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La cesta de la compra se encarece más de un 30% en un año

Óscar Fraile
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Algunos productos básicos cuestan más del doble y la subida ha sido especialmente pronunciada en la fruta y las verduras

Varias personas hacen la compra en una carnicería. - Foto: J. Tajes

Hacer la compra se ha convertido en uno de los momentos más temidos por las familias vallisoletana. La subida generalizada de precios de los últimos meses ha disparado el presupuesto que los hogares dedican a la comida, como también ha sucedido con la gasolina y amenaza con repetirse en los próximos meses con las hipotecas.

Basta con comparar una factura de compra actual con la de los mismos productos del año pasado para comprobar una subida que, en algunos productos, está por encima del cien por cien, si bien son casos especiales, como el del aceite de girasol, afectado especialmente por la guerra en Ucrania. El Día de Valladolid ha analizado la evolución de más de 50 productos entre septiembre u octubre del año pasado y la actualidad y ha elaborado una cesta de la compra tipo con 30 de ellos para determinar hasta qué punto se ha encarecido hacer la compra. El resultado es que de los 81,86 euros que había que pagar hace doce meses por ese carro de la compra se ha pasado a 110,05 euros. Es decir, un incremento del 34,4 por ciento.

En la cesta se han incluido alimentos de los considerados más básicos, desde el pan, la leche y el aceite hasta frutas, verduras, carnes y pescados. De los 30 productos incluidos, todos de los supermercados Carrefour y Lidl, 28 son más caros que hace un año, uno ha mantenido el precio (la malla de un kilo de calabacín, a 0,99 euros) y solo uno es más barato, el gazpacho de la marca Alvalle, cuyo lote de dos litros costaba 5,99 euros el año pasado y ahora se vende por 5,89.

Evolución del precio de varios productos en los supermercados de Valladolid.Evolución del precio de varios productos en los supermercados de Valladolid.Aparte de la notable subida del aceite de girasol, hay otras que llaman la atención. Por ejemplo, un paquete de galletas María Oro costaba el año pasado en Carrefour 2,09 euros y ahora asciende a 3,55, un 69 por ciento más. El kilo de tomates de la variedad kumato ha pasado de 1,89 a 2,70 euros, un 42,8 por ciento más. Otro encarecimiento más que notable es el pack de dos cuajadas de Danone, que en septiembre del año pasado costaba 0,99 euros y ahora se vende por 1,39 euros, un 40 por ciento más.

Capítulo aparte merece la fruta, un alimento de primera necesidad cuyo precio, en la mayoría de los casos, se ha disparado. Por ejemplo, un kilo de paraguayas se pagaba el año pasado en Lidl a 1,45 euros, frente a los 2,99 euros actuales. Más del doble. La sandía rayada sin pepita también ha pasado de 0,59 euros a 1,19, el doble.

Hay otras subidas más moderadas, pero que suman igual en la factura final. El litro de leche semidesnatada, de 0,57 a 0,78 euros; el kilo de pechuga de pollo fileteada, de 5,95 a 6,75 euros; la dorada de ración, de 3,49 a 4,05 euros; el kilo de arroz basmati, de 2,89 a 3,11 euros; el paquete de 250 gramos de gamba pelada, de 2,29 a 3,25 euros; y el bote de garbanzos cocidos de 400 gramos, de 0,67 a 0,75 euros.

Consejos

La Unión de Consumidores de Castilla yLeón mantendrá en las próximas semanas reuniones con las grandes empresas de distribución para instarlas a buscar fórmulas para contener esta escalada. Su presidente, Prudencio Prieto, aconseja a los ciudadanos que «racionalicen» la compra, que se tomen su tiempo para hacerla, si es que pueden hacerlo, y que comparen las ofertas de varios supermercados. Una inversión en tiempo que se puede traducir en ahorro. «Hay que hacer una lista con lo que se necesita y no comprar con prisa», señala. Además, aconseja sacar de la lista las cosas que no sean necesarias.

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ya ha sugerido en público la posibilidad de establecer una cesta de la compra con productos básicos y precios limitados para ayudar a las economías domésticas. Pero su propuesta no parece haber sentado bien a los supermercados. El secretario general de la Asociación Nacional Grandes de Empresas de Distribución (Anged) en Castilla y León, Ángel Mingo, asegura que estas compañías «ya están haciendo lo que pueden para contener los precios de la manera más sensata posible». Según él, renunciando a unos márgenes que actualmente se reducen al 1 o 1,5 por ciento.

Mingo prevé que el periodo inflacionista seguirá «durante un tiempo» y anticipa que los supermercados redoblarán sus «esfuerzos» con las ofertas en otoño, pero desde Anged rechazan dar directrices a sus asociados, como defensores que son de la libertad de empresa. El representante regional opina que una buena vía para ayudar a las economías domésticas sería rebajar el IVA de los productos básicos, una teoría con la que no está de acuerdo el presidente de la Unión de Consumidores. «¿Con eso al final quién paga las consecuencias? Nosotros, los ciudadanos, porque es dinero que no se destina a colegios y hospitales», dice.