La mitad de los abonados del Pucela opta por quedarse

M.B
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Más del 50% de los socios del Real Valladolid han solicitado mantener como crédito para el año que viene la parte proporcional del carné no disfrutada

Aficionados del Real Valladolid celebran un gol ante el Granada.

Más de la mitad de los abonados del Real Valladolid han mostrado su predisposición para renovar su vínculo con el club al elegir la opción de reservar el importe correspondiente de su abono actual como crédito para la próxima temporada. Es decir, de los 22.212 abonados que ha tenido la entidad esta campaña 2019-20, más de 11.000 quieren renovar su carné el siguiente curso. Al menos así lo han dejado entrever con esa reserva del dinero para la próxima temporada 2020-21. Esta cifra, a falta de hacerse oficial ya que el club está solucionando las últimas incidencias, se completaría con un 33 por ciento de devoluciones del importe y un 14-15% de renuncia al dinero del abono no disfrutado en las últimas seis jornadas del campeonato liguero.
El Real Valladolid puso a disposición de sus abonados a mediados de junio una plataforma para que fuesen ellos los que decidiesen qué hacer con el importe que les correspondía por no haber podido disfrutar del abono en su totalidad, es decir de esos últimos seis encuentros, los que se están jugando desde el regreso de LaLiga sin público.
Desde el 15 de junio y hasta este pasado lunes, los más fieles del club debían elegir entre una de las tres opciones que se daban desde la entidad: ese crédito para la próxima temporada, la devolución del importe o bien si no se seleccionaba ninguna de las dos, la renunciaba al dinero.
A escasas horas de que se cerrase el plazo para elegir alguna de esas opciones –plazo que se amplió un día más de lo estipulado en su momento–, el director del Gabinete de Presidencia, David Espinar, daba, en una entrevista en La 8 el mismo lunes, las cifras que ya tenía el club: «Sin ser definitivas, entorno al 52% son personas que han reservado esa cantidad como crédito para la renovación. Un 33-34 por ciento han solicitado el reintegro de ese dinero. Y el resto lo habrá donado al club». Hay que recordar que esta última opción, según apuntan desde el Real Valladolid, surge como consecuencia de los «muchos mensajes» de los abonados que escribían diciendo que renunciaban a esa parte proporcional y que se la cedían al club. 
De esta forma solo un tercio optaba por el reintegro del dinero, estipulado en un 31,58% del precio del abono, de cuya parte había que deducir un 30 por ciento, de la donación realizada a la Fundación Real Valladolid. Es decir, por poner un ejemplo, un abonado adulto en Tribuna Este pagó 425 euros a principio de la temporada. Los seis encuentros no disfrutados equivalen a ese 31,58 por ciento sobre los 19 que estaban previstos. Así, al abonado le corresponderían en teoría 134,21 euros, pero habría que quitarle ese 30 por ciento para la Fundación que, como recogía el club, se trata de una donación que «no puede ser reintegrada en cuanto que sus fondos son destinados para realizar la obra social convenida con entidades sin fines lucrativos y con fines solidarios, por lo que sus fondos no se encuentran al alcance del club, sino de la Fundación, entidad amparada a los beneficios fiscales de la Ley 49/2002. El 30% de la donación a la Fundación supone un beneficio fiscal reflejado en su declaración del impuesto sobre la renta como deducción tributaria a su favor por lo que este importe no es reversible por el club». De ahí que finalmente el importe devuelto a dicho abonado es de 93,95 euros.
Estas devoluciones ya las ha hecho efectivas esta misma semana el club en las cuentas de sus abonados.
Abonos 2020-21. El Real Valladolid ya trabaja en todos los escenarios posibles para la temporada 2020-21. Así, lo reflejaba hace unos días, señalando que estaba estudiando «las posibilidades para la próxima temporada debido a la incertidumbre sobre la situación generada por la Covid-19 y comunicará la decisión en el momento oportuno». Por ello, los que hayan optado por reservar el dinero a modo de crédito, éste se aplicará automáticamente cuando se proceda a la renovación del abono; y los que hayan pedido devolución no perderán su condición de abonado si luego desean renovar.

El club tenía previsto no dejar entrar público a Zorrilla 
LaLiga envió hace dos semanas el borrador de un protocolo para la vuelta de los aficionados a los estadios con toma de temperatura antes de acceder a las gradas, franjas horarias escalonadas de llegada y salida, entrega de agua a los seguidores, además de una preinscripción, mediante una aplicación, de los aficionados que quieran asistir a los campos. Un protocolo con vistas al inicio de la próxima temporada, pero con idea incluso de aplicarlo en los últimos partidos de esta. Algo que la presidenta del CSD, Irene Lozano, dejó claro este jueves que no iba a ocurrir: «Lo más seguro para todos es terminar la Liga sin público», ya que la situación «está yendo muy bien hasta ahora».
El Real Valladolid ya había dejado antes clara su postura. «Con todo el dolor de nuestro corazón, impediría que hubiese público en nuestro estadio», señalaba esta semana el director del Gabinete de Presidencia del club, David Espinar; aclarando que este punto de vista «tiene que ver con la seguridad. Consideramos que aún no podemos garantizar la seguridad de todas las personas que vayan a un estadio. Bastante difícil está siendo meter a 200 personas en los estadios, encargarte de una expedición en los desplazamientos como para introducir a 8.000 en Zorrilla o 30.000 en el Camp Nou. La opinión pública casi tiene asumido que se va a acabar el campeonato sin público y nos parecía muy arriesgado para la seguridad, al margen de los perjuicios económicos, de reputación, organización...».
El Real Valladolid quiere fútbol con aficionados, porque lo otro se tilda como desastre, pero, como añade Espinar «entiendo en que en estas circunstancias era irresponsable pensar en la presencia del público en los estadios».
De esta forma, los dos últimos encuentros del Real Valladolid en el José Zorrilla, ante el Barcelona, este próximo sábado, 11 de julio, y el Betis, como cierre de la competición, serán sin público en las gradas del estadio, como ha venido ocurriendo desde que volviese LaLiga hace unas semanas tras el parón por la covid.