El aperitivo de cada día

Óscar Fraile
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El paseo sentimental por Valladolid del vicepresidente del gremio de libreros

El aperitivo de cada día - Foto: Jonathan Tajes

1. Restaurante El Hueco. Un negocio situado cerca de la casa de Marco Antonio y donde pasa «los mejores momentos» junto a sus seres queridos. Es un punto de partida cuando queda con sus amigos para hacer deporte y un punto de encuentro cuando acude con su mujer y sus hijas a tomar un aperitivo. «Es el sitio donde paso los mejores ratos de asueto desde que soy cliente habitual, hace ya 22 años», dice. De hecho, tiene un trato muy cercano con los dueños del local. Aparte del buen ambiente, valora este restaurante por su propuesta gastronómica. Aunque El Hueco tiene prestigio por su lechazo, Marco Antonio destaca el pulpo a la brasa, que es «una exquisitez».
2. Calle Europa. En su recorrido por los sitios que más transita, hace una parada en la calle Europa, donde está situada la librería que regenta. «Por allí paseo todas las mañanas y me tomo un aperitivo mientras saludo a amigos y clientes», asegura. Al ser una calle con soportales, es un sitio de encuentro para las personas que pasean a sus mascotas cuando llueve. «Llevamos ya veinte años abiertos y siempre se paran a hablar contigo, es una de las cosas que hacen que el tiempo pase de una forma más liviana», señala. Suele estar por allí sobre las 9.30 y las 12.30 horas.
3. Iglesia del Monasterio de San Benito el Real. No podía faltar en esta lista el lugar en el que contrajo matrimonio con Elena Martín hace tres décadas. «Siempre miro esta iglesia de una forma especial porque es preciosa», señala. Y porque se acuerda del día de su boda. «Fue muy especial para mí porque fueron a cantar mis compañeros de la Coral Vallisoletana y me reuní con un montón de familiares de mi mujer que vinieron desde Francia para estar dos días por aquí», señala. Aunque a algunos de ellos no los conocía, estableció una muy buena relación desde entonces. Marco Antonio eligió esta iglesia para casarse por recomendación del teniente coronel que les casó, quien, además, era amigo personal. Eso sí, su primera opción era la Iglesia de Santa María de la Antigua, aunque «no pudo ser».
4. Plaza Mayor. «El foro más importante que tenemos en la ciudad». Así define la Plaza Mayor, un lugar con el que también tiene una vinculación profesional. «Afortunadamente los libreros hemos vuelto a sacar allí nuestros libros a la calle», asegura en referencia a la Feria del Libro.
5. Plaza de España. Otro punto de encuentro para los amantes de las letras, puesto que allí se celebra cada 23 de abril el Día del Libro. «Ahí empezamos a hacer nuestro camino los libreros y el sitio donde más vendemos», asegura. Para él es la mejor ubicación posible. Y puede comparar, puesto que en sus más de cuatro décadas de trabajo también estuvo presente cuando estaba en la Plaza Mayor, la calle Santiago, la plaza de la Universidad y la Acera de Recoletos.
6. Campo Grande. Un lugar que está estrechamente ligado a sus años de juventud. «Guardo un gran recuerdo de este sitio porque cuando mis hijas eran pequeñas las llevaba para que se montaran en la barca del Catarro y para que vieran las plazas y los animales», recuerda. Solía ir, sobre todo, los domingos. Ahora lo hace de vez en cuando. «Pero, como no tengo nietos, voy de pasada», explica.
7. Iglesia de San Pablo. «Tiene una fachada hermosa y allí se bautizaron dos reyes, Felipe IV, Felipe II, además de otra reina, aunque hay una parte que quedó muy deteriorada por la Guerra de la Independencia», detalla. Marco Antonio pasea por allí como si lo hiciera a través de la historia.
8. Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua. Un «estandarte» de Valladolid y un «referente» del Románico, un arte que apasiona a Marco Antonio. «Tenemos mucho patrimonio en Castilla y León», destaca.
9. Academia de Caballería. Destaca los «tesoros» que guarda este edificio en su interior. Aparte de su «preciosidad» de fachada, destaca la biblioteca del Museo Militar. «Tienen libros buenísimos, que son para verlos», dice, aparte de los uniformes de los soldados. «Algunos días está abierto al público y es una visita que merece mucho la pena», señala.
10. Palacio de Santa Cruz. Otra cita con la historia. «Su fachada en lo más bonito que conozco del todo el Plateresco, y es donde se empieza a ver a Juan de Herrera», indica. Además, destaca que en su interior «quizá esté el libro más importante de Castilla y León: El Beato de Valcavado».