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Golpe encima de la mesa del Pucela en El Molinón (1-2)

M.B
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El Real Valladolid se impone a domicilio al Sporting con goles de Aguado y Plata, dando continuidad al buen momento de juego de las últimas jornadas

Imagen de la celebración del 0-1, de Aguado, con la afición. - Foto: LaLiga

El Real Valladolid quería dar continuidad al buen juego mostrado en las últimas semanas, quería sumar de tres en tres y ser el primero en asaltar El Molinón. Y lo logró todo este sábado en el feudo del Sporting, hasta ahora segundo clasificado, con un encuentro serio, con goles de Aguado y Plata, sabiendo sufrir por momentos y mantener la ventaja en la recta final, en la que todos los equipos dan un paso atrás. La victoria permite al Pucela pisar, de forma momentánea y a expensas de otros resultados, las plazas de playoff.

Pacheta introdujo varios cambios en su once tras acumular tres partidos en una semana. Así volvieron al equipo inicial Luis Pérez, Joaquín, El Yamiq y Olaza, en una defensa nueva respecto a la del Ibiza. Roque Mesa por Alcaraz fue la otra novedad.

El primer susto lo dio el cuadro local. Por medio de Aitor, con un zapatazo desde fuera del área tras el primer córner de la tarde. Su chut, tras bote, dio en el palo derecho de Roberto. No habían pasado ni cinco minutos y el 'uy' se oyó en las gradas de El Molinón.

La respuesta llegó casi al instante. En el 7. Y de nuevo acabó en el palo. Fue en un robo de Plano, que encontró a Weissman y su chut, seco, lo repelió la madera.

El encuentro estaba vivo y respondiendo a lo esperado entre dos favoritos al ascenso.

El Sporting quiso dar un paso adelante tras ese frenético inicio, impidiendo la salida desde atrás de los blanquivioleta, presionando alto y encontrando otra llegada de Djuka, que, a pesar de señalarse fuera de juego (dudoso), salvó Roberto. Los asturianos empezaban a mandar, llegando por bandas y aprovechando los errores en el pase de los visitantes.

Pero este Pucela no se deja dominar con facilidad sin asustar en ataque. Plano lo hizo en el 19, tras asociarse con Weissman, pero no pudo golpear cómodo y su chut se fue arriba. En esas Plata ya había aparecido en un par de ocasiones... y se le veía fino.

El partido entró en una fase sin dominador, de idas y vueltas, de llegadas en ambas áreas. Todo muy igualado, salvo las amarillas. Pasada la media hora de juego, Luis Pérez y Joaquín ya habían sido amonestados. Nadie más.

La igualadad la suele romper la magia. O lo diferente. Y eso ocurrió tras el quinto saque de esquina a favor del Pucela. El cuero llegó tras un par de despejes a la banda izquierda, por donde andaban Plata y Aguado. El primero quiso asociarse con Plano, no salió del todo bien pero el cuero le cayó en bote al medio que, de primeras, la puso en la misma escuadra. Golazo y 0-1 en el minuto 37.

La celebración recordó a la del playoff de ascenso de hace unos años, con los 600 aficionados blanquivioleta disfrutando con los suyos y Aguado dedicándolo en esa esquina.

De ahí al descanso, poco. Tras él, un cambio, el de Janko por Luis Pérez, apercibido. Y de inicio, de nuevo, el primer susto de los asturianos, con un cabezazo de Gaspar Campos, que salvó bien abajo Roberto, en una gran intervención.

La respuesta, un posible penalti sobre Aguado. El VAR, como suele ser habitual este año, no estuvo del lado pucelano.

Gaspar volvió a avisar en el 57, buscando un gol parecido al de Aguado, pero lanzando fuera. 

El Sporting estaba mejor que el Pucela, recuperando rápido, con llegadas... Pacheta movió un poco el banquillo, quitando al otro apercibido, Joaquín, por Kiko Olivas.

Aunque el problema estaba en el medio, con muchas pérdidas y sin posesión. Y, a pesar de ello, Plata tuvo la opción de hacer el segundo, en un remate duro, de exterior, que rozó el larguero en el 64. Esa oportunidad y alguna instrucción en el campo hizo que el Real Valladolid, de la mano de Roque y Aguado, volviese a tener la pelota, pausando el juego, bajando pulsaciones. Pero sin olvidarse ir a por el segundo, como pide su entrenador.

Weissman casi lo logra, el segundo, pero su chut, tras pase al hueco de Plano, salió centrado y lo despejó Mariño. El Pucela, a 20 del final, mandaba ya en juego y ocasiones. Había dado la vuelta al partido.

Así, llegó el 0-2. Con Plata como protagonista en el remate final, pero con Roque Mesa como verdadero artífice, con un robo en la banda izquierda, llegada a línea de fondo, pase atrás y, tras el despeje corto de un defensa, golpe duro del ecuatoriano, para lograr su primer gol en España y poner tierra de por medio. Era el 71.

Quedaba mucho, pero lo peor para el Pucela llegó dos minutos después, en un centro de Aitor al hueco. Roberto dudó en salir, Kiko Olivas dejó la espalda libre. Y Djuka hizo el resto, rematando a placer al medio. El portero blanquivioleta no pudo sacarlo y el 1-2 invitaba a pensar en un final agónico.

Pero no fue así. Al menos no dio esa sensación. Porque al Pucela no se le vio sufrir, pese a ese inquietante 1-2. Salvo un intento, al lateral de la red, de Djuka, Roberto apenas apareció. Tampoco Mariño, porque el Real Valladolid decidió parapetarse atrás; juntarse para evitar lo que pasó ante el Ibiza. Evidentemente hubo tensión, pero los puntos volaron a Valladolid.

Sporting: Mariño, Bogdan, Babin, Marc Valiente, Pablo García, Gragera (Nacho Méndez 74?), Pedro Díaz, Gaspar (José Luis Rodríguez 66?), Aitor García (Berto 74?), Fran Villaba y Djuka.

Real Valladolid: Roberto, Luis Pérez (Janko 46'), Sergio León, Weissman (Kike 84?), Óscar Plano, Plata (Toni Villa 81?), El Yamiq, Aguado (Fede San Emeterio 81?), Roque Mesa, Olaza y Joaquín (K. Olivas 60?).

Goles: 0-1 Aguado (37'). 0-2 Plata (70?). 1-2 Djuka (73?).

Árbitro: Pulido Santana. Mostró amarilla a los sportinguistas Marc Valiente (49') y Fran Villalba (86?), y a los visitantes Luis Pérez (10'), Joaquín (34'), Olaza (82?) y Roque Mesa (86?).