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Rock experimental como resultado de dos Danis

M.B.
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'Dani Hysteria' lanzó en 2019 su primer disco en solitario, 'La revolución del lobo', y ahora trabaja en componer nuevos temas

Dani Hysteria.

Dani compone con su guitarra acústica, pero lo suyo es el rock... ahora añade que experimental. Lo fue en sus inicios en el mundo de la música, cuando se juntó con su hermano Mario y sus primos Javi y Pablo, y formaron 'Perdición', grupo más metalero que llegó a ganar el OndaRock en 2009. Y lo siguió siendo en el proyecto que más lustre le ha dado, 'Ecos de la hysteria', con el hardcore metal por bandera, que de 2014 a 2019 recorrió carretera. Ahora, en solitario, aunque ayudado por su hermano, por Javier Tascón, desde Corte 3, y por el técnico de sonido Pablo, busca encontrarse. 

Ya lo ha hecho un poco en 'La revolución del lobo', su primer trabajo, ocho canciones que vieron la luz en 2019 y que le hicieron subirse al escenario en el Tío Molonio: «Antes del siguiente concierto llegó la pandemia y me cortó todo. Entre medias fui padre y ahora estoy componiendo; aprendiendo para poder expresarme con la música».

Porque Dani y la música han ido juntos desde su infancia. Estudió guitarra acústica en el Conservatorio de los 8 a los 18 años. Formó muy pronto su primer grupo: «Se me abrió un mundo diferente».

Y tras 'Ecos de la hysteria' llegó un impás, «tras encontrarnos muchas dificultades e incluso ver cómo se quedaban con nuestro dinero», y decidieron darse un tiempo. Era 2019 y se ha alargado.

«Soy ecléctico y dediqué el tiempo en buscar otra cosa. Así que me autoproducí ese primer disco, ya como 'Dani hysteria'. Tenía canciones en el tintero y mucha curiosidad por el mundo de la grabación», recuerda. Así que investigó, estudió y se formó, haciendo maquetas y redondeándolo con el disco: «Hay mucho pluggins que te ayudan, pero a la hora de darle forma, de masterizar el disco, tiré de Corte 3». 

Asegura que ahora, al oír el disco, ve fallos. Por eso busca mejorar. «Mi música es el resultado de mis dos yo, el que es pesimista y no ve la solución; y el que cree que con amor y educación se va a solucionar todo», explica sobre sus creaciones: «Me gusta ser cañero, las distorsiones, pero también tengo partes melódicas».

Su idea es seguir componiendo y que sus temas vean la luz. No sabe si en formato disco o en otro, ya que el consumo de música va evolucionando: «No me marco plazos».

Mientras, da clases en Musicalia, en el colegio La Enseñanza; toca con Andrea Garcy, con Tributo a Estopa: «Para mí es un placer hacerlo, siempre bajo unos baremos y que acabe satisfecho»; y ejerce de padre orgulloso de su hija Luna. De hecho, su primer trabajo en solitario es en parte dedicado a ella y a cómo su vida iba encajando: «Todo conectaba».