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La Feria del Libro del futuro

C. Naranjo-P. Martín (EFE)
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Eva Orúe, la primera mujer al frente de la gran cita literaria, afronta la próxima edición con el deseo de mantener su luz viva el resto del año

Miles de libreros y editores volverán a reunirse con su público el 27 de mayo. - Foto: EFE

La Feria del Libro tiene que modernizarse y es la tarea que afronta Eva Orúe, la primera mujer  al frente de esta cita literaria en sus 80 años de historia y que acaba de coger el timón de la misma. Su objetivo: extenderla e implicar a las instituciones culturales del Paisaje de la luz para que no sea un encuentro «encerrado en sí mismo».

«Que no parezca que la Feria es una seta que sale en el Retiro durante 17 días y desaparece sin causar alguna ola en las instituciones y las personas que tiene alrededor», explica en una entrevista en la que insiste en que no se trata de sacar actividades del parque madrileño: «se trata de que esas instituciones durante esos días miren a la Feria». «Y si podemos llegar más allá, pues perfecto», desea.

Instituciones como el Museo del Prado, el Reina Sofía o el Thyssen, junto a otras como el Círculo de Bellas Artes, la Casa de América o la Casa Árabe, son las que la nueva directora de la Feria del Libro quiere implicar en su celebración.

Y también que la cita no se apague tras su celebración sino que el resto del año desarrolle actividades: «No estoy hablado de hacer más ferias o ferias nuevas, sino de que tenga presencia en actos culturales relacionados con el sector del libro a lo largo del año», sostiene.

Respecto a la próxima edición, que se inaugurará el 27 de mayo en la capital, no tendrá país invitado pero sí dedicará una «atención especialísima» a América Latina y a Portugal, desvela la responsable, que adelanta que se realizará un homenaje a Almudena Grandes. Porque para Orúe, Grandes «era la Feria»: «No solamente porque era una escritora de éxito sino porque iba a aquellas librerías que se lo pedían» y las ayudaba.

Asimismo, destaca que la «modernización» del evento es también «una necesidad imperiosa», pese a que se trate «esencialmente» de un evento mercantil en el que los «libreros y editores van a ofrecer su mercancía y venderla». «Esa actividad comercial es irrenunciable y se seguirá haciendo en el Retiro, que es un espacio magnífico. Pero tiene que modernizarse y estar a la altura de su fama, tiene que salir un poco y llegar a personas que hasta ahora no se han acercado al parque por lo que sea», añade. «Tenemos que lograr que Madrid tenga una presencia mayor en el circuito de ferias y que sea entendida por lo que es: la principal feria popular del libro en el ámbito del español», finaliza.