Un plan social para integrar a los vecinos de Las Viudas

M.Rodríguez
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El proyecto municipal se integra en el plan de regeneración urbana aprobado para frenar el progresivo deterioro de la barriada. La actuación costará 27 millones de euros

Barrio de las Viudas - Foto: J.TAJES

El Ayuntamiento de Valladolid considera la barriada de Las Viudas-Jesús Aramburu como un área de intervención social prioritaria. Este diagnóstico, similar al que ya se realizó en la barriada del 29 de octubre, deriva del alto índice de desempleo registrado entre los vecinos, la débil tasa de actividad económica, el alto nivel de pobreza y exclusión social, el elevado número de inmigrantes y minorías étnicas que viven en el barrio, el bajo nivel educativo de los vecinos y el gran índice de abandono escolar y déficit de personal cualificado, según se apunta en el diagnóstico realizado por los técnicos municipales. Esta situación de «exclusión social» de la mayoría de los vecinos más el «progresivo deterioro» de la barrida han motivado que el Consistorio haya diseñado un plan de inclusión social, que se integra en otro proyecto más ambicioso que es el de la regeneración urbana de la zona, a semejanza de la realizada en el 29 de octubre. 
Una actuación que necesitará de una dotación que rondará los 27 millones de euros, que el Ayuntamiento pretende que le ayuden a financiar el Ministerio de Fomento, con 8,9 millones, y la Junta de Castilla y León, con 5,4 millones. La parte municipal se espera pagar con los ingresos que se obtengan por la venta de parcelas municipales del APE-63, tal como se fija en el Plan Especial de Reforma Interior del Área de Planeamiento Específico 63, Nuevo Hospital y Polígono Las Viudas-Jesús Aramburu, que actualmente está en exposición pública, con la idea de comenzar los trabajos el año que viene, aunque la crisis del Covid-19 puede dejar esto en el aire.


Reducir marginalidad.

Aquí se detalla la actuación de regeneración urbana integrada, que aúna propuestas sociales, tratando de «disminuir» las situaciones de marginalidad y exclusión social» de la zona. Y se detalla un plan social, basado en diez puntos, que busca la promoción personal, social y laboral de la población de la zona rehabilitada y su «integración» dentro del barrio y la ciudad. Un planteamiento que también la regeneración económica para dinamizar la zona que, se apunta, se ha convertido en «una verdadera isla dentro de un barrio abierto, ágil y emprendedor como es el de Las Delicias». Unas actuaciones que se consideran fundamentales para completar el plan contempla de regeneración ambiental, que conlleva la rehabilitación de los edificios y la mejora sustancial de la eficiencia energética.
La mejora del hábitat urbano que supondrá la rehabilitación de viviendas, del espacio urbano y las zonas comunes, se completará con la rehabilitación del antiguo Colegio Juan José Fernández Zumel. Este espacio servirá como «elemento básico» para impulsar la acción social como en el 29 de octubre con la conversión del colegio Santiago López en un centro de iniciativas sociales.
El plan social de Las Viudas conlleva una primera intervención que conlleva el acopio de datos de carácter social y así poder valorar las necesidades y posibilidades de «salida y abandono» de la marginalidad. Para esto está prevista la contratación de tres personas para formar un equipo de actuación social en el barrio que, con el refuerzo de los servicios técnicos de VIVA y de la Concejalía de Servicios Sociales, vayan colaborando en la ejecución de las actividades planteadas en el plan y difundan la información al vecindario de la evolución de las actuaciones municipales.
Otro punto importante del plan será la constitución de comunidades. «Es un aspecto necesario y a la vez muy significativo. Por necesidades administrativas, pero también para la regeneración social, pues contribuyen a una mayor implicación y participación de los habitantes en la rehabilitación del barrio», se detalla. Y es que en la mayoría de los bloques donde se van a realizar las intervenciones técnicas están sin constituir las comunidades de propietarios. En esta línea, se elaboraran normativas particulares (estatutos comunitarios) dirigidos a la mejora de la concienciación ciudadana para el cuidado de los espacios públicos, con propuestas de «pedagogía del hábitat» (la cultura de la conservación y el mantenimiento), y «aprecio» por el mantenimiento de un entorno atractivo, seguro y saludable.

 

Actividades de sociabilización
En el plan también se fijan actividades de socialización para que «sirvan de puente» para incorporar e integrar posteriormente a los residentes en actividades de los Servicios Sociales. Se apuesta por un proceso participativo para asegurar el éxito de la propuesta, que se desarrollará fundamentalmente en el antiguo Colegio Juan José Fernández Zumel, actual sede de la Asociación de Promoción Gitana. En esta línea se plantean programa para educar a través del deporte para mejorar la convivencia vecinal en el barrio. En este colegio o en el Centro Social Segundo Montes también se promoverán actividades de «rango urbano», para conseguir una mayor presencia del barrio en el conjunto de la ciudad y, complementariamente, evitar o reducir el aislamiento de la zona.
Por otro lado, se plantea la elaboración de itinerarios de inserción y diseño de cursos de formación. Además, se contemplan actuaciones de generación de empleo, que podrían pasar por plantear la posible contratación de personas del barrio para la realización de las obras de rehabilitación (estudiando la posible incorporación en los pliegos una cláusula por la que las empresas adjudicatarias de las obras deban contratar para la obra un determinado porcentaje de trabajadores y trabajadoras sin empleo del barrio, parte menores de 30 años y parte parados de larga duración). Pero el plan también plantea medidas para la inserción laboral y para facilitar la inserción laboral, ofreciendo orientación laboral y asesorar en materia de formación empresarial y autoempleo, con especial atención a las mujeres.
Otra media importante será la creación de «referentes en mediación y solución de conflictos», con acciones de promoción de valores de convivencia, respeto, conocimiento mutuo y «enriquecimiento experiencial». Unas medidas sociales que se completarán con «mayor» presencia de Policía Municipal en la zona.