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Fernando Aller

DESDE EL ALA OESTE

Fernando Aller

Periodista


Castilla y León desde Roma

16/07/2021

Roma ha dado el pistoletazo de salida esta semana al Año Jacobeo. La exposición abierta en la Plaza de España de la capital italiana significa un reclamo de suma importancia para Castilla y León. El Año Jacobeo correspondía exclusivamente al 2021, pero debido al Covid el Papa otorgó la misma consideración al próximo año. La confluencia de la libertad recobrada con la vacunación y el deseo de volver a vivir la naturaleza que nos fue secuestrada con los confinamientos, ofrecen las mejores perspectivas para la ruta por antonomasia del Camino de Santiago, un trayecto de casi ochocientos kilómetros desde Roncesvalles a Santiago de Compostela, de los cuales más de la mitad discurren por Castilla y León. La Ruta Jacobea del Camino Francés, descrita en la primera «guía turística» que se conoce, del monje Aymeric Picaud datada en el año 1140, incluida en el Códice Calixtino, fue declarada Primer Itinerario Europeo de Interés Cultural por el Consejo de Europa en 1987 y considerada a su vez Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La pandemia, quién lo iba a pensar, ha tenido otra vertiente positiva para el desarrollo del Camino. La extraordinaria dotación económica ordenada por la UE para reactivar la economía, beneficia al Camino Francés y a otros que desde diversos puntos de España confluyen en él, aunque de menor relevancia histórica. La dotación supera los 120 millones y una parte importante serán destinados a la rehabilitación de monumentos. Otras partidas tienen como fin mejorar «la experiencia de los peregrinos», atendiendo a las infraestructuras que han de utilizar. A las autoridades de Castilla y León les corresponde en este sentido aprovechar la ocasión para hacer del Camino una ruta mejor, más transitable, atendiendo al principio con frecuencia olvidado de que no importa tanto la gran obra como los pequeños detalles y su mantenimiento posterior. Está bien que se planten árboles para dar sombra al peregrino, por ejemplo, pero de poco servirá la acción si después se dejan secar. Y esto ya ha ocurrido con planes anteriores. Cabe confiar en que algo se habrá aprendido, porque la ocasión no es previsible que se repita.