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El Río Hortega estrena su banco de leche materna

S. Calleja (ICAL)
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Fernando Centeno, jefe del servicio de Pediatría del hospital Río Hortega de Valladolid en la sala de incubadoras - Foto: M. Chacón (ICAL)

No hay mejor alimento que la leche materna. Lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) y lo corroboran tantos estudios que nadie lo contradice, hasta el punto de que se este oro blanco ha motivado la creación de movimientos y agrupaciones que lo reivindican como un derecho de la madre y del bebé. En este contexto, en el de la humanización de las primeras horas de vida del niño y bajo la premisa de que la leche materna cuenta con sustancias que la ciencia no puede reproducir, nace el Banco de Leche de Castilla y León. Acaba de recibir la autorización de la Consejería de Sanidad y está atando los últimos cabos para ser una realidad en enero, una noticia que llega con la celebración estos días de la Semana Mundial de la Lactancia Materna bajo el lema 'La lactancia materna: un triunfo para toda la vida'.

El Banco Regional de Leche nace como un centro dependiente de la Consejería de Sanidad y coordinado por el Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid y el Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León (Chemcyl). Se trata de un proyecto autonómico que a diferencia de los otros siete que existen en España tiene carácter mixto, ya que aprovechará las fortalezas del Centro de Hemoterapia y de las unidades de neonatología de la red hospitalaria de Sacyl, según avanzó a Ical el jefe de la Unidad de Pediatría del Río Hortega, Fernando Centeno, en cuyo equipo recaerá la puesta en marcha de un proyecto “vital para muchos niños neonatos o con problemas graves”.

En la recta final del año, su equipo ultima los detalles para comenzar en enero a recoger y a distribuir leche materna. En un principio, tanto la recogida como el reparto se centrará en el área asistencial de Valladolid, para extenderlos de manera paulatina al resto de las provincias. Tanto las tareas de promoción, como de captación de madres y consulta de lactancia materna se harán desde el Río Hortega, al igual que la supervisión del tratamiento biológico de la leche y su destino final, teniendo en cuenta que las características varían en función de la madre (edad, tipo de dieta, características genéticas) y que hay que buscar la más adecuada según las características del niño.

“La leche va cambiando y hay que ajustar lo mejor posible el alimento al niño, más aún teniendo en cuenta que esta leche se va a suministrar a bebés prematuros o a bebés que acaban de ser intervenidos y están graves, principalmente. En general, cuanto peor está el niño, las ventajas de la leche materna son mayores”, añade Centeno.

Por su parte, el Centro de Hemoterapia manejará el producto desde el punto de vista biológico. Es decir, se encargará de la pasteurización de la leche donada; de los análisis bacteriológicos, así como de la congelación y transporte.

Éxito asegurado

Todo indica que el éxito de este proyecto está asegurado, a tenor de la pasión que pone todo el equipo, en especial la doctora María Samaniego, que se formó en el Banco de Leche de la Comunidad de Madrid, ubicado en el Hospital 12 de Octubre, uno de los de mayor tradición en el concepto de la humanización del parto y el apoyo a la lactancia materna. Además de éste, en España existen bancos de leche materna en Extremadura, Barcelona, Aragón, Granada, Valencia y Baleares.

Las expectativas son buenas debido a la demanda de información por parte de las madres que recibe el equipo, tanto directamente como a través de los pediatras de Atención Primaria. “Esperamos una buena acogida. Es una iniciativa estupenda para entre todos, entre profesionales y madres, buscar el beneficio de los niños”, añade Centeno.

Compatible con la lactancia

Lejos de lo que se pueda pensar, la donación de leche materna no está reñida con la lactancia materna y es una práctica muy extendida en todo el mundo que se remonta a principios del siglo XIX, y que cada vez cobra mayor auge. Es más, en aquellas zonas donde existen bancos de leche, está demostrado que esta práctica está mejor introducida e implantada.

Por norma general, pueden ser donantes las madres sanas. Existe un protocolo previo de actuación para corroborar que la donante no padece ninguna enfermedad y descartar hábitos tóxicos y consumo de medicamentos. Las madres se extraen la leche en sus casas y la almacenan según las instrucciones de los profesionales. Luego la transportan al banco de leche donde se manipula (congelación, estudio microbiológico, pasteurización, análisis nutricional, etc.)