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Educación gasta 900.000 euros en mejoras en más de 20 centros

M.Rodríguez
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La mayoría del presupuesto se dedica a obras de mantenimiento en colegios y en escuelas infantiles

Educación gasta 900.000 euros a mejoras en más de 20 centros

Reparar y pintar aulas, reformas de aseos, sustituciones de calderas o renovación de suelos son parte de las demandas de los centros educativos de la capital que atenderá a lo largo de este año el Ayuntamiento. De hecho, la Concejalía de Educación tiene en su cronograma de 2022 casi un centenar de trabajos de reforma y mantenimiento en 25 centros educativos de la capital por valor de 900.000 euros. De esta partida, el grueso se destina a los colegios (648.100) y el resto se invertirá en escuelas infantiles, especialmente en el  Vicente Aleixandre.

La partida más importante es la que sirve para afrontar las distintas reparaciones para mantener a punto estos espacios educativos. En este caso se destinan 362.000 euros para los colegios y 85.000 para las escuelas infantiles. 

Una buena parte se invertirá en el colegio público Gonzalo de Berceo, en la Rondilla. Los responsables del centro han pedido al Consistorio mejoras en los aseos de la planta baja y de los profesores, pero también cambiar las ventanas y persianas o sustituir parte del suelo. Además, se contempla un aparcamiento para bicicletas, el hormigonado del pavimento levantado por las raíces de los árboles y pintar todo el edificio, además de los juegos infantiles del patio. 

Otro colegio que necesita numerosas intervenciones es el Antonio Allúe Morer, en las Delicias, donde se cambiarán las ventanas. También se necesita pintar los pasillos y afrontar otras obras de mantenimiento. Y lo mismo se solicita desde el área de educación infantil del colegio público Vicente Aleixandre, en el Cuatro de Marzo. Aquí el listado de intervenciones incluye la renovación de la instalación eléctrica del edificio, sustituir las puertas exteriores por puertas antipánico y las cubiertas del centro, además de la calefacción del gimnasio. También necesita de un sistema antipalomas en la fachada del patio norte y enfoscar un paño del muro exterior de este patio. 

Obras en verano. Este cronograma de obras se repartirá durante todo el año. De hecho, los cambios de calderas se harán mayoritariamente a finales de año, aunque el del colegio Nuestra Señora del Duero, Marina Escobar, Cristóbal Colón y Francisco de Quevedo se mantiene la previsión para hacerlo en estas vacaciones. Esta es una de las inversiones más importantes que debe afrontar la Concejalía de Educación. «Estamos  destinando mucho presupuesto a mejorar la eficiencia energética en los colegios. No solo con el cambio de calderas sino también con el de las ventanas y la iluminación, con la apuesta por luminarias LED», destaca Soto.

En época estival también se aprovechará para pintar el gimnasio  y el comedor del Antonio García Quintana. Unos trabajos que también se realizarán en el Gonzalo de Berceo y en el Jorge Guillén, donde se sustituirá el suelo del espacio deportivo, mientras que en el colegio público San Fernando se arreglará el baño del gimnasio.

Los trabajos de pintura son los más habituales, tanto de las aulas, como del interior y exterior del edificio o de las instalaciones deportivas y el vallado perimetral de los centros. 

Estos meses también se acometerán obras para ampliar el espacio disponible en algunos de estos colegios. En el María de Molina se tirarán tabiques para la sala de usos múltiples, mientras en el Allúe Morer se rehabilitará la casa del portero para poder darle uso por parte del colegio.

Petición de colaboración. El  Ayuntamiento es el encargado de asumir la financiación de las obras de mantenimiento de los colegios públicos de la capital, pero la concejala de Educación, Mª Victoria Soto, apunta que llevan tiempo asumiendo obras que suponen reformas estructurales. «En el caso de las estructurales el pago lo debería de asumir la Junta y por eso les demandamos ayudas, ya que no construyen colegio nuevos», denuncia. 

En este sentido, detalla que en la capital hay seis colegios de la época de la República y otros centros tienen alrededor de medio siglo, lo que implica que surgen muchos problemas en sus infraestructuras. «En estos casos no vale con obras de mantenimiento, necesitan reformas en profundidad y nosotros no las podemos asumir», detalla Soto. Entre los ejemplos que ofrece son el cambio de tejados o de tuberías de los baños. Y por eso propone a la administración regional un convenio de cofinanciación a cuatro años para tener un programa de reformas estable, algo parecido a lo que ya se hace para la construcción de nuevos polideportivos como el de La Victoria. «Mientras, seguiremos invirtiendo para dar calidad a la enseñanza pública».