Una meteórica carrera del Gobierno al Constitucional

OTR-Press
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Juan Carlos Campo ha pasado en solo 16 meses de la primera línea política como ministro a aspirar a uno de los más altos cargos de la judicatura por designación directa del Ejecutivo

Una meteórica carrera del Gobierno al Constitucional - Foto: Ion Echeveste.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha elegido como nuevo magistrado del Tribunal Constitucional a Juan Carlos Campo, el ministro de Justicia que aprobó los indultos a los condenados por el proceso independentista en Cataluña y que posteriormente regresó a la Audiencia Nacional para integrarse en la Sala de lo Penal, donde ha tenido que abstenerse de las causas con políticos.

Campos, nacido Osuna (Sevilla) en 1961, permaneció en el Ministerio tan solo un año y medio, un tiempo suficiente para conceder la medida de gracia a los líderes separatistas y para ver cómo se materializaba su salida de prisión. A su marcha, dejó pendiente la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la reforma del delito de sedición, uno de sus retos de legislatura.

El exministro, elegido junto a Laura Díez, nominada para otra de las plazas, negó tras abandonar el Gabinete que se sintiese utilizado en la aprobación de los indultos. «No, en absoluto. Solo tengo palabras de agradecimiento para el presidente. En absoluto me he sentido nunca utilizado», explicó en julio de 2021. Además de afrontar la tramitación de la medida de gracia, Campo abordó una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal cuyo anteproyecto fue aprobado por el Consejo de Ministros en noviembre de 2020 y con el que pretendía adaptar la normativa española a las exigencias de la Fiscalía europea.

El cambio de modelo da todo el protagonismo al Ministerio Público en la fase de instrucción en detrimento del juez, y fue contestado por los fiscales y jueces dado que debe ir acompañado de un aumento de la plantilla puesto que tendrán más atribuciones y ha de llevar aparejada una reforma del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal.

Antes de llegar a la política y de regresar a la Audiencia Nacional, Campo fue portavoz de Justicia del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso durante tres legislaturas y, además, aterrizó en Justicia conociendo la casa ya que fue secretario de Estado de Justicia entre 2009 y 2011 durante el último gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Además, de 2001 a 2008 este jurista fue vocal del Consejo General del Poder Judicial.

Tras dejar el departamento que recayó en Pilar Llop, Campo regresó a la Audiencia Nacional, en concreto a la Sala de lo Penal. Debido a su pasado en política, ha tenido que apartarse de causas o piezas con un trasfondo político. En concreto, se apartó de la Kitchen, la pieza separada de Tándem donde se investiga el presunto espionaje parapolicial al ex tesorero del PP Luis Bárcenas, después de que el exministro popular Jorge Fernández Díaz, principal imputado en este asunto, le recusara.

Más de un millar de autos

Campo también tuvo que apartarse al menos en otras dos ocasiones. Una de ellas, por el recurso de apelación presentado por Podemos contra el archivo de la pieza Carol, donde se investigaba el supuesto encargo de la examiga del rey emérito Corinna Larsen al comisario jubilado José Manuel Villarejo para obtener información sobre una asistente española de la que sospechaba que la espiaba.

El exministro también fue nombrado ponente del recurso de apelación presentado por los periodistas procesados en Dina, otra pieza separada de Tándem donde se indaga el recorrido que tuvo la tarjeta telefónica de la ex asesora morada Dina Bousselham. En la propia Audiencia también se siguen otros procedimientos relacionados con la política, como la Púnica o Lezo.

Durante el tiempo en el que ha permanecido en la Sala de lo Penal, Campo ha participado en más de un millar de autos y sentencias relacionadas eminentemente con causasvinculadas al terrorismo, el blanqueo de capitales, tráfico de drogas, organizaciones criminales y delitos de estafa.