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La DGT alcanza su récord de multas en Valladolid

A. G. Mozo
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Tráfico impuso 104.103 sanciones en el último año, el registro más elevado de la historia y un 52% mayor que en 2020. Dos de cada tres son por excesos de velocidad y, por primera vez, los positivos por drogas al volante superan a los de alcohol

Control de la Guardia Civil de Tráfico. - Foto: J. Tajes

La Jefatura Provincial de Tráfico de Valladolid nunca había tramitado tantas denuncias como en 2021. Doce a la hora, para alcanzar una media de casi trescientas al día, hasta llegar a las 104.103 multas que constan en las estadísticas de la DGT y que son el registro más elevado en la historia de la seguridad vial vallisoletana. Y ello, pese a la crisis del coronavirus que todavía se vivió durante el pasado año, aunque no evitó un incremento de casi el 52% respecto a un 2020 que estuvo aún más condicionado por los meses de confinamiento y de restricciones, y en el que la cosa se quedó en 68.572 sanciones. 

En el fondo eran prácticamente las mismas de 2019 (69.643) y hasta cerca de seis mil más que en 2018 (62.848), pero el gran salto llegó en 2021, ya que nunca la provincia había superado el umbral de las 104.000 denuncias. Ni tan siquiera en los primeros años del carné por puntos, cuando las cifras de sanciones se dispararon de forma inversamente proporcional a la reducción de la accidentabilidad que se iba viviendo en las carreteras de todo el país. En el caso concreto de Valladolid, por ejemplo, el efecto del permiso por puntos se traduce en estos tres lustros en una caída importante, desde los 49 muertos que dejaba el asfalto en 2006 –el cambio entró en vigor en julio de ese año– a los 18 del pasado 2021; y que, aun así, son el doble de los 9 que hubo en 2014, en el que es por el momento el mejor registro de la historia.

En el primer año de vigencia del carné por puntos ya se consiguió una reducción de las muertes de tráfico del 26 por ciento, al bajar de las 49 de 2006 a las 36 de 2007, un periodo en el que, en cambio, las denuncias viales casi se triplicaron, saltando desde las 25.201 de 2006 (que ya eran cinco veces más que las 5.500 que había habido los dos años previos a este cambio en la ley de tráfico) a las 69.840 de 2007.

Pero no iba a tener nada que ver con las 102.066 que se llegaron a alcanzar un año más tarde, en 2008, que fue cuando el Ministerio del Interior puso en servicio la primera fase de una novedosa red de radares fijos que ya ese año arrojaba unos resultados muy llamativos: 65.604 de aquellas 102.066 denuncias de 2008 se debieron a algún exceso de velocidad captado por esos equipos de vigilancia, y ello a pesar de que la mayoría de los cinemómetros se colocaron en autovías y estaban anunciados con señales verticales y en los paneles luminosos. 

RADARES

En 2021 se ha repetido lo vivido en 2008 y otra vez son los radares y el acelerador los 'culpables' del subidón que han rubricado las multas de tráfico. Así, dos de cada tres sanciones de esas más de 104.000 contabilizadas durante el año pasado se debieron a un exceso de velocidad. En concreto, las cifras de la DGT a las que ha tenido acceso El Día de Valladolid especifican que fueron 69.394, de las que 41.940 llegaron a través de los diez radares fijos de la provincia y 27.454 con los coches camuflados de la Guardia Civil de Tráfico (2.358 excesos se captaron en parada y los otros 25.096 en movimiento, detalla esta estadística).

La velocidad es siempre la causa principal de las multas de tráfico, aglutinando más del 60% de las denuncias. Fueron 40.000 de las casi 69.000 de 2020; cerca de 38.000 de las casi 70.000 de 2019; y 43.000 de las 63.000 de 2018. El gran salto se produjo en 2008, cuando empezó la instalación de los radares fijos por parte de la DGT. Antes todo se limitaba a la acción de los radares de la Guardia Civil de Tráfico, cuya capacidad sancionadora estaba a años luz de lo que podía hacer un cinemómetro que estaba operativo las 24 horas, los 365 días del año. En 2004 se imponían poco más de 1.471 multas de velocidad en esta provincia, 2.262 en 2005, 7.792 en 2006 (el año del carné por puntos) y 13.049 en 2007, antes de la gran eclosión de 2008, con aquellas más de 65.000 multas de velocidad, a las que siguieron 48.532, 28.209 y las 22.764 de 2011; el año con menos sanciones de radar y también con menos denuncias totales (45.682) desde la entrada en vigor de la ley del permiso por puntos. Después, siguieron cayendo con algún que otro altibajo hasta 2015, cuando, de la mano de la ampliación de la red de radares, empezaron a crecer otra vez hasta tocar ese techo de 2021.

LOS TEST DE DROGAS

Algo muy parecido ha ocurrido en los últimos años con la lucha contra aquellos conductores que cogían el coche bajo los efectos de las drogas. Fue en 2016 cuando la DGT empezó a poner el acento sobre este tipo de prácticas, dotando de test para la detección de estupefacientes a unas patrullas de la Guardia Civil de Tráfico que antes tenían que mandar al hospital al conductor sospechoso, para poder analizar su sangre y verificar su suposición de consumo. Y claro, las denuncias por esta infracción también se han disparado.

Las pruebas de saliva se han ido extendiendo durante este último lustro y ha provocado que cada vez afloren más casos. Es más, en 2021, por primera vez, los positivos de drogas que han descubierto los guardias civiles entre conductores vallisoletanos son más que los de alcohol, según refleja la estadística recabada por este periódico en fuentes del Ministerio del Interior. En concreto, hubo 747 denuncias por ir ebrio al volante y 849 por conducir drogado, confirmando la tendencia que venía anunciando el cambio.

Las de alcohol llevan desde 2012 (cuando se llegó a 1.838 en un año) a la baja, con la excepción de 2019 en que se superó el millar. Todo lo contrario que pasa con las multas de drogas, que salvo el pandémico 2020 (en que hubo una leve caída), prácticamente no han parado de crecer: 14 en 2013, 109 en 2014, 253 en 2015,  247 en 2016, 349 en 2017, 401 en 2018, 687 en 2019, 557 en 2020 y esas 849 de 2021 que son el doble de lo que había hace solo tres años.

La conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas son dos de las conductas con mayor sanción  económica y de créditos: 500 euros y cuatro puntos si la tasa está entre 0,26 y 0,50; y 1.000 y seis puntos, si se duplica o más el tope de alcohol permitido, que es lo que fija la ley para cualquier positivo de drogas.

Pérdida de créditos que llevó el pasado 2021 a la retirada de 219 carnés en Valladolid, el 86% por quedarse sin los 15 puntos. En 2020 fueron 182 y en 2019, 234.