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Dudas y certezas de la transición de Renault a Horse

Óscar Fraile
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La multinacional gala anunció esta semana la creación de una sociedad participada al 50% con Geely para la fabricación de motores, en la que se integrarán la planta de Valladolid y el centro de I+D+i

Planta de Motores de Renault en Valladolid.

Renault ha arrojado un poco de luz esta semana al futuro que le espera a más de 2.000 empleados de la marca del rombo en la planta de Motores y algunos del centro de I+D+i. Hacía meses que se venía especulando con la posibilidad de que el gigante chino Geely se hiciese con parte del negocio térmico de la empresa francesa. Unos rumores que tenían su origen en una publicación de Le Monde que apuntaba en ese sentido. No será así. Renault anunció esta semana que el acuerdo con Geely se ha cerrado, pero para la creación de una nueva compañía, participada al 50 por ciento por galos y chinos, cuyo objetivo es  «crear el líder en la próxima generación de grupos motopropulsores térmicos híbridos de bajas emisiones para satisfacer la demanda mundial en los próximos años».

Esta nueva empresa se denominará Horse y contará con 17 plantas en todo el mundo, entre la que se encuentra la de Motores de Valladolid, así como cinco centros de I+D+i, con el de Valladolid también en la lista. En esta nueva compañía se integrarán 9.000 trabajadores de Renault en todo el mundo y otros 10.000 de Geely, con la intención de alcanzar un volumen de negocio de 15.000 millones de euros mediante la producción de cinco millones de motores y transmisiones al año para ocho clientes del sector de automóvil ya cerrados en una fase inicial (Renault, Dacia, Geely, Volvo, Lynk & Co, Proton, Nissan y Mitsubishi). 

Hasta ahí parte de las certezas que tienen los trabajadores, pero el capítulo de las dudas es mucho más amplio. Muchas de ellas se resolverán en una nueva reunión que mantendrá el comité intercentros el próximo jueves, en la que, previsiblemente, la empresa responderá a algunas de las dudas planteadas por los representantes de los trabajadores. La principal ya se despejó en otro encuentro de esta semana: todos los contratos y la antigüedad de los mismos se respetará cuando los empleados pasen a la nueva compañía. Además, el director general de Grupo Renault, Luca de Meo, ya había avisado con anterioridad de que esta alianza no contempla un recorte de empleo.

No obstante, todavía faltan por saber otros detalles, como el convenio que se les aplicará y si seguirá vigente el plan industrial de Renault en esas instalaciones. Pero una de las inquietudes más grandes de los sindicatos es conseguir que la nueva alianza fije la sede social en España, que esté aquí su centro de decisiones, como Francia es el de Renault. Eso está por ver todavía.

Lo cierto es que las perspectivas económicas de la nueva compañía son prometedoras. En 2025 prevé un margen operativo (porcentaje de los ingresos que logra convertir en beneficios) superior al 8 por ciento y superior al 10 por ciento en 2030. En ese año también contempla que la participación de los trabajadores en el accionariado haya aumentado hasta el 10 por ciento del capital.

La creación de esta nueva sociedad entre Renault y Geely solo es una pequeña parte de los cambios que experimentará la multinacional gala a medio plazo, dentro de la tercera y última fase del plan Renaulution. De Meo anunció que la multinacional se dividirá en cinco unidades de negocio, con su propia dirección y cuenta de resultados. La primera es Ampere, «el primer actor eléctrico y de software puro nacido de la disrupción de un fabricante de coches tradicional. Las otras son Alpine, «una marca exclusiva, cero emisiones y mundial, con la carrera como ADN»; Mobilize, «construida en torno a una empresa líder de servicios financieros para abordar los nuevos mercados de movilidad, energía y servicios de datos»; The Future Is Neutral, «la empresa líder de la industria del automóvil dedicada a la economía circular»; y Power, «el corazón de la actividad tradicional de Renault Group seguirá desarrollando vehículos innovadores de combustión e híbridos de bajas emisiones bajo las marcas Renault, Dacia y Renault LCV (vehículos comerciales ligeros). Precisamente en esta unidad de negocio estará integrada la empresa Horse.