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Amigo destaca el mejor dato de afiliados a la SS en 10 años

SPC
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La consejera de Empleo e Industria confía en que el desempleo recupere el próximo mes las cifras anteriores a la pandemia

La consejera de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo, antes de iniciar su comparecencia en las Cortes. - Foto: Leticia Pérez (Ical)

La consejera de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo, se felicitó por que Castilla y León, pese a la pandemia, alcanzó el mejor dato de afiliados a la Seguridad Social de la última década para un mes de agosto, con un incremento superior a los 41.000 desde comienzos del año, hasta situar la cifra en los 936.902 inscritos, y espera que el desempleo se sitúe en niveles prepandemia al finalizar el mes de septiembre.

La consejera, que compareció en las Cortes, dio cuenta de lo realizado en los dos primeros años de legislatura y en la que, entre otros datos, incidió en que más de 30.000 castellanos y leoneses perdieron su empleo entre marzo de 2020 y enero de 2021 como consecuencia de la pandemia, pero el ritmo de recuperación, superior a la media nacional, ha permitido que casi 25.000 desempleados hayan abandonado las listas del paro desde febrero.

A esta recuperación, señaló la consejera, han contribuido las medidas llevadas a cabo por la Junta, tanto a través de las políticas activas de empleo como de las medidas extraordinarias puestas en marcha para paliar las consecuencias de la pandemia y apoyar la recuperación de los sectores más perjudicados.

Así, para contener el impacto laboral y económico de la crisis sanitaria entre trabajadores, autónomos y pequeñas empresas, Empleo e Industria ha destinado más de 100 millones en ayudas directas a estos colectivos.

Estas ayudas se han articulado a través de tres grandes programas: el plan de medidas para la protección a los trabajadores, a las empresas y a las familias, que ha distribuido 18.778.698 euros entre 26.598 desempleados, trabajadores, empresas y autónomos; el plan de choque, con 61.480.245 euros y 18.697 beneficiarios; y finalmente, el programa para autónomos y trabajadores por cuenta propia que está ejecutándose con 8.438 solicitudes y un presupuesto estimado de 21 millones.

Amigo subrayó que todas estas ayudas se han dirigido al mantenimiento del empleo en las pymes de Castilla y León mediante la financiación de cuotas a la Seguridad Social, la subvención de equipos de protección colectiva o individual frente a la covid-19, la incentivación para contratar trabajadores despedidos durante la pandemia, el apoyo a la reincorporación de los autónomos después del cese de actividad, al fomento del consumo en el comercio de proximidad y al apoyo de creación de plataformas de venta online.

Asímismo, Empleo e Industria habilitó ayudas económicas para los desempleados sin prestación y para complementar las rentas de unos 15.000 trabajadores en ERTE.

Formación.

Por otro lado, la consejera situó la formación como uno de los pilares de la recuperación y la transformación verde y digital que está afrontando el tejido productivo de Castilla y León, conectando la oferta formativa con las necesidades reales de las empresas.

Amigo recalcó que los programas de formación cuentan este año con una inversión de 126 millones a través del plan de empleo y que ya están convocados la práctica totalidad de los programas.

Además, explicó que dentro de esa oferta formativa se han incrementado de forma sustancial las acciones vinculadas a las nuevas competencias digitales y se ha puesto en marcha el programa ‘Reto Castilla y León Cibersegura’. Una iniciativa, dotada con 20 millones, tiene el doble objetivo de impulsar la transformación digital segura y aprovechar las oportunidades de empleo vinculadas a la ciberseguridad y a la digitalización.

Plan industrial.

Finalmente, entre otros asuntos de su departamento, recordó que el primer plan director de Promoción Industrial 2017-2020 ha permitido realizar inversiones por 948 millones durante sus cuatro años de vigencia, un 13% más de la inversión prevista. Incidió en que esta estrategia industrial ha permitido que el peso de la industria manufacturera se haya incrementado en más de dos puntos, situándose en el 18,4 por ciento, 2,3 puntos por encima de la media nacional (16,1% en España).