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Valladolid apuesta por el turismo termal

D.V.
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Los balnearios retoman con fuerza la actividad con un incremento de la demanda joven frente al público tradicional de más edad

Valladolid apuesta por el turismo termal - Foto: EUROPA PRESS

La provincia de Valladolid brinda al visitante una amplia oferta de turismo termal que combina patrimonio histórico y arquitectónico con una cuidada gastronomía, tratamientos de bienestar, relax y entornos naturales privilegiados.

Grandes hoteles balnearios, varios de ellos ubicados en antiguos monasterios y edificios de imponente arquitectura, se complementan con una variedad de centros que ofrecen tratamientos termales y de spa a lo largo de la provincia.

Así, es posible disfrutar de una estancia a orillas del río Duero en un monasterio cisterciense del siglo XII, como ocurre en el hotel balneario Castilla Termal Valbuena, ubicado en la pedanía de San Bernardo de Valbuena de Duero, uno de los ejemplos mejor preservados del legado de la Orden del Císter en España, informa Europa Press.

En plena 'Milla de Oro' de la Ribera del Duero, este alojamiento termal de cinco estrellas comparte el monasterio de Santa María de Valbuena con la Fundación Edades del Hombre, guardián y divulgador por excelencia del arte sacro en Castilla y León.

En torno a su magnífico claustro se disponen las distintas estancias del establecimiento, que cuenta con 80 habitaciones de diferentes categorías y que encuentra en la sostenibilidad una de sus señas de identidad, como destaca su director, Javier Polo.

Con este objetivo, Castilla Termal Valbuena apuesta por la biomasa y la geotermia para reducir el consumo de combustibles fósiles, al tiempo que trabaja en un proyecto de recogida del agua de lluvia para su aprovechamiento como regadío y otro para disminuir en un diez por ciento el consumo eléctrico gracias a la instalación de placas solares.

Sin embargo, son los tratamientos de bienestar y la calidad de sus aguas termales las que representan, junto con su historia y patrimonio, el gran atractivo del balneario, que apuesta por el concepto 'detox' integral, para lo que se apoya en figuras como la del chef Miguel Ángel de la Cruz, cuyo restaurante La Botica de Matapozuelos cuenta con una Estrella Michelin.

A esto se suma el incomparable marco natural del río Duero, que permite al cliente llenar sus pulmones y llenarse también "a nivel emocional", como recalca Polo, quien subraya la combinación que ofrecen en Valbuena de desintoxicación a través de la alimentación y tratamientos en la piel con dos de los productos señeros de la Ribera: la uva y el vino.

 

LA CERCANÍA DE LAS BODEGAS

Esa cercanía de las más famosas bodegas de Ribera del Duero y la posibilidad de visitarlas forman parte de la experiencia que busca el cliente de Castilla Termal Valbuena, alojamiento que ultima un acuerdo con 'Relais & Châteaux' para que lo incluya en su catálogo.

Con todo ello se busca potenciar la presencia del visitante internacional, que actualmente representa un 30 por ciento del total, mientras el 70 por ciento restante lo engrosan turistas nacionales, en su mayor parte procedentes de Madrid.

Del extranjero, son estadounidenses y mexicanos los que más acuden a Valbuena con la intención de "descubrir la Ribera y sus bodegas", pero también la cercanía de la naturaleza que refuerza esa invitación al cuidado personal. Por ello, su director reconoce que tras lo peor de la pandemia, el hotel espera cerrar el año con mayores niveles de ocupación que en 2019.

La Ribera del Duero dispone de otros espacios donde disfrutar de una escapada termal, como el Hotel&Spa Arzuaga en Quintanilla de Onésimo --que ofrece tratamiento a base de vino y cuenta también con la Estrella Michelin del chef Víctor Gutiérrez y su Taller--; el Hotel&Spa Convento Las Claras, el Hotel Alejandro Fernández y Lavida Vino-SpaHotel en Peñafiel.

En el sur de la provincia, un magnífico palacio de finales del siglo XIX acoge el Gran Hotel Balneario Palacio de Las Salinas, en Medina del Campo, construido en el mismo estilo ecléctico que González Riancho y Bringas Vega implantaran en España con el famoso palacio de la Magdalena de Santander.

Situado a cuatro kilómetros del casco urbano de la Villa de las Ferias, el terreno sobre el que se asienta era ya conocido por los agricultores de la zona desde el siglo XVII, pues acudían a bañarse en las aguas salobres que emanaban del lugar y que tenían propiedades sanadoras y antiinflamatorias.

Así lo destaca el gerente de este establecimiento, Agustín Pescador Rafael, quien subraya los beneficios de los recursos termales de Palacio de las Salinas, pues su agua, extraída de varios manantiales, es "una de las mejores de Europa" para tratamientos de cuidado de piel y huesos y "una de las pocas que reduce los efectos de la psoriasis".

Procedentes fundamentalmente de Madrid, aunque también de otros lugares como País Vasco y Galicia, amén del público local, los visitantes y huéspedes de este hotel balneario han reducido su media edad a medida que, como destaca el gerente, la gente "ha ido tomando conciencia de la importancia de cuidarse desde la juventud", un rejuvenecimiento de la clientela que la interrupción de los viajes del Imserso por la pandemia ha acentuado.

 

ESCAPADAS DE RELAX

Así, las escapadas románticas, de relax o simplemente de salud entre clientes jóvenes y de mediana edad ha ido ganado peso en Palacio de las Salinas, un espacio que cuenta con 68 habitaciones y que da empleo actualmente a 44 trabajadores.

Perteneciente a la cadena Castilla Termal, al igual que el de Valbuena de Duero, el Balneario de Olmedo se encuentra en otro monasterio del siglo XII, el de Sancti Spiritus, en la Villa del Caballero, cuyas aguas medicinales están documentadas desde entonces y cuyo caudal aún alcanza los 1,5 millones de litros de agua salada diarios.

"Ofrecemos piscinas, aguas saladas naturales de manantial, saunas, circuitos de contrastes en un patio mudéjar, una poza de agua fría, otra agua caliente, duchas bitérmicas, hammam y tratamientos con técnicas especializadas", explica su director, Diego Sanz.

En declaraciones a Europa Press, Sanz ha subrayado los efectos "sedantes" de las aguas del Balneario de Olmedo, con las que Castilla Termal elabora productos propios de cosmética, una oferta termal que se une a la actividad del hotel, que dispone de 82 habitaciones construidas sobre las antiguas celdas del convento en el que pernoctaron figuras de la talla de la reina Juana I de Castilla o Santa Teresa de Jesús.

Los eventos y celebraciones, con salones para recibir hasta 400 comensales, son otro de los atractivos de este establecimiento cuyo visitante procede también en su mayoría de Madrid, si bien su director reconoce un cambio en el perfil del cliente, con muchos que acuden a disfrutar de una comida o recibir un tratamiento termal sin quedarse a dormir en el hotel y "cada vez más gente joven y familias con niños", frente al tradicional huésped de mayor edad.

El atractivo cultural y patrimonial que ofrece Olmedo --conocida como la villa "de los siete sietes" por su número de puertas de la muralla, conventos, iglesias, plazas, fuentes, casas nobles y pueblos de su alfoz-- es otro de los reclamos que explota este hotel balneario, cuyo responsable destaca la "buena relación" que mantienen con los vecinos del municipios.

El concepto que Castilla Termal ofrece a sus clientes, que trasciende de lo que sería un hotel y un balneario forma la base del nuevo proyecto en que se encuentran inmersos los establecimientos tanto de Valbuena como de Olmedo. Bajo el nombre de 'Tantum', este proyecto recoge la filosofía y la forma "de hacer las cosas" de la firma, en un entorno sostenible y buscando "las mejores terapias, los mejores productos y los mejores equipos humanos" al servicio del cliente.

Junto a estos balnearios, el Hotel Vincci Frontaura en la capital y el Centro Termal Jemaje en Íscar completan la oferta termal de la provincia de Valladolid.