scorecardresearch
Pilar del Olmo

La voz del portavoz

Pilar del Olmo

Portavoz del Grupo Municipal Popular del Ayuntamiento de Valladolid


Cosas de estadistas

19/08/2022

Desde el último pleno municipal, celebrado el pasado 26 de julio, han sucedido dos hechos que indican la calidad, preparación, brillantez y cariño a Valladolid del Gobierno Municipal, que supuestamente lidera Óscar Puente.
El primero surgió, en el pleno citado, cuando desde el Grupo Municipal Popular presentamos una moción para que el Equipo de Gobierno hiciese un plan de ahorro energético para la ciudad, anticipándonos y ofreciéndonos a trabajar con ellos en busca de un acuerdo político y social. Al más puro estilo Sánchez la respuesta fue, como siempre, no. Dijeron, rotundamente, que Valladolid no lo necesitaba y que ellos ya habían implantado un plan de estas características hacía años. 
A los seis días, el Gobierno de España impuso mediante Decreto Ley, un Plan de Ahorro Energético. Llevan 126 Decretos Leyes en esta legislatura y no parece la forma más democrática de gobernar. Un Plan que ha recibido críticas desde la mayoría de los sectores sociales y políticos, menos de Oscar Puente. Con su equipo de vacaciones recibió este Plan y rápidamente le saludaron, como una necesaria actuación y demostraron su altura política, al señalar como máxima preocupación, en un asunto tan serio, que entendían que no afectaba a la iluminación navideña. Sin comentarios.
El segundo hecho se produjo el 27 de julio en la primera reunión que mantuvieron los presidentes Sánchez y Mañueco, cuando se conoció que el presidente de la Junta de Castilla y León había solicitado financiación para el deseado y necesario soterramiento en la ciudad de Valladolid.
La respuesta de Óscar Puente y Manuel Saravia fue, además de infantil, de niños maleducados y enrabietados. Es difícil entender y encontrar un ejemplo similar, en donde un alcalde y un teniente alcalde se disgusten porque se solicite al presidente del Gobierno apoyo económico para el proyecto más importante de su ciudad. Aunque parezca imposible, estos son los estadistas que nos gobiernan. Espero que en mayo del próximo año, en el caso de que se presenten, que no está tan claro, los vecinos no olviden las ocurrencias de estos dos genios de la política municipal y recuerden en manos de quien ha estado la ciudad durante estos últimos ocho años.