«Todos los días recibo varias llamadas para cambiar alguna»

M.B
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Francisco Javier Santos, dueño ya jubilado de la última tienda numismática de Valladolid, aún atienda por teléfono algunas consultas

Francisco Javier Santos, dueño ya jubilado de la última tienda numismática de Valladolid. - Foto: Jonathan Tajes

Francisco Javier Santos Bobillo cerró en marzo de 2020 la última numismática de Valladolid. A pesar de ello, mantiene activo un teléfono móvil para consultas y asegura que cada día recibe «varias llamadas para preguntarme si pueden cambiar aún pesetas o si se las puedo comprar. Alguno incluso se llega a cabrear cuando les digo que la mayoría de las monedas o billetes ya no valen nada o casi nada».

Llevaba desde finales de los años 70 con la tienda abierta en la calle Marina Escobar. Desde allí ha observado, sobre todo, el perfil del coleccionista. Aunque en Valladolid no hay asociación como tal, sí hay muchas personas que han acabado coleccionando billetes o monedas: «Normalmente se empieza de pequeño y a medida que se va creciendo se amplía, con los viajes. Si hay una verdadera afición, y se tiene poder adquisitivo, se puede ya empezar con una etapa o con un rey».

Recuerda que ha habido coleccionistas en todas las épocas desde que en el 700 A.C se inventaran las monedas –«antes se usaba sal o conchas»– y que los grandes coleccionistas han sido los reyes, como la de Inglaterra. En cuanto a las pesetas, cree que hubo épocas, las de Alfonso XII y XIII, más fuertes con monedas de plata; y otras, como la de Franco, con una moneda ‘más vulgar’, «salvo en piezas rarísimas y de una tirada de apenas 40-50». En cuanto a los vallisoletanos que se hayan quedado y que quieren cambiar... «no hay solución, a no ser que sean monedas raras».