La superficie de regadío gana 3.500 hectáreas en un año

P. Velasco
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Las opas advierten de que este es el camino que debe seguir la Comunidad para conseguir una mayor rentabilidad, pero recuerdan que son necesarias nuevas infraestructuras y la modernización del riego

Cultivo de regadío en la zona del Páramo de la provincia de León. - Foto: Ana M. Díez

El regadío sigue ganando terreno al secano en Castilla yLeón pese a la falta de agua que ha afectado a la Comunidad en los últimos años. La superficie de cultivos de riego sumó en 2018 otras 3.527 hectáreas, según los datos de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce) elaborada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. 
Las estadísticas oficiales avalan que mientras la superficie de secano pierde progresivamente terreno en la Comunidad, pasando de las 3.099.773 hectáreas que había hacer cinco años a las 3.109.007 registradas el año pasado, las explotaciones de regadío van creciendo en ese mismo periodo de tiempo, aunque las organizaciones agrarias consideran que todavía lo hacen de forma lenta frente a la necesidad actual de buscar una mayor rentabilidad de los cultivos y sin obviar la preocupación existente por la escasez de agua que afecta a Castilla y León en los últimos años.
En la última década, el crecimiento del regadío en la región ha sido elevado, pasando de las 376.548 hectáreas en el año 2008 a las 448.485 contabilizadas el año pasado, según las estadísticas del Ministerio. Además, en ese mismo periodo de tiempo, la Comunidad ha perdido 79.744 hectáreas de cultivo, ya que contaba con 3.637.236 en 2008 y actualmente se sitúa en los 3.557.492 hectáreas.
Desde las organizaciones agrarias señalaron que el cambio hacia el regadío es la senda que debe seguir Castilla yLeón, incluso consideran que deberían ser muchas más hectáreas las que optarán por los cultivos que más agua necesitan, ya que la rentabilidad de la explotación es mucho mayor. Además, a esto se suma la modernización de los sistemas que se han sustituido en muchos casos por riego por goteo que reducen el consumo y usan de forma más eficaz el agua con el cuenta.
Uno de los coordinadores de la Alianza UPA-Coag, Aurelio González, defendió que la ganadería y el regadío son «lo que mantienen la población agrícola y ganadera en los pueblos». «Son explotaciones que generan más valor añadido, más movimiento y más trabajo diario», añadió, tras lo que consideró que eso se produce gracias a que son rentables y se paguen precios justos. Desde su punto de vista, es «fundamental» que se transforme la mayor superficie de terreno agrícola de Castilla y León en regadío porque se mostró «convencido de que la Comunidad tiene mucho futuro si se apuesta por un regadío moderno con cultivos como frutos secos o viñedos, con regadío modernos por goteo que consumen muy poca agua, y se podría incrementar superficies de este tipo enormemente y si es en base a estos cultivos se tendrá una línea de crecimiento espectacular».
González reconoció que el agua actualmente es «un bien escaso», pero con la misma dotación actual se puede conseguir regadíos más eficientes. «Si destinamos una parte del agua que ahora mismo tenemos disponible al riego por goteo podemos hacer un desarrollo muy importante de nuestra región y fijar población, porque al final y al cabo de los que se trata es de buscar esos cultivos que sean más rentables, porque la gente joven no se va a quedar en los pueblos sino ve un rendimiento», recalcó el coordinador de la Alianza.
Más infraestructuras

El coordinador de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, destacó que en la Comunidad hay «una deuda histórica» del desarrollo del regadío con respecto a otras zonas. «Tenemos poco más del diez por ciento de la superficie útil en regadíos en comparación con Andalucía o Extremadura que pasan del 20, y eso es porque en su día se apostó por infraestructuras hidráulicas que han positibilitado que se desarrollen regadíos», indicó, tras lo que recordó que esos casos la rentablidad se multiplica por cuatro, el abanico de posibilidades de cultivo se multiplica por diez y donde hay regadío, hay gente joven que apuesta por la agricultura.
Palacín resaltó en que realmente es el regadío el que fija población: «La despoblación es un drama». El responsable de UCCL reclamó la necesidad de más infraestructuras hidráulicas donde poder almacenar el agua durante el invierno. «Tenemos mucho agua pero no tenemos infraestructuras que lo almacenen en invierno, necesitamos pequeñas balsas de regulación que es prácticamente posible con nulo impacto ambiental y necesitamos una apuesta política, presupuesto y ganas de hacerlo, sobre todo, porque vemos que los regadíos que hemos incrementado son aquellos que llevan proyectados 20 o 25 años, que acaban de desarrollarse ahora y esto es eterno», concluyó.