Gómez: «El míster es un líder y un gran gestor de grupos»

M.B
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El director deportivo del Real Valladolid, Miguel Ángel Gómez, no solo mantiene su confianza en Sergio González si no que está seguro de que el equipo se volverá a salvar con él al frente

El director deportivo del Real Valladolid, Miguel Ángel Gómez. - Foto: Jonathan Tajes

Miguel Ángel Gómez habla todos los días con Sergio González, analizando y tratando de buscar las claves para salir de la última posición de la clasificación. La semana pasada ya dejó clara la confianza del Real Valladolid en su entrenador, aunque los resultados manden y puedan cambiarlo todo en dos semanas. El director deportivo sabe que ese runrún es parte del fútbol cuando hay derrotas.
La primera directa. ¿Seguirá siendo Sergio el entrenador tras los partidos de Villarreal y Athletic?
Ya comenté eso en rueda de prensa hace una semana. Sergio tiene contrato con nosotros hasta 2022 y, por supuesto, tenemos la confianza en que él nos va a llevar a la salvación. Ya lo aclaré.
Es verdad que hablaba de esa confianza de Ronaldo, de usted, de todos los estamentos... pero los resultados pueden complicarlo.
Evidentemente. Lo que hacen es ocuparte y preocuparte porque nadie esperaba empezar con tanto viento en contra. No solo a nivel de resultados sino con todos los inconvenientes que se han dado, como las lesiones... y ese final de mercado tan alocado, con cinco jornadas disputadas. Octubre ha sido una barbaridad porque, al final, los equipos hubiésemos hecho exactamente lo mismo si hubiera cerrado un mes antes, porque aceleran y corren al final.
Usted que es de análisis, ¿qué le pasa al Real Valladolid para ser colista tras 7 jornadas?
La regularidad te la da el poder repetir con una serie de elementos. Cuando en el centro de la defensa sufres la desgracia de la lesión de Kiko y tampoco puedes disponer de los que tú tenías en la cabeza... a la hora de trabajar esos automatismos, el poner 5 defensas diferentes en 7 jornadas, afecta. Pero no quiero caer en victimismos, excusas y quejas, aunque es verdad que cuesta más acoplar un poco y trabajar para que esos pilares se afiancen. Somos un equipo que crecemos desde atrás, desde la seguridad defensiva... y hay variabilidad en la parte central y eso genera un poco de inestabilidad.
¿Y no cree que también hay muchas caras nuevas?
Tenías siete cedidos la temporada pasada, que había que sustituir sí o sí. Se fueron siete y hay que traer siete. Y en un año en el que los precios de los jugadores eran más bajos, creíamos (tanto Ronaldo como el consejero delegado como yo) que era el momento de adquirir jugadores en propiedad. Esos mismos jugadores en otros momentos hubiesen sido inaccesibles. Y luego ha habido otra serie de jugadores, por su situación de libertad, que era interesante traerles en propiedad. Intentando dar unos pasitos en determinadas posiciones. Lo que no te puedes quedar es con el miedo a saber qué pasa, uno tiene que intentar avanzar y dar un paso adquiriendo jugadores en propiedad y que pensamos que pueden ser útiles.
¿Ha habido demasiado ilusión en el ambiente por esta plantilla?
Que la gente se ilusione no es malo. Pero desde el club hemos repetido que el objetivo es conseguir la permanencia. Bordalás decía hace poco, jugando en Europa, que el objetivo primordial de un equipo de Primera es la permanencia y luego ya atacar otras cosas. A mí me parece que es bueno que la gente se ilusione. No podemos empezar con una visión negativa.
Entonces, el objetivo es esa permanencia...
El objetivo del Real Valladolid es conseguir la permanencia lo antes posible. Lo era al principio de la Liga y ahora lo sigue siendo. Es el objetivo institucional para acabar de asentarnos en todo y a partir de ahí ya veremos. Nadie ha hablado de Europa... El salto de calidad te lo dicen los resultados finales, las notas son al final del curso, aunque cuando haces algo es para mejorar o para incrementar la competitividad.
¿Y le da la sensación de que falta un líder en el vestuario? Porque de los cuatro capitanes, dos ahora no están jugando.
No. Yo creo que no. Además son cuatro capitanes que han decidido sus compañeros (nosotros nunca nos hemos metido en esa elección). Pero hay más gente que tiene capacidad, es una cuestión de todo el grupo, no solo de los cuatro y al grupo le veo muy comprometido. Y pongo dos ejemplos: Toni, que ha dado un paso hacia delante o Joaquín jugando con un esguince o dientes rotos. Los capitanes representan al resto, pero no debe haber solo una figura sino todos deben dar un paso al frente. 
Cambiando un poco de tercio, ¿el problema es defensivo u ofensivo, con solo un gol entre los tres delanteros?
Pero en cambio el año pasado hubo un momento en el que la segunda línea no acababa de aportar y ahora lo está haciendo.
La clave está siempre en el equilibrio. Tienes que tener un buen balance defensivo y ofensivo. A día de hoy, no cerrando la portería a cero y teniendo en cuenta que hay poca efectividad de cara a gol, te penaliza mucho más. Este año cambiamos el perfil de los delanteros, de tener cedidos a apostar por jugadores con buenos registros la pasada temporada, como Weissman (con 37 goles) y Marcos André (con 11 y una gran temporada en Segunda, al estilo de Enric Gallego, Borja Iglesias, Darwin Núñez o Luis Suárez el del Granada). Son jugadores acostumbrados a hacer gol.
A usted que le gusta el tema psicológico, ahora es más que nunca de cabeza.
Por supuesto. El buen marinero se ve ahora, cuando hay mal tiempo en la mar. Ahora creo que es cuando la gente tiene que aprender a gestionar el estrés y el miedo. Van a existir, no se pueden evitar, pero hay que enfrentarse a ese miedo con unas conductas, de no bajar los brazos, plantar cara y no dejar que cualquier circunstancia te hunda. 
¿Sigue hablando a menudo con Sergio?
Todos los días, la relación es muy estrecha y muy cercana. Los dos estamos de acuerdo en que el equipo, en las adversidades, tiene que levantar la cabeza y no rendirse. Tiene que ser constante en el terreno de juego, pase lo que pase, dar un paso más a la hora de competir, no solo hablando de calidad técnica y táctica, sino la toma de decisiones y el tema mental.
¿Y cómo le ve al míster?
Es una persona muy positiva y siempre alegre. Ya lo dijo Joaquín, es un líder y un técnico que en la gestión de grupos es muy bueno. Siempre intenta aportar energía.
¿Le molesta el runrún que hay de confianza hacia él, de posibles conversaciones con otros...?
Al final, cuando un equipo pierde, desde fuera puede haber gente interesada en mover nombres de entrenadores en paro. Es normal que exista ruido aunque no sea real. Ese runrún es una parte del fútbol. Lo importante es asumirlo y saber gestionar esas situaciones. No me preocupa, es de fácil pluma cuando hay una derrota. Es muy típico del fútbol.
¿Se hizo todo lo que se quería en el mercado de verano?
No. Creo que nos faltó un extremo zurdo a pierna natural. Los valores económicos de las operaciones que tocamos eran inaccesibles y no lo podíamos hacer.
¿Y Budimir?
Con Budimir la semana antes del cierre de mercado se nos puso la condición del traspaso de Marcos Andrés sí o sí; ahí ya sabíamos que la operación era inviable. Otra cosa es que mantuviésemos la esperanza de que pudiera haber un cambio en el planteamiento del equipo que poseía los derechos del jugador. La relación con el Mallorca siempre fue de cara y ha sido buena. Aunque en el momento de que esa era la condición, nuestra decisión es que no queríamos desprendernos de un joven valor como Marcos. Así que asumimos que no iba a venir, otra cosa es que nos interesa que hubiera ruido alrededor de él para desviar la atención y concentrarnos en otras cosas. 
La clásica del verano: tema Miguel de la Fuente, que sigue incluido en la web del Real Valladolid pero ya ha debutado con el Leganés, ¿cómo está ese tema?
Ese es un tema en manos de abogados. Opino a nivel deportivo y ya está. Si no le ha hecho ilusión vestir la camiseta y considera que el Leganés es un club más histórico que el Real Valladolid hay que respetarlo. Es una decepción para mí, pero hay que respetarlo.
¿45 o 46 millones es el límite salarial final?
No nos lo han comunicado de manera oficial pero creemos que estaremos en torno a esas cifras.
Y ese dinero ha dado para 25 jugadores...
La idea era tener 22 más Kiko Olivas y al final son 24 más Kiko, que contamos con él y tenemos la esperanza de que en la segunda vuelta nos aporte. 
¿Ha quedado algo de dinero para el mercado invernal?
Creo que sí. No sé exactamente la cantidad pero algo habrá. 
¿Una victoria ante el Villarreal hará que se vea todo diferente?
Una victoria es lo que le hace falta a este equipo y sería para nosotros ese punto de inflexión que todos estamos esperando. Vamos a por los tres puntos con esa ilusión y con esa necesidad de ver que estamos con viento en contra y ya es hora de que cambie. Si ganamos no se nos subirá a la cabeza porque tenemos claro que hacen falta más puntos, y compensar las derrotas para equilibrar las cifras. Hay que sumar ya sí o sí.
¿Y paciencia es lo que no hay en el fútbol?
Nosotros creo que la estamos teniendo. En ese runrún estamos teniendo tranquilidad, que no quiere decir pasotismo, estamos ocupados en detectar los problemas y ayudar en las soluciones de los mismos; y en apoyar a los jugadores y al entrenador.
Me da un poco de rabia que el primer equipo no ande bien porque las mejoras del club están siendo muy buenas; y que el primer equipo tenga dudas empaña ese trabajo y esfuerzo de Ronaldo, que es máximo en la mejora de las estructuras y en la calidad de trabajo de los empleados, que verán también los aficionados cuando puedan entrar al estadio.