Problemas en la zaga azulgrana

Agencias
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El Barcelona afrontará el decisivo partido ante el Nápoles con una defensa en cuadro en la que solo Piqué tiene su presencia asegurada

El entrenador del FC Barcelona Quique Setién (d) conversa con el defensa francés Clément Lenglet (i) durante un entrenamiento - Foto: Alejandro García

A falta de pocos días para la vuelta de los octavos de final de la Champions League entre el Barcelona y el Nápoles, el conjunto catalán tan solo tiene asegurada la presencia de Gerard Piqué en el eje central de la defensa. Problemas para Setién.
Samuel Umtiti está descartado por sanción y Clement Lenglet es seria duda a causa de sus molestias en la ingle derecha. Además, Ronald Araújo, a quien Bartomeu aseguró que la próxima temporada tendrá ficha del primer equipo, tampoco estará disponible por un esguince en el tobillo derecho que se hizo en la final de la promoción de ascenso a Segunda División con el filial. Por si fuera poco, Jorge Cuenca, central del Barça B que esta semana se estaba entrenando con el primer equipo, se lesionó ayer y también es duda para el decisivo encuentro del sábado 8 de agosto.
Así, en Piqué, quien ha jugado 3.806 de los 4.410 minutos que ha disputado el conjunto azulgrana este curso, recaerá la mayor parte de la presión para frenar el ataque napolitano siempre que ningún contratiempo de última hora complique aún más la situación para Setién.
A estas alturas de la temporada, en el Barça se echa de menos la presencia de, por lo menos, un central más. Pero en el mercado de invierno el club decidió ceder Jean-Clair Todibo al Schalke 04 después de que solo estuviese en el terreno de juego durante 167 minutos en el primer tramo de la campaña.
Los problemas culés en el eje de la defensa empezaron después del Mundial de Rusia 2018, cuando Umtiti regresó con unas molestias persistentes en la rodilla izquierda que empezó a notar al final del curso 2017-2018 . El defensa forzó para jugar el torneo con Francia (y ganarlo) y no se quiso operar, como tampoco ha querido hacerlo hasta el día de hoy. A partir de entonces pasó de ser un titular indiscutible en el Barça y un central con un futuro muy prometedor a tener un papel secundario.
La buena noticia del verano del Mundial en este sentido fue que llegó Lenglet al club, un central que demostró un excelente rendimiento de inmediato, que se adaptó muy bien a la forma de juego azulgrana y que con Piqué forma una de las mejores parejas de Europa.
Pero, de todas formas, el cuadro catalán lleva dos temporadas corto de efectivos en una posición clave para un equipo que aspira a todo.