Viejo: «Estamos encontrando perfiles muy diferentes»

M.B
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El director general de Fundación Obra Social de Castilla y León (Fundos) que impulsa el Monte de Piedad de la Comunidad reconoce el aumento de clientes de forma muy rápida

Viejo: «Estamos encontrando perfiles muy diferentes»

El Monte de Piedad de Castilla y León, conocido ahora como MonteCyL, es una institución que cuenta con casi 300 años de historia en España y que opera en todo el mundo. Tras la desaparición de las Cajas de Ahorros, sus tres oficinas (Valladolid, Salamanca y León) pasaron a formar parte de la Fundación Obra Social de Castilla y León. Su director general, José María Viejo, reconoce el aumento de clientes en los últimos meses aunque quiere, y remarca, la diferencia con otro tipo de servicios, como compro oro o similares. Actualmente, MonteCyl cuenta con 12.000 clientes activos (500 más en 2019) y 15.000 préstamos vigentes, la mitad en Valladolid.
¿Las oficinas de Montecyl, las antiguas Montes de Piedad, son casas de empeño o compro-oro?
No. La función de los Montes de Piedad es ofrecer una alternativa fiable, justa, confiable, transparente e inmediata al mercado financiero convencional. Por ello, el préstamo prendario o pignoraticio, aunque ahora preferimos llamarlo crédito por tasación, es una alternativa; es un modelo de financiación perfectamente válido; y las condiciones son sociales y muy inferiores a las del mercado financiero. 
¿Cuánto ha podido aumentar la demanda en sus oficinas, especialmente la de Valladolid, esta crisis?
Durante los dos meses del estado de alarma, con cierre de establecimientos, las oficinas han estado cerradas. Hicimos una consulta a la Delegación del Gobierno de Castilla y León sobre la posible naturaleza financiera del Monte de Piedad y se consideró que éramos una entidad social. Por ello, cerramos las oficinas (aunque en España no todos los Montes de Piedad han estado cerrados). No se podía hacer ninguna operación, ni préstamos ni cancelaciones. Durante esos meses se han recibido muchas llamadas, más de 7.000 en todo Castilla y León. Abrimos el 4 de mayo bajo el sistema de cita previa. Y en las dos primeras semanas de apertura, se han recibido más de 700 llamadas diarias en la oficina de Valladolid. El aumento es de un 600 por ciento. De visitas, desde que se ha abierto físicamente, estamos en una media diaria de 200 en Valladolid, cuando lo normal eran 70-80.
¿En cuánto han cifrado los créditos concedidos desde esta apertura?
No lo hemos cerrado. Pero ahora mismo hay unos 15.000 préstamos concedidos para unos 12.000 usuarios en total. Y entorno a unos 12 millones de euros. Valladolid aproximadamente será la mitad de esas cifras, por encima de Salamanca y León.
Hace poco se podían leer unas declaraciones suyas en las que hablaba que, a diferencia de la crisis de 2008, ahora esa demanda se está concentrando en el tiempo.
En la crisis de 2008, con la perspectiva, el aumento representó un 20% en aproximadamente tres años (entre 2009 y 2012) en cuanto al total de activos (préstamos concedidos). Fue llamativo pero fue una crisis muchísimo más progresiva que ésta, más escalonada en el tiempo. Ahora mismo estamos bastante asustados, porque nos ha desbordado completamente.
¿Cuál es el perfil de la gente que acude a sus oficinas?
Estamos encontrando perfiles más diferentes a los que habitualmente tenemos. Sobre todo hay mucho autónomo, trabajadores asalariados que no han cobrado el ERTE, pequeños empresarios que tienen que hacer frente a obligaciones económicas. Esto al final te ofrece una posibilidad de financiación inmediata. Se puede entrar en una oficina y a los 10 minutos salir con dinero. 
¿Cuáles son los artículos más habituales?
Las joyas y los relojes. Collares, pulseras, gargantillas, pendientes, anillos... lo que es la joya tradicional; y los relojes. En menor medida, los lingotes, las monedas, cuberterías o grandes objetos de decoración. 
Y van a ampliar...
Seremos los primeros en España en hacerlo. Está en fase de estudio pero la idea es implantarlo este año. Queremos incorporar otras prendas, porque hoy en día no todo el mundo tiene joyas y no se valoran igual que antes. Por eso, hemos capitalizado la experiencia de otros países, para incorporar principalmente vehículos (coches o motos) y tecnología (móviles, tabletas, portátiles...), que en este último caso sería préstamos de corta duración. Estamos intentando adecuar el Monte de Piedad a los nuevos tiempos. En el caso de los vehículos, lo que se empeña es la propiedad, no el uso, la persona seguirá usándolo.