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La Policía desmantela un piso de prostitución en Girón

D.V.
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Hay un detenido, que se quedaba con el 50% de las ganancias y que llegó a ingresar 4.000 euros al mes. Las víctimas, mujeres y transexuales, pernoctaban hacinadas en el salón de la vivienda y las habitaciones eran de uso exclusivo para los clientes

La Policía desmantela un piso de prostitución en Girón - Foto: Policía

La Policía Nacional ha detenido a un presunto proxeneta de 53 años, acusado de obligabar a otras personas a ejercer la prostitución en un piso de Valladolid y entregar la mitad de las ganancias que obtenían.

El arrestado regentaba desde 2014 un piso en el barrio de Girón en el que se ejercía la prostitución. La investigación comenzó a principios de febrero de este año, cuando se obtuvieron indicios de la actividad presuntamente delictiva que se ejercía en esa vivienda a partir de la declaración de una víctima, que estuvo sometida a su explotador durante meses logrando salir del lugar.

El presunto proxeneta no utilizaba la violencia para someter a las personas que estaban en el piso, tratando de evitar que se generara en estas un sentimiento de explotación o sumisión. Su objetivo era la explotación lucrativa de la prostitución ajena, el llamado 'proxenetismo no coactivo' llegando a determinarse durante la investigación que los ingresos netos del detenido podían llegar a ascender a cerca de 4.000 euros mensuales que le entregaban las perjudicadas, según detallan fuentes de la Comisaría Provincial de Valladolid, que detallan que "este era su único medio de vida, puesto que el arrestado no realizaba ninguna actividad lucrativa legal".

La Policía desmantela un piso de prostitución en GirónLa Policía desmantela un piso de prostitución en Girón - Foto: Policía

Para asegurarse la sumisión y el control de las víctimas, el detenido trataba de seleccionar para su piso a personas en situación de vulnerabilidad y necesidad, extranjeros en situación administrativa irregular, con cargas familiares en su país de origen o en apuros económicos, en situaciones cercanas a la pobreza. Además, ejercía el control de las víctimas personalmente al residir en el mismo domicilio, y contar con un sistema de vigilancia por cámaras instaladas en el inmueble, conectadas a su teléfono móvil, para mantener el control incluso cuando estaba ausente.

Se encargaba de la gestión y publicación de anuncios en las páginas webs más utilizadas de contacto con clientes, cobrando el pago de los mismos. La disponibilidad de las víctimas debía ser de 24 horas al día y la libertad de movimientos fuera del domicilio estaba restringida, de tal modo que las perjudicadas salían a comprar víveres o enseres personales pero únicamente en las inmediaciones del domicilio.

Los investigadores pudieron comprobar que los dormitorios del inmueble se encontraban cerrados para uso exclusivo de servicios sexuales con los clientes, debiendo las víctimas pernoctar hacinadas en el salón de la vivienda, "sin derecho a la intimidad", según apuntan las mismas fuentes, que explicaron que el arrestado fue puesto en libertad con cargos tras pasar a disposición del juzgado de guardia.