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Tres años de cárcel por traficar con heroína en La Victoria

D.V.
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La Fiscalía de Valladolid solicitaba cuatro años y medio de prisión y 6.000 euros de multa

Imagen de la heroína incautada en su momento.

La Audiencia de Valladolid ha condenado a tres años de prisión a A.M.M., un varón a quien la policía sorprendió entre septiembre y noviembre de 2021 hasta en cuatro ocasiones con heroína valorada en 2.884 euros, dos de ellas realizando transacciones y otras tantas en posesión de este tipo de sustancia.

Fiscalía de Valladolid había mantenido su petición de cuatro años y medio de prisión y 6.000 euros de multa, si bien el tribunal ha impuesto final al encausado tres años y una multa de 3.000 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La defensa, por su parte, solicitó en el juicio un fallo absolutorio, ya que su cliente alegó que la droga era para su autoconsumo, y en caso de condena había pedido que se le aplicase la eximente incompleta derivada de su adicción a sustancias y la discapacidad cognitiva que padece.

Los hechos enjuiciados se remontan al 28 de septiembre del pasado año cuando una dotación de la Policía Nacional observó cómo el ahora condenado vendía una papelina de heroína a un cliente a cambio de dos billetes de 20 euros en el patio que sirve de estacionamiento en su vivienda.

Con posterioridad, el 13 de octubre la policía presenció otro pase de droga a una persona, conocida de los agentes por su toxicomanía, que entregó al vendedor un billete de diez euros, mientras que el día 22 del mismo mes fue nuevamente sorprendido en el interior de su vehículo, estacionado en el patio-aparcamiento de su vivienda, cuando se disponía a consumir heroína y se hallaba en posesión de una bola con 9,86 gramos de sustancia, y el 3 de noviembre en un control de seguridad en el que los policías le ocuparon 9,95 gramos y otros 0,91 ocultos en uno de sus calcetines.

Además, en el momento de la detención le fueron intervenidos 45 euros en billetes de 20, dos de 10 y uno de 5 euros procedentes del tráfico de drogas, así como una libreta con anotaciones. En su vehículo también fue hallada una bolsa con recortes circulares para la confección de las papelinas.

El fiscal del caso sostuvo que el acusado viajaba con frecuencia a Salamanca donde compraba la heroína que luego vendía en Valladolid. Sin embargo, el aludido alegó en el juicio que acudía a la capital charra para abastecerse de sustancias, ya que allí el precio es tres veces inferior, y explicó que la mercancía era para su propio consumo, debido a la toxicomanía que sufre y que le hace ingerir entre tres y cuatro gramos de heroína semanales.