El Pucela vuelve a Zorrilla

M.B
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El Real Valladolid, que no jugaba en su feudo desde el 18 de mayo, recibe a Osasuna este domingo (18.30 horas) en el regreso de la Liga

El Pucela vuelve a Zorrilla - Foto: Kiko Huesca

Cuatro meses. Ese es el tiempo que ha pasado desde que el Real Valladolid jugase su último encuentro en el José Zorrilla. Fue ante el Valencia, en la despedida de la temporada 2018-2019, en la fiesta de la permanencia. El Pucela volverá a pisar su estadio este domingo. Lo hará en el regreso de la Liga Santander tras el parón por los compromisos de las selecciones nacionales. Lo hará en la cuarta jornada liguera después de haber jugado ya en el Villamarín, el Bernabéu y el Ciudad de Valencia. Lo hará ante Osasuna, uno de los recién ascendidos -por ahora el que mejor prestaciones está dando-. Y lo hará ‘estrenando’ estadio, ya sin foso, con más localidades y con nuevo césped.  
Este estreno de Zorrilla es el que ha motivado que los blanquivioleta no hayan jugado aún ante su público. Pidieron disputar los tres primeros encuentros lejos de casa y así lo han hecho. Este domingo pisarán por primera vez, en la temporada 2019-2020, el verde de su coliseo.
Inmerso en el cierre de las fiestas de la ciudad, el Real Valladolid tratará de mantener el nivel exhibido en el arranque liguero, en el que ha sumado cuatro puntos y ha dejado buenas sensaciones. Se impuso, por segunda temporada consecutiva, en el Villamarín, jugando con oficio tras estar con uno más y aguantando la lógica presión de la grada del Betis;empató en el Bernabéu en un final de encuentro en el que, incluso, pudo sacar algo más ante el Real Madrid;y perdió con el Levante en el Ciudad de Valencia quizá en su mejor partido.
Para el encuentro de este domingo, Sergio González recupera a los tres lesionados en el arranque de la Liga, Sandro Ramírez, que apenas pudo jugar diez minutos en el estreno; Alcaraz, que tuvo que pedir el cambio en ese mismo partido en la segunda parte; y Moyano, que se lesionó en el Bernabéu. Los tres podrían perfectamente ser titulares este domingo -como ya lo fueron ante el Betis-, aunque el técnico no suele ser muy amigo de grandes revoluciones. Enes Ünal, Fede San Emeterio y Porro han sido sus sustitutos hasta el momento y puede que lo sigan siendo, al menos, por un día.
Sergio González cuenta este año con más variedad, sobre todo en ataque. La llegada de Sandro le permite tener a tres jugadores con gol -aunque este último lleve tres temporadas sin anotar en partido oficial-. Guardiola marcó en los dos primeros encuentros. Y Ünal parece el complemento perfecto. Mientras, Stiven Plaza, de nuevo lesionado; y el canterano Miguel -que ya se ha estrenado como goleador con el Promesas- esperarán su oportunidad. De la misma forma, en las bandas hay tantas alternativas (Plano, Hervías, Waldo, incluso Porro y Antoñito) que Toni, hombre indiscutible el año pasado, apenas ha jugado unos minutos en ésta. La defensa y el centro del campo podían generar más dudas, pero las irrupciones de Salisu y San Emeterio las han apaciguado.
Este domingo, Sergio volverá a armar su particular puzzle, consciente de las fortalezas de un rival que, pese a ser un recién ascendido, está dando un nivel de equipo consolidado.
Osasuna acumula 5 puntos, gracias a su victoria en el campo del Leganés, con gol de Chimy Ávila; el empate en su estreno en El Sadar ante el Eibar (0-0) y la igualada ante el Barça (2-2, con sendos tantos de Roberto Torres). Los rojillos, de esta manera, son uno de los seis equipos invictos en lo que va de temporada.
Con Jaboba Arrasate en el banquillo, el cuadro navarro tiene once caras nuevas respecto al año pasado, destacando las incorporaciones de Rubén García y Chimy Ávila, ambos llamados a ser titulares toda la temporada y por los que Osasuna desembolsó casi 6 millones de euros. A ellos hay que unir la llegada de Marc Cardona, por otros 2,5 millones; más Brandon y Robert Ibáñez, por 2 cada uno. En total, el club se ha gastado en fichajes 13.450.000 euros. Iñigo Pérez, Luis Perea, Unai García y Kike Barja son baja y habrá que ver la evolución de Darko Brasanac y Javi Martínez. 
22.000 abonados. Esa es la cifra que ronda ya el Real Valladolid, que ha batido todos los registros y que espera que cada fin de semana Zorrilla presente una gran entrada.