Los robos de coches caen a mínimos pese a la banda del BMW

A. G. Mozo
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La provincia ha sufrido 99 sustracciones de vehículos en 2019, un 7% menos que en 2018 y tres cuartas partes de los casos que se dieron en 2016, el año de eclosión de esta banda. Guardia Civil y Policía esclarecen más de un tercio de los casos

Seat León abandonado en el Canal del Duero tras ser robado en un garaje del barrio de San Pedro Regalado. - Foto: @PoliciaVLL

La estadística dice que se denuncia un robo de un coche cada dos días en Valladolid y que de los casi dos mil casos contabilizados durante la última década en la provincia se ha conseguido esclarecer algo más de un tercio. ¿Pocos? Puede parecerlo, pero los informes del Ministerio del Interior desvelan que, en realidad, son bastantes más de lo que podría pensarse, puesto que ese 35% de efectividad obtenido por Policía y Guardia Civil en el campo de las sustracciones de vehículos está por encima de las resoluciones de la gran mayoría de delitos contra el patrimonio (hurtos, estafas y casi los demás tipos de robos). Al hacer la misma cuenta con el grueso de esos tipos delictivos, se descubre que de los 127.678 denunciados en Valladolid entre 2010 y 2018 (son los últimos datos disponibles) se han esclarecido 25.821, es decir, el 20,2 por ciento. 
A la estadística le falta sumar lo del recientemente cerrado 2019, del que solo hay datos de los casos conocidos (hasta el cierre del tercer trimestre), pero no de los que se han resuelto. Las cifras facilitadas desde Interior son halagüeñas, ya que se está en mínimos históricos, pese a la irrupción de una nueva versión de la banda del BMW, que está en su punto álgido de actividad en este inicio de 2020 y que parece haberse decantado más por los Seat León que por los BMW, otrora sus coches fetiche.
Esta versión 3.0 de la banda todavía no deja un destrozo en Valladolid como el que hizo en 2016, el año de su gran eclosión y en el que el dato de sustracciones de vehículos en la provincia era de 133 al cierre del tercer trimestre también (un 34% más que ahora) y que se fue hasta los 212 en el tramo fin al de aquel año en el que la banda se desató con su ‘mediático’ asalto al Media Markt que había en Equinoccio Zaratán y que terminaría cayendo entre marzo y mayo de 2017, con la detención del cabecilla, José Luis R.D. (‘Pipi’), durante una operación conjunta de Policía y Guardia Civil en la que se terminó arrestando a otras 67 personas y en la que se esclarecieron 120 delitos, con un botín de veinte millones de euros. 
Buena parte de aquellos delitos esclarecidos eran robos de coches. En 2016 se resolvieron 81 de los 212 casos que se denunciaron (38,2%), mientras que la caída de la banda del BMW en 2017 propició que el porcentaje se fuera al 48,8% (62 de 127), mientras que en 2018 la cifra bajó al 31% (41 de 131), muy en la línea de lo marcado en el grueso de la década, periodo en el que se han esclarecido 613 de los 1.749 robos de coches denunciados en esta provincia (35%).
Interior no ofrece aún datos de tasas de resolución de delitos de un 2019 que acumula 99 casos, un 7% menos que el año anterior (cuando se llegó al tercer trimestre con 107 denuncias de sustracciones) y casi las mismas que en 2017: 98. De los 99 robos, 70 se han producido en la capital y el resto, en la provincia, fundamentalmente en municipios del alfoz como Arroyo, uno de los nichos favoritos de actuación de una banda del BMW que, en esta versión 3.0, también ha decidido ‘repartir’ sus robos por buena parte de Castilla y León. «En Valladolid se les ha presionado mucho y eso ha provocado que actúen en otras provincias de la Comunidad», tal como explican fuentes policiales. 

EN OTRAS PROVINCIAS

Y, así, se han dado robos de vehículos con el sello de esta organización en León, Zamora, Palencia y Burgos. Buscan pescar en aguas más tranquilas que un Valladolid donde «están ya muy marcados», en provincias en las que «no les conocen tanto», donde «van, roban los coches, dan el palo que sea y desaparecen ya a más de cien kilómetros».
Todo esto también constituye una novedad para la investigación, ya que en la primera versión de la banda del BMW las sustracciones de vehículos no se concentraban tanto en la capital, sino que se iban repartiendo más por el alfoz y no se solía ‘visitar’ otras provincias. Los datos estadísticos de aquellos años lo atestiguan, a pesar de que no todos los casos lleven la firma de esta banda. Así, en 2016 (datos al cierre del tercer trimestre) 60 de los 133 casos eran de la capital, por los 59 (de 98) de 2017 y los 77 (de 107) de 2018.
La banda del BMW ha estado detrás de muchos casos, pero no de todos. Las fuentes consultadas explican que los coches robados suelen tener tres salidas: su uso en otros asaltos, tanto para alunizajes o para las fugas posteriores a los asaltos; su venta por piezas para recomponer vehículos robados, de tal modo que se les pueda ir dando salida; o su comercialización en el mercado negro, con el retoque de bastidores, placas de matrícula, color de pintura....La primigenia banda del BMW los utilizaba en las dos primeras opciones, dentro de un complejo entramado en el que ‘Pipi’ conectaba sus múltiples tipos de robos de mercancía cargada en camiones o en naves, con la venta de los vehículos a una subtrama que los desmontaba y hacía ‘nuevos’ coches.

EN TRES MINUTOS

Un informe de  TIREA (el ente para Tecnología de la Información para Entidades Aseguradoras) desvela que los tres vehículos más sustraídos en 2018 fueron, por este orden, el Seat Ibiza y León, el Volkswagen Golf, el BMW Serie 3 y el Citroën Xsara. Y todo, en un operativo que en la mayor parte de los casos no supera los tres minutos. Son sustracciones en las que ya no se necesita ni el clásico ‘puente’, sino lo que hacen estos delincuentes es una especie de ‘hackeo’ del vehículo de turno, muy al estilo de como si se hiciese a un ordenador o un teléfono móvil. Los asaltantes rompen una ventanilla o fuerzan la cerradura y después ya tienen acceso al OBD (On-Board Diagnostic) del BMW, el León o el turismo elegido, a través del cual, pueden reprogramar el ordenador de a bordo y se convierten ya en los nuevos ‘propietarios’ del vehículo, gracias a unos chip que se pueden compran por internet por «unos pocos euros».
Desde ahí empieza el trabajo de las Fuerzas de Seguridad para dar con cada uno de esos coches que, a veces, aparecen quemados (para eliminar pruebas) o tirados en el Canal del Duero tras robar en unos trasteros (esto, por cierto, no fue obra de la banda del BMW). En la última década se ha esclarecido el 35% de esos delitos de sustracción de vehículo, lo que es prácticamente el mismo porcentaje obtenido por Interior en el grueso de infracciones penales registradas en Valladolid: 61.004 de las 167.411 conocidas (el 36,4%) lograron ser resueltas.
Contrastan estos datos con los que se han obtenido en los delitos contra el patrimonio, ese 20,2% acumulado durante la década (25.821 resueltos de 127.678) que es casi un calco del porcentaje del último año, cuando se resolvieron 2.695 de los 13.308 (20%) delitos contra el patrimonio denunciados.
En esa lista hay 4.971 hurtos (1.198 esclarecidos, el 24%), 3.231 estafas (609 aclaradas, el 18%), 2.241 delitos de daños a las cosas (249 resueltos, apenas un 11), 686 asaltos a viviendas (76 esclarecidos, otro 11%) y 431 robos con fuerza en establecimientos (94, un 21%, resueltos).
Todo ello contrasta con el elevado grado de resolución de los atracos, ya que las Fuerzas de Seguridad lograron esclarecer en Valladolid dos tercios de los robos con intimidación y violencia denunciados: 90 de los 131 del último año, 938 de los 1.631 (57%) de la década.