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España, mejor PIB de la eurozona en el final de 2021

EFE
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El ritmo de crecimiento de los países de la moneda única se ralentizó en el último trimestre del año mientras que la economía española se expandió un 2%, la cifra más alta

El PIB de la eurozona subió un 5,2% en 2021 - Foto: EFE/EPA/RONALD WITTEK/Archivo

La economía española consiguió esquivar el frenazo en la recuperación del último trimestre de 2021 provocado por la nueva variante ómicron del coronavirus, los problemas mundiales de las cadenas de suministro y el alza de los precios energéticos, pero sigue rezagada frente al resto de socios comunitarios.

España registró entre octubre y diciembre del pasado año un crecimiento de su PIB del 2 %, la cifra más alta de todas las publicadas este lunes por la oficina de estadística Eurostat en sus cálculos preliminares sobre el comportamiento de la economía en el ejercicio anterior.

Fue, de esta manera, la economía que mejor sorteó las adversidades que provocaron una ralentización en las economías europeas y contrasta con la contracción del 0,7 % sufrida por Alemania, el principal motor económico de la Unión Europea.

De hecho, el tropezón de la economía alemana es el principal factor que explica la disminución de la actividad de la eurozona y del conjunto de la UE hasta el 0,3 % y el 0,4 %, respectivamente, en ambos casos dos puntos inferior al comportamiento registrado en los tres meses anteriores.

En Francia, por su parte, el aumento del PIB en el último trimestre de 2021 fue del 0,7 %, una décima más que la expansión trimestral observada en Italia durante el mismo periodo.

Por detrás en la recuperación

Sin embargo, el mejor rendimiento del PIB español en los últimos tres meses de 2021 no impide que siga estando rezagada en la comparación con el resto de socios, en especial con las otras tres grandes economías del club.

En concreto, el PIB de España se encuentra todavía más de cuatro puntos por debajo del nivel previo a la crisis (el último trimestre de 2019), según los cálculos realizados por EFE a partir de los datos trimestrales de Eurostat.

Esto contrasta especialmente con el caso de Francia, cuyo PIB se sitúa ya por encima del nivel que tenía antes de que estallara la pandemia de coronavirus, pero también con el de Alemania e Italia, que están mucho más cerca de rebasar su nivel precrisis (1,5 puntos y siete décimas por debajo, respectivamente).

El cálculo promedio teniendo en cuenta a todos los socios de la moneda común y del bloque también arroja la conclusión de que la eurozona y la UE superaron en el cuarto trimestre de 2021 el PIB que tenían antes de la crisis.

España acusa todavía, por tanto, el derrumbe de la economía en 2020, cuando sufrió una disminución de su PIB que rozó el 11 %, mientras que en Francia e Italia no llegó a los dos dígitos y en Alemania estuvo por debajo del 5 %.

Año de expansión

Con todo, la publicación preliminar de Eurostat apunta a un crecimiento anual de la zona euro y de la Unión Europea del 5,2 % en 2021, lo que supone el primer año cerrado de crecimiento desde el inicio de la pandemia, tras la contracción del 6,4 % y 6 %, respectivamente, en 2020.

Las capitales europeas están publicando estos días sus primeras estimaciones oficiales del crecimiento económico del pasado ejercicio y destaca principalmente Francia, cuyo PIB se expandió un 7 %.

Italia, por su parte, calcula que la economía creció un 6,5 % a lo largo de 2021, un punto y medio más que la española, que según las estimaciones preliminares se sitúan en el 5 %.

Alemania se sienta en el vagón de cola entre las cuatro grandes economías del bloque, con un aumento de su PIB del 2,8 % el pasado año, aunque fue el país menos golpeado durante la crisis.

De esta forma, los Veintisiete encaran un 2022 que debería afianzar la recuperación pero que se encuentra con numerosos obstáculo, como son el riesgo de nuevas variantes que obliguen a introducir restricciones de nuevo, la inflación impulsada principalmente por los precios energéticos y los problemas en la cadena de suministro.

Todos estos factores han tambaleado ya la marcha de la economía europea durante los últimos meses, pero Bruselas es optimista en términos generales y no cree que puedan por ahora hacer descarrilar la recuperación.