Un 'pasaporte' de tapas para sustituir a la Feria de Día

A.G.M.
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Hosteleros y Ayuntamiento buscan alternativas a una Feria de Día que asumen como imposible haya o no fiestas. El plan es crear una ruta de pinchos con bonos y llevar el epicentro a terrazas y locales

Zona abarrotada de clientes en la última Feria de Día. - Foto: Jonathan Tajes

La alerta sanitaria y la ‘nueva normalidad’ post estado de alarma tienen contra las cuerdas a la Feria y Fiestas de Nuestra Señora de San Lorenzo de este septiembre. A pesar de la recomendación de la Junta para que no se celebre ninguna de las fiestas patronales de lo que queda de año, y a pesar de que el alcalde aseveró que la decisión definitiva no se tomará hasta el 14 de agosto, lo cierto es que cada vez parece más claro que, de llegar a celebrarse, serán unas fiestas que tendrán muy poco que ver con lo vivido hasta ahora.
Y en ese contexto, uno de los epicentros de esos diez días es la Feria de Día; en lo festivo y, sobre todo, en lo económico. Por ello, la primera puerta que ha tocado el Ayuntamiento de Valladolid en su ronda de contactos pre fiestas ha sido la de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Valladolid (Apehva) con el objetivo de estudiar qué se podría hacer en cada uno de los escenarios que se manejan a día de hoy y que todos están sometidos a la evolución de la pandemia y a la irrupción de nuevos brotes
La presidenta de la asociación, María José Hernández, tiene claro que tienen que ser «cautos», pero también que «hay que ir trabajando en las ideas para poder ponerlas en marcha» llegado el momento, pero todo condicionado a la situación epidemiológica de la covid-19 que haya en Valladolid dentro de mes y pico, cuando haya que tomar las decisiones.
Por ello, se ha iniciado ya una ronda de contactos entre un sector que empieza a manejar ideas de cara a esa Feria de Día postcovid y las primeras se pusieron en común esta semana con los responsables municipales. Entre todas ellas, la que se encuentra más definida es la de desechar las casetas como una de las actividades de esos días por la imposibilidad de mantener las distancias de seguridad y de que los negocios puedan obtener una mínima rentabilidad con el aforo limitado y asumiendo los mismos gastos de otros años.
«La masificación en las casetas podría controlarse, pero no toda la de tránsito de una zona a otra. Sabemos el quebranto económico que supone para el hostelero la no celebración de la Feria de Día pero también debemos de entender el riesgo que supondría y la escasa rentabilidad que significaría un descenso de público en las casetas», argumentan desde la asociación de hostelería.

LOS BONOS

Así, el plan es llevar al público a las terrazas y a las zonas interiores de los bares, para, de ese modo, ejercer un mejor control del millón de clientes que pasa cada año por las diez jornadas de la Feria de Día. Se habla de tapas de mayor calidad y de crear un ‘pasaporte’ de la tapa a modo de bono y que tiene como principal objetivo favorecer la movilidad entre zonas. «Son ideas que tenemos que desarrollar, pero el plan sobre el que trabajamos en un principio sería llevarlo a cabo durante los diez días de las fiestas», detalla María José Hernández.
Se habla, por tanto, de una Feria de Día que podría activarse incluso sin fiestas, con el marchamo de un evento gastronómico, pero «todo va a depender de la evolución de la pandemia a lo largo de los próximos dos meses, así como de las cifras de contagios», detalla la presidenta de los hosteleros. «Si nos lo permite la situación, lo haremos, sí. Nosotros no podemos parar de dinamizar los negocios», apostilla.