Enric Gallego contra el Tenerife; o la fragilidad de la banda izquierda frente al Burgos. Y en ataque, ninguno de los tres delanteros ha marcado diferencias (y entre los tres solo llevan un gol). En lo colectivo, hay dudas sobre el sistema elegido por el míster, con tres centrales, con posibilidades de ser un 1-5-2-3, un 1-5-1-3-1 o incluso un 1-3-4-3, en función de si el equipo ataca o defiende. Así que a pesar de los nombres y del teórico favoritismo, en la previa de la séptima jornada las dudas y el runrún sobre el juego de los blanquivioleta están encima de la mesa.

Unas dudas que espera disipar el Real Valladolid ante el actual colista de la Liga, que llega al José Zorrilla con nuevo entrenador y que trae recuerdos del ascenso de 2012 y de aquel sufrido playoff que acabó en fiesta.

En lo estrictamente deportivo, Pacheta tiene dos nuevas bajas esta semana, que se unen a las conocidas de Raúl Carnero, Kike Pérez (que parecía ya recuperado), El Yamiq, Hugo Vallejo y El Hacen (éste no inscrito). Pablo Hervías, que aún no había debutado, no podrá ser de la partida los tres próximos meses al tener que pasar de nuevo por el quirófano. A él se une Javi Sánchez, que no se ha podido recuperar. De esta forma, el técnico se queda con 20 futbolistas (entre ellos Joaquín, aún entre algodones) para recibir a los alfareros.

Un Alcorcón que decidió desprenderse de Juan Antonio Anquela, su entrenador desde la pasada campaña, en una decisión polémica. Para el técnico, que dijo en Onda Madrid, que «me han cesado en 30 segundos. La conversación de mi despido duró 30 segundos. Que me echen con una conversación de 30 segundos para salir del Alcorcón. Duele...». Y para los aficionados: «Nos acaban de quitar a uno de los nuestros y es difícil por tener que aguantar este sabor a hierro que fluye por nuestras gargantas, porque del dolor de lengua ya ni hablamos». El sustituto de Anquela es Jorge Romero, que sube del filial.

Con solo una victoria, a domicilio en casa del Mirandés (1-3), con 11 goles en contra y colista, llega el Alcorcón a Valladolid.?

Aficionados.

La afición regresará, por tercera ocasión esta temporada, al Estadio José Zorrilla. Lo hará de nuevo en un número inferior al máximo permitido por aforo (que sigue al 60 por ciento). De hecho, cinco mil fieles no se inscribieron para hacerse con una de las localidades para ver el duelo ante el Alcorcón, por lo que todos los abonados inscritos de forma válida -un total de 13.064 - asistirán al duelo del domingo.