PLAZA MAYOR

Alfonso González Mozo

Periodista


Adiós papá

06/06/2020

Toca despedirse. Supongo que estarás echando un cigarrillo y tomando café mientras repasas el periódico. Quiero pensar que en el otro lado habrás recuperado ya la libertad tras estos 535 días de cruenta condena y que te habrás dado un buen paseo en busca de esos ratitos de soledad que tanto te gustaban. Y que ya habrás movido tus hilos para, desde allá, seguir cuidándonos. Yo haré lo que pueda, como me enseñaste, pero échame un cable.
Fuiste un maestro de la vida. Un ejemplo. Lo has sido hasta en el adiós. Has aguantado mucho más de lo que la medicina calculaba, aunque muchísimo más de lo que hubieras querido. Este año y medio de tortura ha sido la antítesis a tu forma de entender la vida, pero te supiste adaptar con generosidad y sin ruido a los rigores de una enfermedad devastadora; maldito glioblastoma.
Esperaste justo al día de tu 66 cumpleaños y por mucho que los pronósticos fuesen aún peores, es muy pronto. Y me da una rabia...
Aunque en el fondo creo no has aguantado solo por tu espíritu luchador, sino por nosotros, para que nos fuésemos haciendo a la vida sin ti muy poco a poco. Pero es que a esto no se acostumbra uno, coño. Te echamos todos de menos. Tus bromas y hasta tus arranques de mal genio, pero sobre todo tu forma de querernos, hablando poco y haciendo mucho. Tus amigos lo clavaron el día de tu despedida: «Por los buenos momentos que nos has dado». Perfecto. Ese era mi padre.
El puto cáncer te asustó al principio, luego te llevó por el enfado, la tristeza y la resignación. No olvidaré tu cara el día que lo descubrimos, jamás la había visto; puro miedo. Tampoco tu infinito desconsuelo tras la operación, igual que todas esas veces que te despedías de mí con la mirada encharcada, la de quien quiere vivir, pero no así; o ese penúltimo día en que no me soltabas la mano. Ha sido durísimo, sobre todo para ti y mamá, que se ha portado como una jabata, protegiéndonos a todos del horror de tu enfermedad.
Ahora te toca volver a cuidarla a ti porque te va a echar muchísimo de menos. Igual que Henar y yo, y Raúl, Virginia y toda nuestra magnífica familia que se volcó contigo sin dudarlo. Y Álex, Eva, Inés y Manu, claro, que te han disfrutado poquísimo, pero todos nos encargaremos de que recuerden siempre al abuelo Alfon divertido, valiente, generoso, jovial... A ti.

Adiós papá.