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El turismo extranjero ralentiza la recuperación del sector

Óscar Fraile
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La recomendación de no viajar a España en los países que más visitantes reportan a Valladolid ha hecho que no lleguen ni la mitad de extranjeros que antes de la crisis

El turismo extranjero ralentiza la recuperación del sector

La ministra de Industria, la vallisoletana Reyes Maroto, avanzó esta semana que España cerrará el último trimestre de 2021 con 10,6 millones de turistas extranjeros, lo que representa un 64 por ciento de aumento respecto al mismo periodo del año pasado, mucho más afectado por la pandemia. Maroto hizo un avance, puesto que el Instituto Nacional de Estadística (INE) no publicará esta estadística hasta el 25 de enero, pero lo cierto es que el dato revela que este indicador en España presenta unos números más modestos que los de Valladolid. La provincia recibió entre enero y noviembre a 62.583 viajeros foráneos, un 80,1 por ciento más que en el mismo periodo del año pasado, pero todavía un 51,6 por ciento menos que en 2019, antes de la pandemia. A expensas de lo que pueda pasar en diciembre, y sin que el sector tenga muchas esperanzas en los datos, dada la incidencia de la variante Ómicrom, lo cierto es que estas cifras revelan que, al menos en Valladolid, no se ha cumplido el objetivo que expresó la ministra en verano de recuperar este año al menos la mitad del turismo foráneo que había en 2019. Los 129.127 extranjeros que vinieron entre enero y noviembre de ese año a Valladolid se han quedado en 62.583 en estos once meses de 2021. Menos de la mitad.

Si se revisa cómo se ha recuperado el turismo desde el último año sin pandemia, es evidente que el internacional mejora a un ritmo más lento que el nacional. En el periodo analizado, los viajeros extranjeros han caído un 51,6 por ciento en Valladolid, y los procedentes de España 'solo' un 31,1 por ciento. Lo mismo sucede si se analiza por separado la capital. De los 334.090 nacionales de 2019 se ha pasado a 229.115, es decir, un 21,5 por ciento menos. En cambio, los turistas extranjeros han caído un 53,3 por ciento, al pasar de 82.685 a 38.680.

Las restricciones y recomendaciones emitidas por algunos países están detrás de estas cifras. Por ejemplo, en Francia, que es la principal fuente de turistas extranjeros, con casi el 20 por ciento. A mediados del año pasado, el Gobierno galo, en palabras del secretario de Estado de Asuntos Europeos, Clément Beaune, pidió a sus ciudadanos que, en la medida de sus posibilidades, no se desplazasen a España ni Portugal. La razón: la situación «particularmente preocupante» que, a su juicio, vivían por entonces los dos países. Lo mismo hizo en mayo el Gobierno británico, segundo país que más turistas desplaza anualmente a Valladolid. Y la misma política está aplicando ahora Estados Unidos.

Recuperación del sector

Independientemente del turismo internacional, lo cierto es que el sector sigue recuperando posiciones. Los 456.259 visitantes en toda la provincia representan casi un 65 por ciento más que los del mismo periodo del año pasado, pero todavía un 35 por ciento menos que los de 2019. Los datos también demuestran que la recuperación en la capital es más acelerada que en la provincia, puesto que los turistas aumentaron un 83,4 por ciento para llegar a 267.795, si bien siguen siendo un 35,8 por ciento menos que antes de la pandemia.

La misma tendencia muestran las pernoctaciones. Entre enero y noviembre se registraron 782.996, un 61 por ciento más que el año pasado, pero un 45,5 por ciento menos que en 2019.

Otra buena noticia es la recuperación del empleo en el sector hotelero, aunque todavía hay menos establecimiento abiertos que antes de que empezara esta terrible crisis para el sector. Si en febrero de 2020 funcionaban 124, ahora solo hay 111, pero las 1.140 personas empleadas están muy cerca de las 1.174 que había antes de la crisis, según los datos del INE. En la actualidad también hay menos habitaciones disponibles (4.128 frente a las 4.381 de hace casi dos años), lo mismo que sucede con las plazas estimadas (7.808 frente a 8.238).

Poco a poco también va mejorando la ocupación media en los hoteles, aunque todavía hay un generosos margen para alcanzar las cifras de 2019. Entre enero y noviembre la ocupación media de plazas fue del 32,8 por ciento, once puntos por encima del año pasado, pero diez puntos menos que en 2019. Si se tienen en cuenta solo los datos de los fines de semana, la ocupación media sube hasta el 39,7 por ciento.

Por último, la estancia media también muestra una leve mejoría, hasta los 1,75 días por visitante. Una cifra que incluso mejor los 1,73 días del año 2019.