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La sexta ola se resiste a ceder en diez zonas de salud

A.G.M.
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Laguna y Arroyo todavía no alcanzan su pico, mientras Medina y Valladolid capital ya descienden, aunque a un ritmo muy lento y con algunos barrios como Parquesol en los que aún siguen creciendo los contagios. Alaejos vuelve a encabezar la desescalada

Laguna de Duero es uno de los municipios que aún no había alcanzado su pico. - Foto: Jonathan Tajes

Valladolid va quitándose de encima la sexta ola, pero muy poco a poco. A un ritmo bastante menor del puesto en escena por el coronavirus el pasado diciembre, cuando fue invadiendo hasta el último rincón de la provincia con tasas de contagio nunca vistas en estos casi dos años de covid-19. La incidencia acumulada a 14 días parece que ya no volverá a esos 4.636 casos por 100.000 habitantes que se notificaron el 11 de enero, pero la caída es lenta todavía y la proyección no sitúa la tasa provincial por debajo de 4.000 hasta la próxima semana.

Los ritmos de descenso de la IA son muy distintos a los de subida. Entre el 12 y el 19 de diciembre, por ejemplo, en plena escalada, la ratio de contagios vallisoletana paso de 767 puntos a 1.292; casi el doble. Entre el 12 y el 19 de enero, la cosa apenas ha bajado en trescientos puntos (de 4.471 a  4.147) para encarar el fin de semana aún con una incidencia acumulada por encima de 4.000 casos por 100.000. Parece claro, por tanto, que la curva de la sexta ola no se doblegará fácilmente y que, como ya pasó en la quinta ola, necesitará el doble de tiempo en bajar del que empleó en subir; Semana Santa aparece en el horizonte como la meta en que Valladolid puede volver a rondar la normalidad a la que llegó en el arranque del pasado otoño, aunque la Junta asegura manejar un plazo de "entre seis u ocho semanas" para dar por finiquitada esta sexta ola.

El cambio de tendencia se produjo la segunda semana de enero en el conjunto provincial, pero la desescalada de esta última fase pandémica no discurre a la misma velocidad en todas las zonas de salud. Todavía hay un tercio en donde las tasas de contagio van al alza, después de casi dos meses con la transmisión del virus absolutamente descontrolada. Laguna de Duero y Arroyo, las dos grandes poblaciones del alfoz vallisoletano, son el claro ejemplo de una situación que también se vive en barrios como Parquesol, donde la tendencia del coronavirus es negativa, con un horizonte que habla todavía de más de 4.000 puntos de incidencia en los dos últimos casos, mientras que Laguna se movería todavía algo por debajo.

El SARS-CoV-2 también crece en los centros de salud urbanos de Circunvalación y Huerta del Rey, mientras que Covaresa parece haber llegado a la zona de 'meseta' de su 'curva'. En el ámbito rural, junto a Arroyo y Laguna, las zonas de salud con peor comportamiento son Villalón, Serrada, Valladolid Rural II, Peñafiel y Mayorga.

A LA BAJA

El alfoz de la capital concentra las zonas con peores datos, aunque con excepciones como la de Cigales, Tudela y de la propia ciudad vallisoletana, que ya lleva varios días a la baja, marcando el ritmo de la evolución provincial.

17 de los 20 centros de salud de la capital muestran ya una tendencia favorable, con incidencias en claro descenso que, en algunos casos ya han dejado atrás la barrera de los 4.000 contagios por 100.000 habitantes e incluso se acercan a la de los 3.000, como ocurre en Circular, Gamazo, Rondilla I y Pilarica. De cerca les siguen Tórtola, Casa del Barco, Canterac, Magdalena y Plaza del Ejército. Algo peor, pero en la senda positiva aparecen Arturo Eyries, Delicias I y II, La Victoria, San Pablo, Rondilla II, Barrio España y Parque Alameda-Covaresa.

En el ámbito rural, Alaejos vuelve a encabezar la carrera hacia la normalidad, como ya pasó tras la primera ola; si no hay rebrotes, acabará el mes por debajo de los 2.000 puntos de IA 14 días, todo un hito en estos tiempos de incidencia absolutamente desbordada. Las siguientes zonas de salud en esa carrera son Medina del Campo Rural, Tordesillas, Cigales y Mota del Marqués, que se van acercando al umbral de los 3.000, mientras que en Medina del Campo Urbano, Esguevillas, Medina de Rioseco, Portillo, Olmedo, Serrada, Tudela, Íscar y Valladolid Rural I la tendencia también es favorable, pero con tasas que aún son elevadas.

Los contagios siguen siendo masivos en una fase que todavía suma cada día más de un millar de positivos y que está resultando especialmente letal, con 53 fallecidos en hospitales en lo que va de enero, a más de dos diarios.

Unos hospitales que van capeando la sexta ola de la mano de una vacunación que está demostrando su tremenda valía contra la enfermedad grave y la muerte. Clínico, Río Hortega y Comarcal de Medina llegan al fin de semana con 155 hospitalizados en planta, una veintena menos que la semana anterior, en lo que puede ser el comienzo de la desescalada hospitalaria. No así en las UCI, donde hay 33 covid, dos más que hace siete días.