scorecardresearch

Fibras que mejoran vidas

R.G.R
-

Cada vez mayor número de municipios en la provincia cuenta con fibra óptica, que ha mejorado la calidad de vida de sus habitantes.

301121JT_0004.JPG - Foto: Jonathan Tajes

Imagínense que encienden el ordenador de su casa y no pueden conectarse a internet porque hay cortes continuos. Una vez que lo logran, tras varios intentos, no son capaces de visualizar un vídeo o descargar una fotografía. En el caso de que tengan hijos, pónganse en la situación. Los pequeños no son capaces de conectarse a una reunión con su profesor porque la conexión no tiene velocidad suficiente para hacerlo sin cortes. O simplemente que los deberes colgados en alguna plataforma no se descargan y tienen que acudir al día siguiente a la escuela sin hacerlos ante la imposibilidad de conectarse.  

Se podría decir que estas circunstancias pertenecen al siglo pasado. Que no son acordes a los tiempos actuales. Pero no. Aún hay muchos pueblos en la provincia donde sus vecinos tienen que soportar este día a día. ADSL antiguos y con bajo mantenimiento que no permiten que los habitantes más pequeños de la provincia tengan la posibilidad de trabajar o de disfrutar con internet.

Una situación que, afortunadamente para los pueblos, se va solventando. Las localidades más pequeñas van contando con fibra óptica que está permitiendo a los vecinos contar con unos servicios adecuados. La instalación se está haciendo poco a poco con el año 2025 en la mente para que todos los municipios de la provincia cuenten con cobertura de ultra banda ancha. 

301121JT_0031.JPG301121JT_0031.JPG - Foto: Jonathan TajesVillamarciel, una pequeña pedanía de Tordesillas, donde residen poco más de 300 vecinos, es uno de esos núcleos de población donde la llegada de la fibra óptica le ha cambiado la vida a muchos de sus habitantes. Sergio Pérez es el auxiliar administrativo del Ayuntamiento. «La verdad es que nos ha mejorado mucho la vida y en el Consistorio podemos trabajar sin ningún problema, no como antes que yo me tenía que llevar el ordenador a otro pueblo porque aquí era imposible». 

Para el día a día de las labores municipales ha sido fundamental la llegada de la fibra. «Con todo el tema de la tramitación electrónica y todos los papeles que tenemos que hacer es importantísimo, ahora no tenemos cortes y podemos hacerlo de una forma normal». La instalación ha permitido que el pueblo incremente incluso el número de vecinos que residen en el pueblo. «La gente se ha decantado por quedarse en el pueblo. Ahora, no tenemos prácticamente casas a la venta y las que hay son caras. Hemos mejorado en calidad de vida», explica Pérez. 

Los vecinos no tuvieron que desembolsar nada por la instalación, que llega a todas las viviendas. Eso ha ocasionado incluso que algunos vecinos hayan tenido la oportunidad de teletrabajar. Sergio Pérez es uno de ellos. «Mucha gente de otros pueblos de la comarca está pensando en mudarse a Villamarciel por la buena conexión por carretera con Valladolid, pero también por la llegada de la fibra óptica y una mejor conectividad a internet, un requisito indispensable en el mundo laboral de hoy», comenta.  

301121JT_0058.JPG301121JT_0058.JPG - Foto: Jonathan TajesClemente Lorenzo es el propietario del único bar del municipio. La Lolita. Gracias a la fibra óptica ha podido cambiar un poco su modelo de negocio. Para empezar pudo instalar un datáfono para el pago con tarjeta por parte de sus clientes. «Antes no iba tan bien como ahora. Al menos la gente que quiera puede pagar con tarjeta, eso es algo que antes no nos podíamos permitir».

«Antes cuando venía un grupo de gente y se conectaban todos al wifi se cortaba continuamente y el fútbol lo mismo, teníamos problemas para el ver los partidos, pero todo eso se acabó desde que nos pusieron la fibra», matiza. 

José Aparicio y Sofía Sanz regentan la carnicería de la localidad. Aunque en un principio se puede pensar que a este tipo de negocio le puede afectar poco o nada la llegada de la fibra, la verdad es que se han producido dos cambios sustanciales. El primero ha sido la mejora del funcionamiento en el datáfono y el ordenador, que antes prácticamente estaban en desuso. Y la segunda, y más importante, es que han creado un perfil en las redes sociales para fomentar la venta y recibir pedidos. «Ahora, trabajamos mucho más en este sentido. Miramos las redes y vemos los pedidos que tenemos y es una forma más de darnos a conocer».   

301121JT_0039.JPG301121JT_0039.JPG - Foto: Jonathan Tajesteletrabajo. Uno de los cambios sustanciales que han notado los pueblos donde ha llegado la fibra es que mayor número de vecinos pertenecen en sus casas del pueblo durante temporadas más largas porque pueden teletrabajar.  

El alcalde de Pozal de Gallinas, Miguel Ángel Moraleja, explica que la localidad no ha sumado nuevos vecinos al censo, pero sí se han abierto algunas casas por vecinos que teletrabajan durante unos días. «La verdad es que el cambio ha sido grande». La fibra llegó hace exactamente un año y «la calidad de vida ha mejorado». El regidor explica el pueblo cuenta con unos 40 menores de edad que trabajan frecuentemente con ordenadores o tabletas para hacer los deberes. «Antes era imposible, un par de dispositivos conectados en la misma casa, pues corte seguro», relate el regidor. 

Rebeca Martín es del pueblo, aunque no reside durante todo el año. Durante el pasado verano y buena parte del confinamiento sí ha estado en el municipio en la casa de sus padres. «Lo he podido hacer porque trabajo en el sector de la banca y he podido teletrabajar desde casa», reconoce. Lo ha hecho sin ningún problema y eso teniendo en consideración que también su hermano junto con sus hijos ha ido en más de una ocasión. «En algunos momentos hemos estado todos conectados con distintos ordenadores y las tabletas para los pequeños y no hemos tenido el más mínimo problema. Yo he podido venirme al pueblo por eso, antes no habría sido posible». 

Este tipo de servicios hace que la calidad de vida y las oportunidades laborales de los vecinos de municipios de este tamaño aumenten de forma considerable y puedan residir en el pueblo sin necesidad de cambiar su vivienda a las grandes ciudades.