Fondos europeos para la digitalización de empresas

Óscar Fraile
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Compañías vallisoletanas como Lingotes Especiales, Helios y Grupo Hermi, entre otras, buscan captar las ayudas Next Generation con proyectos que tienen como objetivos automatizar procesos e invertir en la denominada industria 4.0

Grupo Hermi es una de las empresas que opta a estas ayudas. - Foto: Ical

Hace meses que las empresas de Valladolid trabajan en proyectos específicos que sean capaces de captar fondos europeos. Unos planes que tiene que estar alineados con los objetivos de las ayudas Next Generation si es que quieren contar con esta financiación. Por eso, buena parte de estas iniciativas tienen que ver con la automatización de sus procesos, la digitalización de los mismos para minimizar los fallos y en buscar una mayor eficiencia para reducir la huella medioambiental, en línea con el objetivo de la Unión Europea de alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2050. 

Por ejemplo, Lingotes Especiales, dedicada al diseño, desarrollo, fundición, mecanizado y montaje de piezas de hierro, maneja sendos proyectos para sus dos centros de trabajo de Valladolid que supondrían una inversión de 11,4 millones de euros y que tienen que ver con la robotización, digitalización y automatización de procesos industriales. Fuentes de la compañía señalan que esta inversión servirá «para implementar software de gestión y para avanzar hacia la fabricación inteligente», lo que contribuirá, por ejemplo, a mejorar los procesos de mezcla de materiales y a minimizar errores. Aunque desde Lingotes Especiales están muy atentos a la apertura de las convocatorias, estas inversiones se llevarán a cabo, con o sin ayudas. De hecho, algunas de las actuaciones ya se han iniciado. La compañía calcula que todo podría estar implementado en un plazo de tres años, si llegan los fondos europeos, y algo más si finalmente no se consiguen.

Otra empresa que está muy pendiente de estas ayudas, esta vez del sector agroalimentario, es Grupo Hermi, dedicada al tratamiento de la carne de conejo y ubicada en La Cistérniga. «Estamos, entre otros, en el proyecto Cárnico que se está organizando, que aglutina a todo el sector, y que aspira a ser considerado PERTE por ser estratégico y tractor», señala el consejero delegado, Santiago Miguel. Las inversiones que estudia esta empresa están relacionadas con aspectos como la mejora en la gestión de subproductos, implantación de la economía circular y tecnología, para aprovechar la industria 4.0 en la monitorización de procesos, tanto en las granjas como en los centros de transformación. «Necesitamos que las instalaciones hablen, que nos den datos para que podamos transformarlos en información y, a través de ella, adquirir conocimiento», añade el consejero delegado. La idea de Grupo Hermi es hacer de «locomotora» para sus proveedores, «para que los que lo consideran puedan participar de esta oportunidad que puede ayudar a transformar el sector». Además, incide en que «Castilla y León es la primera comunidad en producción en esta ganadería», y añade que «la edad media de los titulares de las granjas es de 35 años, la más baja de todo el estado, teniendo en cuenta que el sector agrícola tiene una edad media que supera los 50». Una garantía de futuro, según él. «Es importante la creación de empleo joven y femenino en el medio rural para contribuir a la cohesión territorial, que son los otros dos pilares que buscan la políticas de transformación de la UE», finaliza.

También dentro del sector agroalimentario aspira a conseguir estas ayudas Helios, que participa junto a otras once empresa en el proyecto Ebro Food Valley, impulsado por el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria. El pasado 20 de enero se envió la propuesta con la que aspiran a captar fondos para «transformar el sector agroalimentario y hacerlo más competitivo, más moderno, más digital, con mayor actividad de I+D, más sostenible y más resiliente». El objetivo es conseguir un sistema alimentario neutro de carbono para 2050. El proyecto tiene el respaldo de los gobiernos de Navarra, La Rioja y Aragón, y en él están integrados, además de Helios, Grupo Palacios, Conservas Cidacos, Conservas Lazaya, General Mills, Grupo AN, Grupo Cofrico, Grupo Florette Ibérica, Huercasa, Iberfruta Muerza, Nulab y Viuda de Cayo. Cada una de estas empresas realizará su propio plan de transformación digital y sostenible como un «banco de pruebas» de cara a ‘exportar’ ese modelo a toda la industria agroalimentaria.

Por su parte, la DO Rueda aspira a estas ayudas con dos proyectos. En el primero es un socio más junto a firmas tecnológicas, como Vodafone, y otras agroalimentarias, como Codorniu, y tiene que ver con la digitalización de las herramientas con las que dan servicio a sus socios y que sirven, por ejemplo, para controlar la trazabilidad de los vinos. También en las que utilizan para poner en valor la marca. «Son desarrollos en los que seguimos trabajando», señala el director de la DO, Santiago Mora. Lo mismo que sucede con las estaciones meteorológicas instaladas recientemente en los viñedos. El segundo proyecto tiene que ver con el uso de insectos en el cultivo de la viña, ya que de este modo se reducen las emisiones de metano y CO2.

Iberdrola es otra compañía que ha anunciado que actuará como «facilitador tecnológico» a ocho proyectos presentados a los fondos Next Generation, uno de ellos en Castilla y León.

El jefe de la Oficina de Proyectos Europeos de la CEOE, Luis Socías, destaca que desde Castilla yLeón han llegado proyectos relacionados con la automoción, la agroalimentación y la despoblación, entre otros. La gestión de todos estos fondos solo se llevará a cabo a través del sector público: Gobierno y comunidades autónomas. El dinero se pondrá a disposición de las empresas a través de dos vías: licitación de contratos públicos y convocatorias de subvenciones.